Opinión

Sonora, la batalla de fondo entre Padrés
y Manlio

1
    

      

Padrés y Manlio. (ilustración)

En la elección en Sonora quizá lo de menos sea si va a haber continuidad o cambio en el partido que gobierna la entidad.

Lo de fondo, además de la disputa por el poder local, es que Manlio Fabio Beltrones se juega su ingreso a la breve lista de precandidatos presidenciales del PRI.

Y Guillermo Padrés se juega un futuro en tribunales para aclarar su vertiginoso enriquecimiento.

No es nada personal lo que ocurre entre Manlio y Padrés, sino dos proyectos destinados a chocar.

Si gana Pavlovich gana Beltrones. Pero si pierde la aguerrida exsenadora, pierde Manlio.

Es injusto, porque el exgobernador Beltrones ha sido un operador de primer orden para el presidente en el Congreso. Merece estar en los primeros planos de la política nacional. Es un activo y no una carga.

Es injusto porque Beltrones no va en la boleta, y su suerte depende de una persona que no es él, por cercana que ella sea.

Pero nadie dijo que la política fuera justa. Si pierde Pavlovich pierde Manlio.

Tal vez por eso vemos una lucha tan feroz en Sonora, donde salen a relucir de manera recurrente grabaciones ilegales de la aspirante priista, y expedientes comprometedores de Padrés. Lo que hay de por medio es mucho.

Hace unas semanas las encuestas revelaban una cómoda ventaja del aspirante panista. Ya no es así. La situación cambia y hay encuestas que dan cuenta de una disputa pareja, o que ya se cruzaron.

Lo que es seguro es que eso no va a terminar como está ahora, y que vamos a ver muchas cosas en las cuatro semanas que faltan de aquí a las elecciones.

Beltrones es uno de los pocos políticos completos que tiene el PRI. Ha dado buenos resultados donde se le ha puesto. Y si no llegó a la candidatura presidencial en 2012 fue porque al lado tenía el fenómeno irrepetible de Enrique Peña Nieto, que antes de lanzar su campaña ya llevaba decenas de puntos de ventaja sobre cualquiera.

Esta es la última oportunidad para Manlio, y se la juega en su tierra, Sonora.

Padrés es otro guerrero, y sabe lo que puede perder si su delfín Javier Gándara no vence a Pavlovich el 7 de junio.

Es un operador eficaz en las filas del blanquiazul, pero tiene esqueletos en el clóset y no puede entregarle a nadie, que no sea un incondicional, las llaves de ese armario.

Lo que conocemos sobre él, en cuanto a rebajas de adeudos fiscales para sí mismo y sus amigos (entre ellos el candidato Javier Gándara, según revelaciones de Reforma), o la presa ilegal en el rancho de su familia, podría ser sólo la punta del iceberg.

Por eso el flanco débil del candidato Gándara (PAN) es el gobernador Padrés, quien paradójicamente no puede sacar las manos de la contienda porque si pierde su futuro es sombrío, de sombra.

Twitter: @PabloHiriart

También te puede interesar:
Sonora, transas que aclarar
Por el IPN, Chuayffet debe corregir o dimitir
Las insidias de un manipulador: Adolfo Gilly