Opinión

¿Empujará a la economía el Presupuesto de 2014?

15 noviembre 2013 5:2

 
Pues finalmente salió el paquete. El Presupuesto federal aprobado por los diputados es de 4 billones 467 mil millones de pesos.
 
De acuerdo con el PIB estimado en los Criterios Generales de Política Económica, esa cifra es equivalente a 25.4 por ciento del PIB.
 
 
Sólo para contrastar, el estimado de este año es de 24.0 por ciento del PIB.
 
 
En otras palabras, hay una expansión de 1.4 puntos del PIB, que claramente está orientada a generar una demanda adicional de bienes y servicios para tratar de alentar la actividad económica.
 
 
¿De cuánto dinero estamos hablando?
 
 
La estimación oficial es un crecimiento real de 8.8 por ciento. Así que estamos hablando de un incremento de 345 mil millones de pesos.
 
 
Es decir, si todos los otros factores permanecieran constantes y la economía tuviera el impulso como para crecer inercialmente 1.2 por ciento, el efecto del mayor gasto público la llevaría a una tasa de 2.6 por ciento.
 
 
Pese a las críticas de los senadores que recriminaban al gobierno por el déficit adicional en que va a incurrir, los diputados, incluso los panistas, acabaron en su mayoría votando a favor de gastar más.
 
 
Entre los del PAN, hubo 110 votos a favor, sólo 2 en contra y una abstención. Es decir, a la hora de usar el gasto deficitario, ya casi no hubo quien le hiciera gestos y más bien trataron de jalar agua para su molino.
 
 
Si vemos el tamaño de las reasignaciones, que fueron de alrededor de 64 mil millones de pesos, estamos hablando del 1.4 por ciento del gasto total. Es decir, casi nada para la proporción del Presupuesto.
 
 
Pero hay insuficiencias.
 
 
Aunque hubo algunos avances en materia de transparencia y rendición de cuentas, a mi parecer, falta todavía casi todo.
 
 
Le pongo un ejemplo, ayer el secretario Videgaray habló de que el crecimiento del gasto corriente en los ramos administrativos crecería sólo 1.2 por ciento.
 
 
Sin embargo, en los reportes mensuales que Hacienda hace públicos no aparece la clasificación administrativa del gasto. Y en los trimestrales, aparece la clasificación de los ramos administrativos, pero sólo para el gasto total ejercido y no para el gasto corriente.
 
 
No puedo negar que hoy existe más información que antes y más medios para llegar a ella. Pero sólo en el ejemplo, va a costar mucho trabajo encontrar el dato que verifique el desempeño de ese indicador al que se refirió el secretario Videgaray.
 
Sería necesario que así como hubo una discusión amplia sobre la reforma fiscal, también la hubiera sobre el tema de la rendición de cuentas y la transparencia.
 
 
En la medida que se avance en ello, tenga la certeza de que se generará un incentivo para el cumplimiento tributario que puede tener más impacto que la mejor de las fiscalizaciones.
 
 
Mejor rectificar
 
Aunque todavía el miércoles por la noche, la secretaria de Salud, Mercedes Juan, trataba de sustentar en entrevistas las cifras sobre el impacto económico de la violencia, que a su juicio ascendía a 15 por ciento del PIB, ayer ya no tuvo más remedio que reconocer que se trata de una estimación basada en fuentes no oficiales.
 
 
La cifra podría haber sido expresada por un investigador o académico sin mayor problema, pues se puede justificar analíticamente, pero no por una autoridad.
 
 
Máxime cuando se aleja tanto de la estimación oficial hecha por el INEGI, que la calcula en 1.3 por ciento del PIB.
 
 
Así que, aunque sea un día después, mejor rectificar que dejar en pie el equívoco.
 
 
Y hablando de rectificaciones, tengo que rectificar el encabezado de esta columna ayer. No se trataba de 6 mil 575 millones de pesos por mes el costo implícito de la violencia, de acuerdo a los números de la secretaria, sino del costo por día.
 
 
Twitter: @E_Q_