Opinión

¿Qué pasa con la economía de Estados Unidos?

 
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El pasado 11 de mayo tuve la oportunidad de asistir al evento Los Estados Unidos del Calzado (United States of Footwear), organizado por la Asociación de Distribuidores y Detallistas de Calzado de los Estados Unidos (FDRA por sus siglas en inglés), y en el cual, a través de diversas conferencias, se dieron a conocer diversos aspectos relevantes sobre la economía, la comercialización y el consumo en Estados Unidos. A continuación les presento un resumen de algunos de los puntos tratados, los cuales son de enorme interés.

La primera conferencia del evento se llamó 'El Estado de la Reforma Fiscal y el Comercio para Empresas y Consumidores' (The State of Tax Reform and Trade for Companies and Consumers), y fue impartida por el senador republicano por Georgia, David Perdue, quien hizo un recuento de los temas relacionados a la seguridad mundial y la crisis de deuda que enfrenta nuestro vecino del norte. Dijo que el mundo es ahora un lugar más inseguro, y que el mayor problema es que Estados Unidos enfrenta una crisis en su gasto militar. Y para ilustrar este punto el senador puso como ejemplo que si China invadiera Taiwán, Estados Unidos está obligado a intervenir porque hay un acuerdo con Taiwán. Pero el problema es que para intervenir, Estados Unidos tendría que pedirle prestado a China para poder defender a Taiwán. Comentó además que les preocupa que, ajustado por paridad de poder de compra (PPP), ahora en día el gasto militar chino es superior al estadounidense por 200 mil millones de dólares al año.

Comentó además que la reciente alza en las tasas de interés por parte del Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) le ocasiona al gobierno federal estadounidense erogaciones adicionales por concepto de intereses sobre su deuda de más de 150 mil millones de dólares al año. Cabe señalar que la deuda pública de nuestro vecino del norte es superior a 19.9 billones de dólares, lo que equivale a más de 61 mil dólares por persona o bien 165 mil dólares por contribuyente.

El senador se alegró de que la propuesta de impuesto fronterizo (o border adjustment tax) no formara parte de la paquete fiscal del presidente Trump; y sobre el tema del comercio exterior agregó que el pensar en que se puedan retornar a Estados Unidos los empleos manufactureros que se han perdido en los últimos 30 años no es consistente con la globalización, y que en todo caso son los procesos manufactureros muy tecnificados los que sí podrían regresar a Estados Unidos.

La segunda conferencia, se tituló 'El Estado de la Política Estadounidense' (The State of American Politics), y fue impartida por el corresponsal en Washington de la cadena de noticias CNN, Jake Tapper. Él comenzó hablando del reciente despido del director del FBI y destacó el cambio de versión oficial por parte de la Casa Blanca respecto a porqué lo despidieron. Dejó en claro que el presidente sí puede despedir al director del FBI, pero que esto es inapropiado dada la coyuntura. Dijo que lo despidieron porque no era leal a Trump y porque la investigación de Rusia se estaba acelerando, contrario a lo que Trump desea.

Dijo que existen dos Trumps. Uno que dice lo que la gente quiere escuchar, como que Washington no funciona y que es un pantano, que Washington no funciona por los pésimos tratados comerciales que ha negociado; y que Washington no funciona porque no protege la frontera sur de Estados Unidos. Por otra parte, existe el Trump mentiroso que acuñó el término de 'noticias falsas' o fake news.

Comentó que existe un problema porque la tecnología ha avanzado de manera exponencial, pero nuestra capacidad de utilizarla ha crecido lentamente. Esto es muy peligroso porque nos impide saber qué es real y que no lo es, y por eso surgió el concepto de fake news. Este concepto es una realidad en el espectro político y es una situación muy peligrosa, ya que si el presidente del país más poderoso miente impunemente, se piensa que todos lo pueden hacer.

La tercera conferencia se tituló 'El Estado de la Unión del Calzado' (The State of the Footwear Union), y fue impartida por Rick Muskat, quien es el presidente de la FDRA. Él habló del fenómeno de cierre de tiendas de ladrillo y cemento que se está dando en Estados Unidos debido principalmente a los cambios en los hábitos de consumo en dicha nación. La gente ahora quiere comparar 'experiencias' como viajes y cenas, y no tantas cosas materiales.

Sin embargo, no se dejó llevar por los comentarios pesimistas de los últimos dos ponentes y dijo que los tiempos políticos anteriores fueron mucho más revueltos que los actuales y para ilustrar esto citó como ejemplos el asesinato de John Kennedy, la renuncia de Nixon tras el escándalo de Watergate, y el juicio político al presidente Clinton.

Mencionó datos interesantes como el hecho de que en la década de 1960 el 99 por ciento de los zapatos consumidos en Estados Unidos eran hechos ahí, que en 1966 sólo 1.0 por ciento de los países tenían puertos para contenedores y que los contenedores eran cargados a razón de 1.3 toneladas por hora. Para 1970 esta razón había aumentado a 70 toneladas por hora.

Comparativamente, en 2017, 99 por ciento de los zapatos comprados en Estados Unidos son importados; para 1983, 90 por ciento de los países tienen puertos para contenedores; y actualmente hay 17 millones de contenedores de carga en el mundo, los cuales realizan 200 millones de viajes al año.

