Opinión

Perpetuo silencio

 
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CDHDF.

Si alguien le habla a Gil de “perpetuo silencio”, de inmediato piensa en la paz de los sepulcros. Perpetuidad es una palabra muy seria, caracho: una duración para siempre. Resulta que los seis integrantes del Grupo Colegiado de Expertos en Materia de Fuego que realizaron el tercer peritaje en Cocula cuentan con un contrato “perpetuo” de confidencialidad con la PGR para no pronunciarse sobre el tema, aseguró el señor José Luis Torero, científico de fuegos y fuegas.

A Gilga no le arrancan la firma de un contrato firmado a perpetuidad ni drogado. Nada más faltaba, si a Gamés no le gustan los tatuajes, imaginen la lectora y el lector un contrato de confidencialidad perpetuo.

El infierno del chismoso. Un grito desgarrador rompió el silencio del amplísimo estudio: ay, mis hijoos simuladores.

La idea de Torero no es mala, piénsenlo bien: ¿En dónde has estado hasta estas altas horas? No puedo responder pues tengo un contrato de confidencialidad perpetuo muy cañón. ¿Cómo la ven? Dicho sea esto sin la menor intención confidencial de un albur.

Por su parte, el gobierno aclaró que no hay nada que impida que los especialistas hagan declaraciones públicas respecto al trabajo que realizaron, puesto que la cláusula de confidencialidad sólo tuvo vigencia durante el desarrollo del tercer estudio. Gil se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y meditó: ¿Por qué tanto secreto? ¿Por qué la oscuridad y lo perpetuo? Caracho, parece la letra de un bolero: ¡soy lo perpetuooo! Además y ademenos, el Grupo de Expertos afirma que “El consenso de los expertos en fuego no limita la exposición de opiniones científicas individuales”.

LIÓPEZ ESPIADO
La lectora y el lector lo saben: un pobre diablo preso por diversos delitos ha dicho que él influyó en los resultados de las elecciones presidenciales de México. Este hacker colombiano fue entrevistado por la revista Bloomberg Business Week y ha declarado que el PRI lo contrató para espiar a Josefina Vázquez Mota y a Liópez.

Según este megalómano sociópata, él influyó en los resultados de la elección presidencial mexicana manipulando la voluntad popular a través de unos fantasmas robóticos de la red. ¿Estamos locos?

Liópez vio viaje y se le ofreció burro, o como se diga, da igual: “La gente va a recordar el escándalo que auspiciaron con una grabación en donde un publicista que ayudaba a Mandoky se reunió con un grupo de empresarios y les dijo que cooperaran para la campaña nuestra, esto sin autorización de mi parte, porque yo nunca he pedido dinero a patrocinadores”. Pobre Mandoky, caray, encima de apaleado, regañado.

Ya, Liópez, deje en paz a sus seguidores. Ahora mal: eso de que se recordará la cita de Mandoky con unos empresarios, pues la verdad sí, así se recordará.

INTELECTUALES
Liópez al micrófono: “Todavía estoy esperando que los intelectuales alcahuetes supuestamente independientes y escritores que avalaron el fraude, que firmaron desplegados dando a conocer que la elección había sido limpia, pidan disculpas”.

O sea, según Liópez, Enrique Krauze, Héctor Aguilar, Jorge Castañeda, José Woldenberg y Lorenzo Córdova deben disculparse con autocrítica, con humildad, “pero están callados, no dicen nada y quienes presumieron de ser liberales y democráticos se mantuvieron en silencio”.

Aigoeeei. Eso ya calienta. Gil no quisiera envenenar a nadie, pero les dijo muy feo a algunos de los políticos centrales de la vida pública mexicana. Oh, sí. Uno puede cerrar los ojos y decidir que la realidad no existe, pero sí existe, con la pena.

DISCO RAYADO
Así se decía antes cuando alguien repetía sin sentido la misma frase necia: pareces disco rayado. Liópez es un disco rayado: “los de la mafia en el poder, los del priang de arriba son muy inmorales, muy corruptos”. Gil caviló: no tengo necesidat de hablar con los del priang.

Resulta además que en la fiesta de cumpleaños de Diego Fernández de Cevallos se reunieron, según Liópez, los responsables de la tragedia nacional de México, quienes han llevado al país a la ruina: Carlos y Raúl Salinas, y Felipe Calderón, entre otros.

Gilga caminó sobre la duela de cedro blanco y hesitó: ¿Liópez es un hombre alienado? Sólo Dios lo sabe. Pero mientras tanto su campaña presidencial avanza y avanza, aunque algunos expertos lo vean venido a menos, viejo y cansado. Que Dios los oiga.

La máxima de Cesare Pavese espetó en el ático de las frases célebres: El futuro vendrá de un largo dolor y un largo silencio.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

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