Opinión

Retos para el café


 
Este año ha sido complejo para los productores y procesadores de cultivos industriales (cacao, café, caña de azúcar, copra y tabaco). La elevada producción a nivel mundial y nacional, junto con una desaceleración de la demanda, propiciaron contracciones pronunciadas de los precios. Aunque los ingresos de los agricultores no se redujeron en la magnitud de la caída de los precios (en 2013 han disminuido más de 20 por ciento en promedio), la pérdida relativa ha sido severa con respecto a los tres últimos años, cuando los precios alcanzaron niveles históricamente elevados.
 
Sin menospreciar los impactos en todos esos sectores, para México probablemente el caso del café sea el más complejo. En 2013 los precios han disminuido 24 por ciento a tasa anual, al situarse en 122.75 centavos de dólar por libra para el caso del café arábiga, y 60 por ciento con respecto al nivel máximo registrado a principios de 2011 (300 cts/lb). Aunque el nivel actual todavía es superior al que se registró en la última “crisis del café” (entre mediados de 2001 y fines de 2003 los precios se situaron entre 50 y 70 cts/lb), el impacto en los ingresos de los cafeticultores ha sido severo. A ello se suma el problema fitosanitario que implica la plaga de la roya del café, que afecta la productividad de la planta y que está presente en zonas cafetaleras de Chiapas y Oaxaca. Ello podría traducirse en una afectación gradual de la producción nacional, que podría alcanzar hasta 30 por ciento, en particular en las zonas de mayor marginación, donde prevalecen técnicas tradicionales de cultivo y de protección del café, en parcelas de menos de 3 hectáreas con escasa tecnificación y capacitación de los productores. De los cerca de 500 mil productores de café, más de 350 mil podrían estar en esa situación.
 
 
Además, la recesión internacional y la lenta recuperación del crecimiento económico han propiciado un cambio en los patrones globales de consumo de café. En Europa, Norteamérica y Japón, que en conjunto absorben más de la mitad de la producción mundial de café (arábiga, el de mayor precio y calidad), la demanda está estancada. En contraste, en los países asiáticos y aún en algunos latinoamericanos, donde la demanda ha aumentado 5 por ciento anual en los últimos 5 años, el consumo es básicamente de café robusta. Ello ha implicado que actualmente 40 por ciento de la producción mundial de café sea de esa variedad y que países que tradicionalmente no eran grandes productores del grano, ahora se ubiquen en los primeros lugares. Después de Brasil, que continúa siendo el líder mundial –con una participación creciente de café robusa-, le siguen Vietnam e Indonesia, así como India que se ubica como el sexto productor mundial (y el cuarto de robusta). A pesar de los esfuerzos por impulsar la producción de café robusta en México, ésta sigue siendo marginal, con lo que nuestro país no ha respondido a esos cambios en la estructura del consumo.
 
 
No obstante lo anterior, las estrategias que ha adoptado el sector cafetalero nacional, tanto productores como gobierno, se orientan en la dirección correcta: acuerdos de comercialización; utilización de instrumentos de cobertura de precios; renovación de plantaciones; y programas de apoyo, sobre todo a los productores de menores recursos, para capacitación y productividad. En este ámbito, un cambio importante fue vincular los subsidios a los volúmenes de café comercializado y no sólo a la superficie sembrada. Ojalá que el programa “Procafé e Impulso Productivo al Café”, que operará la Sagarpa en 2014, refuerce esas acciones. A ello se sumarían, como se anunció recientemente, nuevos instrumentos a través del denominado Fideicomiso Fircafé, que cuenta con casi 800 millones de pesos en cuentas individualizadas de más de 300 mil productores, los cuales permitirían otorgar garantías para financiamientos y adquisición de coberturas de precios para la producción. Los retos son sustanciales para el sector, pero se cuenta con los instrumentos para afrontarlos. Es momento de consolidar los avances.
 
Twitter: @ruizfunes