Han pasado dos años y medio desde el feminicidio de Ana María Serrano en el Estado de México, y el juicio contra el presunto responsable aún no ha comenzado. Mientras tanto, su familia continúa esperando a que el proceso avance y finalmente se haga justicia en el caso de la joven.
En entrevista con el periodista Salvador García Soto en el programa A la Una, Ximena Céspedes, madre de Ana María, explicó que los múltiples recursos interpuestos por la defensa del acusado han retrasado el proceso judicial.
Lo anterior, pese a que las autoridades actuaron con rapidez al detener a Allan ‘N’, exnovio de la joven y su presunto feminicida, tan solo cuatro días después de los hechos. Sin embargo, asegura que desde entonces su caso se ha complicado.
“Vamos a cumplir ahorita el 12, vamos a cumplir dos años y medio desde la muerte de Ana María. A este muchacho lo agarraron el 16, o sea, la fiscalía actuó muy rápido, en cuatro días actuaron. Pero a partir de ahí viene el problema, porque uno cree que solamente con el hecho de que esté en la cárcel, pues con eso se soluciona, ya hay justicia. Llevamos dos años y medio sin juicio”, comentó.
La madre de Ana María explicó que durante este tiempo ha atravesado diferentes etapas del proceso legal, comenzando con la investigación ministerial y posteriormente con la fase judicial, donde surgieron diversas dificultades.
“El primer problema es que la persona, el que comete el delito, tiene un montón de derechos humanos. ¿Y qué pasa con el otro lado? Porque él tiene derecho a poner amparos, recursos, aplazar el proceso y del otro lado tú no tienes ningún recurso para que avance más rápido”, lamentó.
Según Céspedes, actualmente existen un amparo y siete recursos relacionados con el caso, lo que mantiene detenido el avance del proceso judicial. Dijo que su principal exigencia es que se asuma la responsabilidad por el crimen y que el juicio avance hasta una resolución.
“Yo lo he dicho en todas partes, que para mí, el sueño más grande es que él se declare responsable y de la mínima. Porque esto no es un tema de venganza, es un tema de responsabilidad. Y entonces los papás pagan a los mejores abogados, para que puedan sacarlo a como dé lugar”, indicó.
Feminicidio de Ana María Serrano Céspedes: cronología del caso
Ana María Serrano Céspedes, de 18 años, fue asesinada el 12 de septiembre de 2023 en su domicilio en Atizapán de Zaragoza, Estado de México. La Fiscalía determinó que su muerte fue causada por asfixia mecánica debido a la compresión del cuello, lo que estableció un caso de feminicidio.
El principal sospechoso y detenido es Allan ‘N’, exnovio de la joven, quien ese día acudió en tres ocasiones a la casa de Ana María. La primera visita ocurrió a las 3:55 horas, cuando llegó a bordo de su automóvil, un KIA Forte gris sin placas de circulación, usando cubrebocas y gorra para ocultar su identidad.

Horas después, alrededor de las 13:00, regresó al domicilio. En esa ocasión su vehículo ya contaba con placas. La asistente del hogar le informó que Ana María no se encontraba, por lo que se retiró, aunque dijo que volvería más tarde para entregarle un regalo.
Finalmente, cerca de las 18:00 horas, Allan ‘N’ regresó por tercera vez y entró a la casa, donde la joven se encontraba sola. De acuerdo con las investigaciones, fue durante esa visita cuando habría ocurrido el asesinato.
Tras el hallazgo del cuerpo, se iniciaron diversas diligencias periciales. El 14 de septiembre se recolectaron huellas y objetos como la gorra y cubrebocas que Allan ‘N’ habría dejado en la escena. Un día después, se aplicaron pruebas de luminiscencia en la recámara de la joven.
Los padres de Ana María aportaron conversaciones de WhatsApp que mostraban cambios en el comportamiento de la joven y posibles indicios de violencia por parte del agresor, así como evidencia de amenazas y conductas agresivas de Allan ‘N’ hacia ella.
El 16 de septiembre se realizó un cateo en el domicilio del sospechoso para recabar más evidencia. Ese mismo día se obtuvo la orden de aprehensión contra el joven de 18 años, quien fue detenido en la colonia San Juan, en el municipio de Malinalco.
Esa noche fue ingresado al Centro Penitenciario y de Reinserción Social de San Pedro Barrientos, en Tlalnepantla de Baz. Dos días después se le dictó prisión preventiva justificada, medida cautelar bajo la cual permanece actualmente mientras se determina su situación legal.







