Opinión

El PAN, a la deriva

Nos quedamos sin leyes reglamentarias de las reformas de competencia económica y político electoral, porque no hubo acuerdo en el Senado. Y no es porque hayan chocado PRI, PAN y PRD, sino porque en Acción Nacional desconocieron a sus líderes.

El coordinador de los senadores panistas, Jorge Luis Preciado, había llegado a acuerdos con su homólogos de PRI y PRD, pero a la hora de la verdad los legisladores de Acción Nacional lo ignoraron.

Y el interlocutor nombrado por Preciado, el senador sonorense Héctor Larios, también fue desconocido por los legisladores blanquiazules en la Junta de Coordinación Política.

En la Secretaría de Economía se había instalado una mesa de diálogo para acercar posturas en la ley secundaria de la reforma sobre competencia económica, y los panistas abandonaron los trabajos.

En el Senado también se había acordado una mesa de negociaciones para adelantar las tareas en las leyes secundarias de la reforma en telecomunicaciones, y los legisladores de Acción Nacional optaron por no asistir y reventar los trabajos.

Ahí mismo en el Senado, los coordinadores de PRI y el PRD le plantearon al PAN sesionar durante Semana Santa, debido a la gran carga de asuntos pendientes por desahogar, a lo que los panistas también se negaron.

Bueno, ¿con quién están enojados los panistas? ¿Cuál es el problema que tienen con el gobierno, con el PRI o con el PRD? Ninguno. El problema de los panistas es con ellos mismos. Ahí nadie manda, y en consecuencia nadie obedece.

El partido que se había distinguido por su solidez institucional, ahora está peor que el PRD en sus tiempos de crisis: no quieren trabajar porque no se pueden poner de acuerdo entre ellos en qué decir. Con ello han frenado dos reformas importantes, que en alguna medida ellos fueron los impulsores, como es la político electoral. Ni en eso se pueden poner de acuerdo.

El coordinador de los senadores del PRD, Miguel Barbosa, expresó a finales de la semana anterior que “la diversidad de opinión, o la falta de opinión única o coincidencia dentro del PAN, detuvo los trabajos legislativos para sacar las leyes secundarias” de las importantes reforma ya aprobadas.

Este sábado 19 de abril se cumplen los 120 días naturales para que se aprueben las leyes secundarias de la reforma energética, y desde luego no se va a poder cumplir con el artículo transitorio constitucional, porque los legisladores están de vacaciones.

¿Y por qué no adelantaron las discusiones de las leyes secundarias en materia energética, si hay tiempo y foros adecuados?

No lo hicieron porque los legisladores de Acción Nacional pusieron un candado a esa discusión: primero debían salir las leyes secundarias de la reforma político electoral, y luego se debatirían las correspondientes a la energética.

Así es que, como los panistas desconocieron los acuerdos de su coordinador en el Senado para aprobar las leyes que soportan la reforma político electoral, tampoco hay trabajos para sacar adelante la legislación que ordena la reforma energética.

El PAN es un partido dividido, al garete, y los líderes de las corrientes que se disputan el control de ese instituto político actúan sin responsabilidad alguna. Dejan el trabajo abandonado. Se van de vacaciones. O a acusar al otro, de su mismo partido, de ladrón o de entreguista.