Opinión

5 razones para
creerle a Peña hoy

Hoy es un día importante para la República. El presidente Enrique Peña presentará un plan para fortalecer la legalidad, y éstas son las cinco razones por las que todos debemos apoyarle cuando lo presente:

Primera.- Peña es quien tiene el mandato legal para velar por la seguridad y garantizar el pleno uso de las libertades ciudadanas. Él tiene ese mandato porque fue elegido de forma legal y democrática en 2012. No hay nadie afuera de las instituciones que se pueda adjudicar ese mandato. No hay un líder social, moral, un periodista o un líder religioso en quien se pueda depositar más confianza que en la persona que elegimos como nuestro presidente.

Segunda.- Peña Nieto hará un llamado al trabajo conjunto de gobierno y sociedad. De hecho, ya ha empezado a esbozar esta idea, al trascender que habrán de anunciarse mecanismos para que la sociedad civil evalúe el desempeño de los órganos de procuración de justicia. Al mismo tiempo, la comisión de Estado que emerja del anuncio tendría la participación activa de la sociedad.

Tercera.- El presidente está dolido también, y la sociedad sabe que él no fue el responsable de la tragedia de Ayotzinapa. Vaya, hasta la prensa internacional ha consignado con fiereza lo ocurrido en Guerrero, pero nadie se ha atrevido a decir que esto fue responsabilidad del Ejecutivo, por más que haya radicales locales que así lo quieran hacer ver. Esto le da a Peña Nieto un piso de credibilidad importante sobre el cual convoca y anuncia hoy la nueva estrategia.

Cuarta.- El presidente dará muestras serias de su compromiso para combatir la corrupción. El PAN ha esbozado públicamente lo que sería su iniciativa, que muy probablemente Peña respaldará y que incluiría una nueva figura de un fiscal anticorrupción, quien no tendría que enfrentar trámites burocráticos para fincar responsabilidades a servidores públicos corruptos.

Quinta.- El presidente no ha perdido la cara en el escenario internacional. Esta característica es importantísima para que el plan anunciado hoy surta efecto, sobre todo ante socios comerciales e inversionistas. El presidente es visto afuera como un Ejecutivo que enfrenta un reto enorme de debilidad institucional endémico que le ha estallado en su sexenio, pero nunca como un tirano insensible.

Peña Nieto podrá tener muchos errores, pero una virtud importante sí que tiene: lee como pocos la conjugación de variables nacionales en momentos críticos y actúa en consecuencia. ¿Actúa tarde? No lo sé. Tarde llega todo al país, que debió desarrollarse hace décadas. Por lo pronto debemos apoyarle porque, además, no hay en la constelación pública nacional alternativas institucionales ad hoc al momento tan grave que atravesamos.

Twitter: @SOYCarlosMota