Habló de los cambios en las ventas minoristas y mencionó el panorama del nuevo milenio en el cual las ventas en línea han llegado a las masas (por ejemplo, en calzado: Zappos.com y Endless.com que se unió a Amazon en 2012). Dijo que en Estados Unidos los vendedores de artículos con descuento son los que dominan el mercado (por ejemplo: Ross, Burlington Coat Factory, TJMaxx y Marshalls cada uno operando más de mil tiendas).

Dado lo anterior, todos los jugadores están tratando de determinar qué hacer. El caso Amazon ha sido disruptivo para el comercio a detalle y no se sabe cómo debe ser la tienda actual (de ladrillos o virtual en la computadora).

Agregó que una compañía está en problemas cuando no le da al consumidor lo que quiere; y una empresa competitiva debe preguntarse respecto a los consumidores: ¿qué quieren?, ¿cómo lo quieren?, ¿cuándo lo quieren? y ¿cómo lo quieren comprar? Para finalizar este tema citó a Richard Branson, quien señaló que “Un negocio es simplemente una idea para mejorar la vida de las personas”.

La cuarta conferencia fue sobre 'El Estado de la Ventas al Detalle en Estados Unidos' (The State of American Retail), y fue impartida por Sarah Quinlan, vicepresidente de Market Insights de Master Card. Ella comenzó hablando sobre indicadores de Estados Unidos y destacó que el gasto de los consumidores estadounidenses se mantiene fuerte, creciendo 2.8 por ciento en términos anualizados en el primer trimestre de 2017. Respecto al pasado trimestre, el gasto en los bienes recreativos y de hospitalidad se aceleraron, mientras que los de ropa y calzado se rezagaron. Habló de que el desempleo ha caído a 4.5 por ciento en Estados Unidos, siendo el desempleo de los trabajadores más jóvenes el que más disminuyó en los últimos 12 meses. Por su parte, los sueldos reales aumentaron 1.3 por ciento en términos anualizados en el primer trimestre de 2017, y fueron los millenials de 25 a 34 años los que vieron el mayor incremento salarial.

En cuanto al gasto en comercio al menudeo dijo que el gasto discrecional de los consumidores continúa moviéndose hacía el gasto en experiencias, mientras que otros segmentos como el de calzado y ropa continúan enfrentando presiones deflacionarias. Destacó que el comercio en línea crece a tasas de dobles dígitos.

Comentó que el mayor gasto discrecional por parte de los estadounidenses es en boletos de avión, restaurantes, muebles y materiales para la construcción. Los hábitos de consumo cambiaron radicalmente a partir de la crisis financiera de 2008 ya que a partir de entonces la gente empezó a valorar más los momentos por encima de los bienes. Habló de la crisis que enfrentan los centros comerciales ya que la gente quiere vivir cerca de donde trabajan y los centros comerciales no están ahí. Además, mencionó que en la empresa Master Card todos los empleados usan jeans para ir a trabajar, y que se está dando un cambio en la vestimenta hacía lo casual. Resaltó que el papel de la mujer como impulso al consumo, ya que son ellas las que realizan 75 por ciento de las transacciones por tarjeta de crédito.

Dijo que las empresas deben buscar darle el mayor valor posible por su dinero a los clientes y que es indispensable para las empresas el personalizar el servicio al cliente para distinguirse de la competencia creando una experiencia de compra.

La quinta conferencia fue 'El Estado del Calzado Atlético' (The State of the Athletic Footwear), y fue impartida por Gene McCarthy, el presidente y CEO de Asics America. Él habló de que ocurre un fenómeno llamado confluence que implica que lo que sucede se debe a una enorme cantidad de eventos que lo causaron. En ese sentido señaló que fueron las olimpiadas de 1972, en la que se dio la masacre de Múnich, lo que provocó una enorme teleaudiencia y provocó que las empresas de track and field se convirtieron en empresas fabricantes de tenis para correr.

Habló de la paradoja de que si bien el segmento de más rápido crecimiento en ventas en Estados Unidos es el calzado y ropa deportiva, actualmente las empresas están tratando de vender estos artículos a personas que no son atléticas; y citó como ejemplo que en Estados Unidos 48 por ciento de las escuelas no tienen programas de educación física.

La conclusión de su conferencia fue que los zapatos y ropa deportivos se venden más por moda que para hacer ejercicio; y advirtió de que no nos dejemos engañar ya que los números positivos en este segmento sólo reflejan ventas y no el uso para actividades deportivas.

En el evento organizado por la FDRA hubo otras cuatro conferencias que por cuestiones de espacio no alcanzo a comentarles en esta entrega; sin embargo, la información que les comparto considero que es muy valiosa para entender lo que está sucediendo en la economía estadounidense y conocer cuáles son las expectativas para empresas mexicanas exportadoras de bienes de consumo final, sobre todo en calzado y confección. En México estamos rezagados como una década respecto a lo que está pasando allá en cuanto a hábitos de consumo y canales de comercialización, pero un día el futuro nos alcanzará, por lo que más vale que nos vayamos preparando.

El autor es director general GAEAP.

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Twitter:
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