Opinión

Patentes Verdes; un camino obligado

 
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energía eólica

La ecuación es simple; las opciones para frenar el cambio climático, revertir algunos de sus efectos indeseables, respetar el medio ambiente e impulsar desarrollo económico sostenible pasa por la capacidad de innovación en tecnologías verdes.

Esa es la razón que ha llevado a diversas oficinas de patentes alrededor del mundo a ofrecer estímulos especiales de gestión acelerada a las invenciones relacionadas a estos rubros, en un intento manifiesto por acelerar la entrega de monopolios de explotación -en la forma de patentes-, orientados a recompensar
económicamente a sus desarrolladores.

El tema viene a colación por la reciente decisión de la administración Trump -o más bien debería decir del Sr. Trump-, de marginar a Estados Unidos del Acuerdo de París para el Cambio Climático, en una determinación que no solo tiene efectos anticlimáticos por el 
mantenimiento de los altos niveles de emisiones contaminantes que este país seguirá produciendo, sino por los efectos que ideológicamente la decisión implica, cuando solo Nicaragua y Siria se mantenían como disidentes del grupo de 200 naciones que firmaron el pacto.

Una concesión acelerada de patentes para esta clase de tecnologías genera un proceso virtuoso que facilita la llegada al mercado de las mismas, tanto por inversiones directas como a través de licencias. Para los inversionistas la existencia de una patente es un atractivo 
significativo, que reduce riesgos y estimula las posibilidades de expansión a nuevos mercados.

En esa medida, para múltiples gobiernos, la necesidad de estimular la innovación por vía de otorgar facilidades al patentamiento es una política pública de la mayor relevancia, que fomenta la difusión y conocimiento de novedosas tecnologías limpias.

De hecho, en los países que han implementado políticas de este tipo, se observa un incremento importante en los porcentajes de presentación de patentes verdes, que es una clara respuesta de la industria, los centros de investigación y los inventores independientes, al aprovechar un estímulo oficial que promueve la innovación ambiental. Las empresas pequeñas han sido especialmente receptivas de estos programas, ya que les ofrecen una alternativa inmediata para agregar valor a sus desarrollos.

Algo que está claro en los países que han implementado estos programas, como Canadá, Israel, Australia, Japón, Corea, Reino Unido y Estados Unidos, es que han impulsado notablemente el interés por presentar solicitudes en estas áreas.

La paradoja de la decisión de Estados Unidos, es que es uno de los países que con mayor energía han impulsado los programas de concesión acelerada de patentes verdes, especialmente en tecnología de eficiencia energética para motores de combustión interna y 
vehículos híbridos y eléctricos, así como energía renovable, especialmente eólica y solar.

De hecho, para México hay una oportunidad mayúscula en estos propósitos, por una serie de felices coincidencias que brindan a nuestro sector de innovadores condiciones muy favorables para desarrollar y expandir sus tecnologías a otras latitudes. Como se sabe, algunas de 
nuestras universidades y centros de investigación son observados por su alto nivel en diversos rubros de tecnologías verdes.

Correo: mjalife@jcip.mx

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