Opinión

Cúmulo de fechas críticas en los siguientes días

El Índice de la Bolsa Mexicana de Valores (IPC) está perdiendo hasta el viernes pasado el 7 por ciento en pesos y el 8.6 por ciento en dólares en relación al nivel en que empezó el año. Un entorno afectado por la estrategia gradual de salida de los programas de estímulo monetario de la Reserva Federal, la desaceleración de la manufactura americana, y de la economía China, y el impacto de la Reforma Fiscal en nuestra economía son los principales factores que se han conjugado en este desempeño negativo.

Tres son las emisoras que con una ponderación importante dentro del Índice están influyendo en este comportamiento negativo: Walmex, Televisa y AMX. La primera de ellas ha estado reportando cifras de ventas negativas en los últimos meses, bajo la definición de ventas a tiendas iguales, en semanas comparables, en una baja de hasta 6 por ciento en términos reales. Esto refleja una importante debilidad del mercado interno, que se ha acentuado en el primer mes del año, ante un menor ingreso disponible, un menor consumo y una mayor inflación.
Las otras dos, tienen que enfrentar en los siguientes días un evento que les puede impactar aún más, aunque los mercados financieros suelen descontar por anticipado los hechos económicos.

De acuerdo con la reforma constitucional en la materia, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) deberá determinar la existencia de agentes económicos preponderantes en los sectores de radiodifusión y de telecomunicaciones antes del 9 de marzo próximo. También deberán presentarse al Congreso las leyes secundarias en materia de telecomunicaciones, a efecto de contar con el marco normativo para diversas cuestiones y se pueda proceder incluso a la licitación de las nuevas cadenas nacionales de televisión.

Una vez que el órgano regulador declare empresas preponderantes, deberá aplicar una regulación asimétrica consistente en obligaciones específicas en términos de información, calidad de los servicios, oferta, y acuerdos en exclusiva, así como limitaciones al uso de equipos terminales entre redes, regulación especial en tarifas e infraestructuras de red, incluyendo la desagregación de sus elementos esenciales y, en su caso, la separación contable, funcional o estructural de dichos agentes.

Del otro lado de la moneda, estamos a la espera de la legislación secundaria en materia de energía. Las autoridades han declarado que estas leyes deben estar alineadas y a la altura de los cambios constitucionales. Es decir, deben reflejar la profundidad que la Reforma Constitucional determinó y que se precisó en los artículos transitorios que se delinearon en la misma reforma. Esto permitiría en teoría crear mercados competitivos en materia de producción de energía eléctrica, y en el amplio espectro de la cadena de energía, y contar con una flexibilidad adecuada para poder ofrecer contratos atractivos en materia de extracción y exploración de hidrocarburos.

En materia de información de indicadores económicos, la próxima semana conoceremos los indicadores PMI de distintas economías, y los datos de empleo en EU que podemos anticipar seguirán siendo débiles ante los efectos del clima invernal. Hacia finales del mes de marzo el INEGI nos dará una nueva cifra del IGAE, de enero, que le podemos anticipar que pudiera ser negativa, de acuerdo con nuestro Índice Actinver de México que nos permite estimar una caída de alrededor del -0.4 por ciento anual. De hecho, en Actinver hemos revisado a la baja nuestra expectativa de crecimiento del PIB para todo el año, de 3.8 por ciento al 3.1 por ciento. No descartamos que, hacia finales de marzo, veamos a varias instituciones haciendo lo mismo, al conocerse los datos duros.

Esta semana terminan los reportes de resultados de las empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana al cuarto trimestre, y para el 20 de abril arrancan los reportes al primer trimestre, que podemos anticipar que reflejarán el impacto adverso del entorno en los primeros dos meses del año.

Con todo esto, podemos advertir de una importante volatilidad en los mercados financieros, para las próximas semanas, escenario que si bien puede resultar riesgoso, al mismo tiempo, puede presentar oportunidades interesantes de inversión, para una perspectiva de mayor plazo.