Opinión

La memoria revelada:
una reflexión gráfica sobre nuestra historia

Claude Désiré Charnay (1828–1915) fue la primera persona en plasmar fotográficamente nuestro patrimonio arqueológico. El interés de Charnay en nuestro país surge en 1850, mientras vivía en Estados Unidos impartiendo clases de francés. En ese entonces llega a sus manos el libro “Incidentes de viajes a Centroamérica, Chiapas y Yucatán”, obra de John Lloyd Stephens y de Frederick Catherwood, cuyos relatos lo motivarían a emprender su propia aventura en México.

Désiré Charnay llega al puerto de Veracruz en 1857, mientras el país se encontraba en un momento especialmente complicado pues estaba por estallar la Guerra de Reforma. Las relaciones entre México y Francia no se encontraban en su mejor momento, por lo que Charnay ponía en riesgo su vida. Incluso, en sus apuntes comentó que “la guerra civil parecía ser el estado normal de la República”.

El fotógrafo y aventurero inició su travesía por el interior del país, recorriendo Tehuacán, Oaxaca, Mitla, El Tule, Orizaba, Minatitlán, Izamal, Uxmal, Chichén Itzá, Mérida, Campeche, Palenque, Yajalón, Tenejapa, Tuxtla, Tehuantepec, Ciudad de México y el Popocatépetl, entre otros sitios. Como resultado de este viaje, en 1860 publica el Álbum fotográfico mexicano, con varias vistas de la ciudad de México y de sus alrededores. Una obra que sin duda contribuyó al conocimiento de nuestro pasado.

Charnay fue un personaje intrépido que no se dejó intimidar por las adversas condiciones del entorno: selvas, ríos, montañas y desde luego, la delincuencia en medio del caos político del país —Madame Calderón de la Barca también nos narra en su libro “Life in Mexico” sus múltiples experiencias al respecto.

A estos obstáculos, hay que añadir la dificultad para trasladar su equipo –que pesaba más de mil 800 kilogramos– y la manera en la que tuvo que improvisar sus materiales para el procesamiento de las imágenes: en ese entonces la fotografía era infinitamente más complicada.

En sus apuntes, Charnay narra cómo comenzó a fabricar nitrato y algodón-pólvora, contando sólo con algunos cristales, éter y alcohol que encontró entre su equipaje; mientras que para revelar sus fotografías, empleó sulfato de hierro, que extrajo del terreno.

En 1862, motivado por el proyecto de la América Latina de Napoleón III, publica "Ciudades y ruinas americanas", considerada la primera introducción francesa a la arqueología mexicana.

Sería hasta 1880 y 1896 –con la estabilización del país bajo el régimen de Porfirio Díaz– que Désiré Charnay realiza sus últimas expediciones a México. Con la publicación de "Mi último viaje" (1885) logró que se realizaran las primeras excursiones arqueológicas patrocinadas por el gobierno mexicano, con motivo de las celebraciones del Centenario de la Independencia.

Quien tenga la oportunidad de apreciar estas fotografías, observará un testimonio irrepetible que emociona por su fragilidad y contenido histórico. Ha sido un privilegio para nosotros llevar a cabo la restauración del trabajo de Désiré Charnay, para poderlo compartir. Espero que esto nos permita reflexionar sobre la historia de nuestro país, una historia que no es lineal, ni simple, ni maniquea como algunos nos quieren hacer pensar. Nuestra realidad histórica tiene muchas facetas.

Comprender nuestro pasado y cultura, nos revela nuestra identidad. Sólo así podremos construir un mejor país para los mexicanos de hoy y para las generaciones futuras. La obra de Charnay sin duda contribuye a este entendimiento.

El pasado 29 de abril se inauguró en el Antiguo Colegio de San Ildefonso la exposición “La memoria revelada: el surgimiento de la fotografía arqueológica”, una muestra con la obra del artista francés. A manera de reconocimiento póstumo, esta muestra se dedica a la memoria de un gran amigo, Guillermo Tovar de Teresa (1956 – 2013) uno de los mayores impulsores de las artes y de la cultura en México.

Twitter: @RicardoBSalinas

Claude Désiré. La cárcel. Chichen Itzá, ca. 1860. Impresión en papel a la albúmina. (Colección Ricardo B. Salinas Pliego / Fomento Cultural Grupo Salinas)