Opinión

Preparar gastos

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dinero

Como usted posiblemente sabe, dedicamos las colaboraciones de los viernes a temas de finanzas personales, que puedan ser de utilidad inmediata para algunos lectores. Hemos hablado ya de las pensiones, de cómo ahorrar para la vejez, y un poco de los seguros. Ahora quisiera comentar acerca de lo que podemos imaginar que será nuestro gasto en los próximos años, porque los cambios a veces ocurren tan lentamente que no lo percibimos, hasta que ya es un poco tarde.

De acuerdo con un economista apellidado Baumol, existe una “enfermedad de los costos” que ocurre en las actividades que requieren un uso importante de personal. Mientras que las actividades en las que las personas pueden ser sustituidas paulatinamente por máquinas van reduciendo sus costos, aquellas que no pueden hacerlo se hacen relativamente caras. Por ejemplo, los autos utilizan ahora menos mano de obra en su fabricación, de forma que su precio es mucho menor comparado con otras cosas que compramos que siguen necesitando mucha mano de obra. Si a esto le sumamos otros procesos de reducción de costos asociados a la tecnología, la diferencia puede ser verdaderamente grande.

Reducir el uso de mano de obra es más difícil en los servicios, desde el comercio y el turismo hasta la educación, la salud y la seguridad. En algunos casos, como los servicios financieros, sí se puede reducir la cantidad de empleados, y con ello el costo, pero en educación es muy difícil, porque un maestro sólo puede atender un cierto número de alumnos, y eso no se ha modificado sustancialmente.

Por esta razón, la educación y la salud han subido mucho de precio durante las últimas décadas. Lo han hecho paulatinamente, y apenas ahora se nota el impacto. Por ejemplo, en Estados Unidos llevan ya algunos años discutiendo el gran costo de las colegiaturas y la consiguiente deuda de los estudiantes, así como el creciente costo de la salud, que en ese país llega ya a 18 por ciento del Producto Interno Bruto. Para comparar, nosotros gastamos 6.0 por ciento en ese rubro.

Educación, salud y seguridad, que son los servicios en donde más difícil ha sido reducir el consumo de mano de obra, y que por lo mismo se han hecho cada vez más caros, se los hemos endilgado al gobierno, en su mayor parte. Por eso al gobierno le cuesta tanto trabajo cerrar sus cuentas. No sólo en México, de ahí viene el problema de deuda pública en muchos países desarrollados.

Es posible que en el futuro se logre automatizar una parte de estos servicios, mediante las tecnologías de información y comunicaciones, y con eso pueda reducirse su costo. Pero hasta el momento lo que sabemos es que va a seguir el alza en estos costos, mientras se sigue reduciendo el de manufacturas, desde la ropa hasta los electrodomésticos, autos y equipos electrónicos. Se hace más fácil tener un celular hoy que cubrir el gasto en medicinas, o comprar un auto contra pagar una licenciatura.

Si usted quiere planear sus gastos para los próximos años, vaya abriendo un espacio mayor para educación y salud del que tiene ahora. Del resto no se preocupe demasiado, porque comparativamente seguirá bajando su precio. Claro, todo esto va aparte del ahorro de largo plazo en el que tanto le he insistido.

Twitter: @macariomx

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