Opinión

Tres lecciones del reciente y agudo ajuste en mercados financieros


 
Joel Virgen *

 
El último mes se ha caracterizado por un fuerte ajuste en las principales variables financieras alrededor del mundo. En el bloque emergente esto se ha expresado en desplomes bursátiles, depreciación cambiaria y alzas en tasas de interés gubernamentales.
Derivamos al menos 3 lecciones de ese reciente ajuste:
 
Primera lección. La reacción de los mercados emergentes a las perspectivas de normalización en las condiciones de liquidez financiera internacional nos ha sorprendido.
 
Si bien algunos de nosotros habíamos incorporado en nuestro escenario para el año la posibilidad de que la Reserva Federal (Fed) optara por desacelerar su ritmo de compra de activos -desde los 85,000 millones de dólares mensuales que actualmente ejerce-, debido a la forma en que se ha dado, nos ha sorprendido la rapidez y magnitud en la que los principales mercados financieros parecen haber comenzado a descontar tal posibilidad.
 
Dicho en otras palabras, si bien en este mismo espacio hemos comentado sobre el importante papel que las actuales condiciones (extra-normales) de alta liquidez financiera internacional han jugado en la valuación de diversos activos financieros a nivel internacional -especialmente en mercados emergentes-; los ajustes recientes a las principales variables financieras en el mundo emergente de las últimas semanas nos han sorprendido.
 
Desde luego, buena parte del ajuste reciente parece presentarse ante un clima de amplia incertidumbre generada básicamente por señales mixtas por parte de las autoridades de la Fed y las implicaciones de los últimos datos económicos en EU sobre la posibilidad de un menor ritmo de expansión de la hoja de balance de la Fed. Lo que nos lleva a la segunda lección.
 
Segunda lección. La Fed parece haber subestimado uno de los principales canales que contribuyen a que su esfuerzo cuantitativo sea efectivo: el canal de señalización.
 
En su trabajo teórico que data de 2004, Ben Bernanke y Vincent Reinhart abordaron el análisis de alternativas de política monetaria cuando la tasa de referencia pudiera encontrarse muy cerca de cero. En aquel momento concluyeron que la comunicación de los bancos centrales podría ayudar a moldear las expectativas del público acerca de futuras acciones de política y que la compra de activos a gran escala podría afectar los precios y el rendimiento de los activos seleccionados.
 
Tal como estos economistas mencionaban, hasta aquel momento, la evidencia era limitada en cuanto a la habilidad de los bancos centrales de influenciar las expectativas de política monetaria a través de declaraciones, discursos y otras formas de comunicación. Hoy parece muy claro a juzgar por los eventos recientes.
 
También se concluía que uno de los principales canales en los que los esfuerzos cuantitativos podrían tener influencia era a través de la 'señalización'. Es decir, el esfuerzo de compras de activos señala la disposición del banco central a romper con los convencionalismos pasados y comprometerse con las nuevas medidas heterodoxas, enviando un mensaje de compromiso robusto con un clima de tasas bajas.
 
En este contexto, en la medida en que se perciba a la Fed como reacia a modificar su política de compra de activos hasta no observar señales de una recuperación franca y sostenida de la economía estadounidense que sea razonablemente clara para todos -congruente con las referencias a niveles de empleo y desempleo ya oficializadas-, en esa medida la normalización de las tasas de interés de mediano y largo plazo en EU (y el resto de los mercados financieros) será gradual.
 
De lo contrario, tendremos más del comportamiento volátil y brusco observado recientemente -ante la incertidumbre respecto al futuro inmediato para la liquidez financiera.
 
Tercera lección. No toda la responsabilidad podría caer sobre las habilidades de comunicación de la Fed, vale la pena tomar en cuenta el deterioro de fundamentales en el mundo emergente.
 
El fuerte ajuste en los mercados financieros globales se ha concentrado en el último mes, coincidiendo con las declaraciones de autoridades de la Fed y datos mixtos en EU. No obstante, también en el mundo en desarrollo se ha percibido una desaceleración económica, ligada en parte a la desaceleración de la industria estadounidense, al nuevo patrón de crecimiento en China y a la recesión en Europa.
 
Así, vale la pena no subestimar el grado al que el deterioro de ciertos fundamentales macro en el mundo emergente ha podido contribuir a la volatilidad financiera en sus mercados y seguir muy de cerca las decisiones de política económica que se tomen alrededor del mundo. Por lo pronto, el sesgo bajista en sus bancos centrales ya ha materializado recortes en sus tasas de referencia en buena parte de los países con mercados emergentes.
 
* Subdirector de estudios macroeconómicos y de mercados en la Dirección de Estudios Económicos de Banamex.
Las opiniones expuestas son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la visión de Banamex.
joel.virgenrojano@banamex.com.  
Twitter: @joelvirgen