Opinión

La corbata naranja de Marcelo Ebrard

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Maecelo Ebrard. (Especial)

Para librarse de la grave responsabilidad política y presumiblemente legal que tiene en la Línea 12 del Metro, el exjefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, se puso una corbata naranja del Partido Movimiento Ciudadano y solucionó su problema.

No fue ninguna gracia lo que le hizo a la ciudad: tiró 45 mil millones de pesos en una obra que sólo podrá volver a funcionar, algún día, con parches y bajo riesgo de accidente.

Cuando se tira el dinero de esa forma, por lo general, alguien lo recoge. No sabemos quiénes se aprovecharon del golpe a las finanzas de la capital. Pero se intuye.

No hay responsables del quebranto al DF por la Línea 12 del Metro.
Un atraco de 45 mil millones de pesos se soslaya con una candidatura, en este caso por el partido de Dante Delgado, Movimiento Ciudadano.

Con una corbata de color naranja, Ebrard se va a burlar de la ciudadanía que no tendrá siquiera la posibilidad de juzgarlo en las urnas, porque irá de candidato plurinominal.

Va a ser diputado, adquirirá fuero. Intocable se convertirá Ebrard después de que sus colaboradores hicieron vías que no servían para los trenes adquiridos, además de inflar hasta el escándalo los precios de material comprado.

¿De cuánto tiene que ser la estafa para que sancionen a un funcionario público?

Es que aquí no pasa nada. Salvo que ese funcionario sea del gobierno federal, como David Korenfeld, que cometió una falta infinitamente menor a la que incurrió Marcelo Ebrard.

Uno se va entre la gritería de los medios de comunicación y de las redes sociales, el otro camina entre aplausos de sus incondicionales rumbo a una diputación federal.

Ebrard dejó sin transporte a 435 mil capitalinos todos los días.
Y dejó las arcas públicas endeudadas para pagar trenes inservibles: mil 350 millones de pesos hay que pagarle anualmente a la constructora española CAF.

Eso no lo va a pagar Ebrard, ni el partido naranja, sino que lo pagaremos los capitalinos con menos alumbrado, menos patrullas, más baches sin componer.

¿De veras no hay responsables? ¿Nadie dio la orden de adquirir trenes sin licitación a CAF? ¿Nadie supervisó la construcción de vías mal hechas?

Lo expresó por escrito el propio encargado del Proyecto Metro, Luis Horcasitas, en una carta enviada a la Cámara de Diputados. Dice que él no dio la orden para adquirir los 30 trenes a la constructora española CAF.

Si Horcasitas, que era el encargado de la obra no dio la orden, entonces quién lo hizo. No es asunto menor: es la adquisición de 30 trenes, sin licitación, por 18 millones de pesos, y que no sirven para las vías construidas. ¿De quién fue la orden? ¿Del de la corbata naranja?
Para vergüenza de todos, tal vez nunca lo sabremos y Ebrard será “representante popular”.

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