Opinión

Swartz y Manning: 2 luchas por la libertad de información


 
El viernes se suicidó en su departamento de Crown Heights, en Brooklyn, Nueva York, Aaron Swartz, pionero de Internet y luchador por la libertad de información, cuya breve pero notable trayectoria inevitablemente encuentra eco en el bárbaro y arcaico proceso que se sigue en un cuartel a Bradley Manning, quien abrió los secretos de los militares y de la diplomacia estadounidense a Wikileaks.
 
Nacido en Chicago hace 26 años y artífice del formato RSS, así como de Open Library y de Infogami, compañía que se fusionaría con Reddit, Swartz sólo estudió un año en la Universidad de Stanford, pero trabajó con el activista y profesor de leyes Lawrence Lessig en el Centro de Ética Edmond J. Safra de esa institución, además de fundar Demand Progress, grupo que presiona al gobierno federal y al Capitolio en Estados Unidos para la liberación de informes, pues, como sostuvo su familia, "su compromiso con la justicia social fue profundo y definió su vida".
 
Interesado en la sociología y en la organización cívica, en 2012 concentró sus esfuerzos para descarrilar en el Congreso los proyectos de ley para Detener la Piratería en Línea (SOPA) y de Protección a la Propiedad Intelectual (PIPA), apoyando el 'apagón' de Wikipedia y decenas de portales más que obligó a sus promotores -entre ellos Hollywood y el senador republicano Marco Rubio- a recular, en lo que Adam Green, líder del Comité de Campaña para el Cambio Progresivo, definió acertadamente como "una batalla entre lo viejo y lo nuevo".
 
En 2009, Swartz descargó y divulgó cerca de 20% del archivo PACER de las cortes federales, lo que propició que fuera investigado por la FBI, que cerró el caso sin cargos dos meses después. Otra fue, sin embargo, la historia de su intervención en JSTOR, base de datos del Tecnológico de Massachusetts, de la que descargó casi 4 millones de artículos académicos por los que usualmente esa universidad cobra, a razón de diez centavos la página.
 
Perseguido
 
Acusado por la procuraduría federal para Masschusetts de "fraude cablegráfico, fraude informático, obtención ilegal de informes de una computadora protegida y daño a la misma", Swartz pagó una fianza sin garantía de 100,000 dólares para salir libre, aunque el proceso continuó y Swartz, cuyo juicio empezaría en abril, enfrentaba la posibilidad de ser condenado a más de 35 años de cárcel y una multa superior a un millón de dólares, señala Time.
 
Pese a que la dirección de JSTOR anunció que no buscaría un proceso civil contra Swartz, el MIT permaneció en silencio y el gobierno federal, ansioso de exhibir la dureza de la Ley Contra el Fraude y el Abuso Informático de 1984, aumentó de 4 a 13 sus cargos criminales. En su bitácora de 2007, Swartz reconoció que era una persona enfermiza y depresiva, para la que "todo se pinta con la tristeza"; no obstante, en la declaración que emitió por su muerte -Aaron se colgó, según el veredicto del forense neoyorquino-, su familia no vaciló en sostener que no se trata de una simple tragedia personal; "es producto de un sistema de justicia criminal plagado de intimidaciones y de extralimitaciones procesales", afirmó.
 
El miércoles, por su parte, AP reportó que la fiscalía militar recurrió a un caso de la Guerra Civil para reforzar sus argumentos contra Bradley Manning, el soldado raso que filtró a Wikileaks el video del ataque aéreo que mató a un fotográfo de Reuters en Irak, lo mismo que decenas de miles de cables diplomáticos. Según uno de los fiscales, el capitán Joe Morrow, Manning apoyó a El Kaida y Osama ben Laden revelando los informes de forma similar a Henry Vanderwater, un soldado de la Unión hallado culpable en 1863 de "ayudar al enemigo" al proporcionar a un diario de Alexandria, Virginia, la lista de efectivos de su unidad.
 
Manning tuvo acceso en Bagdad a una base de datos que transmitía inteligencia clasificada; tras su arresto en 2010, fue confinado en barracas de la Marina en Quantico, Virginia, donde fue torturado. Pero a diferencia de Vanderwater, quien resultó sentenciado a tres meses de trabajos forzados y causó baja deshonrosa del ejército, Manning, preso en el cuartel de Fort Meade, Maryland, podría ser condenado a cadena perpetua en el juicio que comenzará el 3 de junio.