Opinión

Los imperdonables

 
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AMLO (Eladio Ortíz)

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil leyó en su periódico La Jornada que Liópez pidió encarecidamente a los representantes de distintas religiones del país que orienten a sus feligreses para contrarrestar la venta del voto pues considera que se trata de una práctica muy cercana “al pecado social”.

En su cuenta de Facebook, Liópez escribió: “es como si sólo se juzgara a Esaú por haber vendido su herencia por un plato de lentejas y no a Jacob, quien se valió del hambre de su hermano”. Bíblicos estamos, caracho. Los mellizos diferentes, las lentejas, la fraternidad. También en La Biblia se cuenta la historia de dos medios hermanos: Ebrard y Liópez. El primero vendió una candidatura por un plato de lentejas, ¿o cómo era ese relato bíblico? ¿Quién pecó, el que vendió o el que agandalló?

A los pastores y ministros de las iglesias evangélicas, a los sacerdotes y obispos católicos, así como a los maestros de otras religiones les señaló que es muy lamentable que en el país: “un grupo de potentados, dueños de la mayoría de los partidos políticos, se valgan de la pobreza de la gente para comprar votos y sostener de modo inmoral su funesto poder económico, político y mediático”.

La versión de Liópez es mucho más simple que la de los representantes de las Iglesias. Por lo menos los curas afirman que “Dios creó al mundo”; Liópez se despacha: representantes de la mafia, concentrados en el movimiento ciudadano que organiza las elecciones, salen con dinero y compran los votos de las personas pobres que como son incapaces de principios, de simpatías y diferencias políticas, nada, malbaratan su dignidad por un plato de frijoles y venden su voto.

Consecuencia: la mafia gana las elecciones. Gran explicación, de una profundidad admirable y, sobre todo, de una honestidad intelectual fuera de toda controversia. Es que de veras. Esaú y Jacob, ¡mecachis en veinte!, farfulló Gilga.

Carmencita

La actriz Carmen Salinas expresó su deseo de conocer más a fondo lo que hay que hacer en la Cámara de Diputados. Gil lo leyó en su periódico El Universal. Además, la candidata priista a una diputación plurinominal estudia, según dijo, los estatutos del PRI para llegar mejor preparada. Aunque Carmencita desconoce la comisión en la cual se puede impulsar y trabajar por la cultura y el medio artístico, ella se esforzará para apoyar a la cultura.

Carmen Salinas acudió a la presentación de las listas de los candidatos del PRI ante el INE y dijo que apoya el deseo de César Camacho de que “hayan elecciones limpias y principalmente que no haya golpes bajos”. En un gesto histórico, Gil se llevó los dedos índice y pulgar al nacimientos de la nariz y caviló: ¿y la vergüenza, apá?. Carmencita se va a embuchacar su dieta como diputada haciendo nada porque pues la verdad no sabe con qué se come un diputado. A veces, con papas.

Oncofobia

Gil ha leído en su periódico El Universal la nota más estrafalaria de la temporada. Como casi siempre, el premio a la noticia más estúpida se la ha llevado la sección de Espectáculos, en éste caso la de su periódico El Universal. “Angelina Jolie padece oncofobia”: “Un especialista en psicología considera que la actriz, quien se realizó ahora una cirugía de extirpación de ovarios preventiva, tiene miedo a padecer cáncer”.

Gil caminó sobre la duela de cedro blanco y caviló: el psicólogo, los redactores de la sección de Espectáculos y quien tuvo la idea de llevarla a la primera plana del periódico han roto la barrera del sonido y de la tontería: “oncofobia”. Háganle el fabrón cavor a Gamés. Seguro ellos no le tienen miedo al cáncer, incluso les gustaría padecer alguno. No somos nada. O sí, somos un atado de mulas. Por cierto, a los especialistas en psicología se les llama psicólogos. Castigo: todos los involucrados en tan horrible ridículo deben volver a la secundaria.

La abuela, la madre y la tía de Angelina Jolie murieron de cáncer y ella misma se sometió hace tiempo a una doble mastectomía. Hubo un tiempo en que para trabajar en un periódico se necesitaban ciertas aptitudes. Ese tiempo ha quedado perdido en el pasado, ahora cualquiera que maneje una computadora, más o menos, y tenga nociones de diseño, puede hacer una página donde ponga este titular: “Angelina Jolie padece oncofobía”. Gil se escurrió del mullido sillón y quedó convertido en agua que luego vaporizó.

La máxima de Woody Allen espetó dentro del ático de las frases célebres: “Lo que más odio es que me pidan perdón antes de pisarme”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

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