Opinión

Oceanografía perderá todo su capital

No hay de otra: tras el escandaloso caso del fraude por el préstamo de los 585 millones de dólares que Banamex le ha otorgado a Oceanografía, la implicación es letal para esta última. Entre los círculos nutridos por donde corre esta investigación se sabe que sólo hay un destino, una única certeza: la empresa de Amado Yáñez desaparecerá, perderá todo su capital, y entrará en un proceso muy similar al de reestructura de una deuda. “Puede durar años”, dice una fuente enterada, y los acreedores estarán “a la rebatinga de los activos”, sentencia.

Cuando Oceanografía pierda su capital, y si se resolvieran relativamente pronto los juicios pertinentes, Petróleos Mexicanos verá afectada su capacidad de operación, toda vez que en el ajuste del control accionario la empresa de Yáñez vivirá una sacudida mayor, y dado que los servicios que le prestaba a Pemex eran muchos. Quizá lo que quede de Oceanografía serán activos dispersos en manos de algunos cuantos. Es una verdadera calamidad lo que ha ocurrido.

Pero entretanto transcurre lo anterior, el golpe más importante lo está recibiendo Banamex, cuya posición dentro del sistema financiero le restringe actualmente a ceñirse de manera muy pulcra a la investigación para determinar: (1) culpables potenciales al interior; (2) colusión entre las partes involucradas, y (3) laxitud de los controles y de los procesos de supervisión.

Hay quien querrá ver en Banamex un descalabro mayúsculo con este episodio. Pero esto no será así. La calificadora Fitch ha dicho que no modificará su calificación de riesgo para el banco. De hecho puede reafirmarse que sus números siguen siendo positivos para el desempeño reportado hacia 2013, con utilidades incluso después del impacto del caso Oceanografía. Banamex sigue siendo el banco con el mayor nivel de capital contable del sistema financiero nacional, con 158 mil millones de pesos. El impacto del fraude es apenas del 2 por ciento de su capital.

El sector energético será un polo de atracción gigante para inversionistas a partir de este año. Ayer se reveló una contribución potencial de hasta 2 por ciento anual al PIB dentro de 10 años, y la creación de hasta 3 millones de empleos. Es altamente probable que, aun con el tamaño del escándalo revelado el viernes por Citi, los inversionistas inunden al país con proyectos que querrán aprovechar las enormes ventanas de oportunidad que se abrirán. La ventana que dejará abierta Oceanografía no es cosa menor. Hay que decir además, que los márgenes de utilidad en la industria de la energía son muy altos y que el apetito de inversión empieza a percibirse como descomunal tras la reforma.

Twitter: @SOYCarlosMota