Opinión

PAUL KRUGMAN: Alta inflación prometida no ha aparecido

05 agosto 2013 5:14

 
 
Tal como nos lo ha recordado últimamente un número de comentaristas, el tema de la inflación alta (mejor dicho, de la hiper inflación) se ha generalizado desde que la Reserva Federal empezó a intentar luchar contra la Gran Recesión. Y que no haya aparecido la alta inflación pronosticada no ha ayudado en nada a sacudir la convicción de la gente de que tiene la verdad, y que los que hemos acertado pese a todo estamos equivocados.
 
 
Una cosa que me pregunto es el grado en que esta actitud es reforzada no sólo por las tendencias cascarrabias de siempre, las inclinaciones del ala derecha, etc., sino también por el hecho de que a los economistas les encanta (les encaaaanta) hablar de inflación descontrolada, precisamente porque es algo muy fácil de explicar: eche a andar las impresoras y ahí vamos.
 
 
No obstante, esto se está volviendo terriblemente rancio. La alta inflación prometida no sólo no ha aparecido aquí, en Estados Unidos, sino que principalmente ha desaparecido en todas partes.
 
 
Hice unos cálculos rápidos usando la Base de Datos de las Perspectivas Económicas Mundiales del Fondo Monetario Internacional, que se remonta a 1980. ¿Cuántos países tuvieron inflación de tres dígitos en cualquier año?
 
 
Básicamente, hubo una ola de hiper inflación causada por el caos que siguió a la desintegración del imperio soviético, muy parecida a la ola posterior a la Primera Guerra Mundial; desde entonces, Zimbabue y nadie más.
 
 
Hasta la inflación de dos dígitos se ha vuelto bastante rara. Hubo un breve pico alrededor de 2008; si lo analizamos, resulta ser principalmente porque países chicos exportadores de materias primas fueron empujados por la crisis a devaluaciones importantes, llevando a saltos únicos en los precios al consumidor. Pero luego volvió la tendencia descendente.
 
 
Creo que hay un par de moralejas. Una es que los libros de texto económicos probablemente hablan demasiado de la inflación alta; es un panorama pedagógico muy bueno, pero no es algo que sea un problema real en el mundo actual. Otra es que la inflación alta no se presenta sólo porque los gobernantes de un país sean manirrotos o porque no sepan nada del Emperador Diocleciano; siempre se asocia con una severa desorganización política y social. Para hacer que Milton Friedman se ponga de cabeza, la inflación alta nunca de los nuncas es meramente un fenómeno monetario.
 
 
La nueva era del ferrocarril
 
 
Me sorprende que la 'econoblogósfera' aún no haya notado mucho el interesante artículo de Keith Bradsher para el New York Times sobre la resurrección de La Ruta de la Seda (que actualmente no consiste de camellos con seda china sino de enormes trenes de carga que transportan equipos electrónicos chinos).
 
 
Pero realmente, si le interesa la globalización, debería serle de gran interés. La tecnología del transporte importa, mucho; los envíos por contenedor revolucionaron el mundo.
Y la resurrección de los trenes es una historia interesante. En Estados Unidos, el ferrocarril de carga tocó fondo en la década de 1970, y desde entonces ha estado transportando un porcentaje creciente de toneladas/kilómetros (aproximadamente 40% en estos días).
 
 
Ahora está empezando a jugar un papel en el comercio internacional de larga distancia.
 
 
Todo se reduce, por supuesto, a tiempo y dinero. La carga aérea es cara, especialmente en la que está pintando (pese a la fractura hidráulica) como una era sostenida de costos de combustible altos. En menor grado, lo mismo pasa con el transporte en camiones, que en cualquiera de los casos no es una opción realista para el comercio internacional de largo alcance. Los envíos por barco son baratos pero lentos. Entonces, hay un nicho importante para el tren, un nicho que probablemente no ha sido completamente explotado porque la gente se olvidó por un tiempo de una tecnología que parecía anticuada. ¡Todos a bordo!