Opinión

Malas decisiones generan lúgubres resultados

Apenas hace unos meses los austeros de Europa estaban apurados felicitándose ellos mismos, declarando que una recuperación modesta en el sur de Europa reivindicaba todas sus acciones. Pero ahora las noticias se ven lúgubres, con la producción industrial estancada y buenos motivos para temer aún otra caída en recesión. Esto se presenta conforme muchos (aunque no todos) puntos de datos en Estados Unidos están sugiriendo un crecimiento más fuerte. Entonces, ¿por qué a Europa le ha ido tan mal?

De hecho no estoy muy comprometido con una explicación única; discutiblemente hay varios factores.

Primero está la austeridad fiscal, que ha sido un lastre muy, muy pesado. Sin embargo, es importante comprender que Estados Unidos también ha tenido bastante austeridad de facto a través del secuestro del presupuesto federal y a través de los recortes estatales y locales. Utilizando la métrica de balances estructurales del Fondo Monetario Internacional, notamos que Europa efectivamente se ha ajustado más que Estados Unidos. Pero no es una diferencia tan grande como podría pensarse; quizás 2.5 puntos del Producto Interno Bruto (PIB) potencial.

También podría argumentarse que las bases de Europa son considerablemente peores. Si le preocupa que el estancamiento secular pudiera estar deprimiendo la tasa natural de interés real (la tasa consistente con pleno empleo) y si piensa que la demografía es un factor importante Europa se ve realmente horrible.

Necesita evitar que caigan las expectativas de inflación; de hecho, es casi seguro que necesita que la inflación sea mayor de 2.0 por ciento. Sin embargo, el Banco Central Europeo ha tenido menos éxito que la Reserva Federal en impedir que caiga la inflación esperada.