Opinión

Se va limpiando

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Donald Trump y Hillary Clinton se enfrentan en redes sociales. (Especial)

El camino a la elección del próximo presidente de Estados Unidos se va limpiando. Hace tres semanas comentamos con usted los resultados del caucus de Iowa, en donde el tercer lugar de Marco Rubio en la primaria del Partido Republicano fue sorpresivo. No tanto por la posición como por la proporción de votos, que lo colocaban, decíamos entonces, como el candidato más probable para un partido que no quiere a Trump, ni mucho menos a Cruz, pero que no encontraba salida.

Una semana después, en el debate previo a la elección de New Hampshire, Rubio tuvo un muy mal desempeño. Presionado por el gobernador de New Jersey, Chris Christie, Rubio no sólo no supo responder, sino que repitió tres veces la misma idea, con las mismas palabras, dando armas a quienes lo acusan de no ser más que un robot que repite consignas. En la segunda mitad del debate mejoró mucho, y siguió siendo quien mejor idea tiene de la posición de Estados Unidos en el entorno global, pero el golpe ya había ocurrido, y en la elección de New Hampshire le fue mal.

Este sábado, sin embargo, Rubio se recuperó de forma muy importante, puesto que se colocó en segundo lugar (prácticamente empatado con Ted Cruz), a sólo diez puntos de Donald Trump. Más importante aún, Jeb Bush decidió retirarse de la competencia después de haber quedado en quinto puesto en un estado que adora a su hermano, el expresidente George W. Bush. De acuerdo con el experto encuestador Nate Silver, Rubio puede captar buena parte de los votos de quienes salgan, porque es la segunda opción de muchos de los votantes de esos candidatos que no cuajan.

Esto se refleja en las apuestas. En el sitio PredictWise, las probabilidades de alcanzar la nominación republicana están en 49 por ciento a favor de Trump y 46 por ciento para Rubio. El 5.0 por ciento para todos los demás. Después de New Hampshire, andaban 40-20. En BetFair (sitio de apuestas británico) están 48-45; en PredictIt, 49-40; en Bookie, 52-44. En momios de los apostadores (el inverso de la probabilidad): 1.91 para Trump, 2.31 para Rubio (21 para Cruz, menos de 5.0 por ciento de probabilidad).

Mañana hay caucus en Nevada, que reparte 30 delegados a la convención republicana. En los tres eventos previos (Iowa, NH y Carolina del Sur) se repartieron 103, de los que Trump lleva más de 60, por apenas 10 u 11 de sus seguidores más cercanos, Cruz y Rubio. Pero el próximo martes 1 de marzo se disputarán 678 delegados en 14 estados (supertuesday).

En esta semana seguramente veremos encuestas interesantes al respecto. No está de más recordar que en todas las encuestas nacionales, tanto Rubio como Kasich derrotan fácilmente a Hillary Clinton, mientras que Trump perdería frente a ella. En los estudios que se han hecho en las elecciones de los tres estados que han transcurrido, la principal razón por la que las personas votan por Rubio es por que él sí puede ser electo, y en eso le lleva una amplia ventaja a cualquier otro precandidato republicano.

No entro al tema del Partido Demócrata porque su dinámica es muy diferente, y porque aunque van empatados en delegados (51 cada quien), Hillary tiene 451 superdelegados con ella, contra 19 de Bernie. Esa competencia tiene interés por otra razón, pero creo que no por la decisión de quién será el candidato: será candidata.

La próxima semana platicamos, ya con el supertuesday, para empezar a pensar en la elección presidencial del vecino país.

El autor es profesor de la Escuela de Gobierno, Tec de Monterrey.

Twitter: @macariomx

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