Opinión

Cómo entendernos con un patán

   
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Donald Trump

Bremmer tiene razón: “México tiene a Estados Unidos o no tiene nada”, dijo el presidente de Eurasia Group en una sustanciosa entrevista con Jonathan Ruiz, de EL FINANCIERO.

Y ahora nos ha tocado la desgracia política de que en Estados Unidos asumirá la presidencia un populista antimexicano, que basó su campaña en culpar a México de los males de su país, que por cierto exageró y mintió.

Sea como sea, la ola populista que vino de Europa arrasó en una de las democracias más antiguas del mundo.

Los que piensan que los populistas y demagogos, como Donald Trump, van a cambiar en el ejercicio del poder, se equivocan.

Ya tuvimos en la conferencia de prensa del miércoles una probada de lo que nos espera a partir del 20 de enero.

Ni se moderó ni se contuvo. Al contrario, con los instrumentos del poder en sus manos –incluidos los botones nucleares–, su retórica se convertirá en hechos.

Estamos en su lista negra, junto con China y Japón.

Por lo que ha hecho Donald Trump en estos días, preparémonos para una ofensiva comercial sin precedentes en contra de México.

Ya amenazó a empresas automotrices asiáticas de imponerles barreras comerciales en caso de que se instalen en México.

Eso tiene la misma lógica del bloqueo estadounidense a Cuba, cuando prohibió a otros países comerciar con la isla caribeña. No llegará a tanto, pero las presiones irán en esa dirección.

De ese tamaño es su fobia antimexicana, a pesar de que por geografía e integración de la población y sus culturas somos parte del mismo bloque: América del Norte.

Con ese presidente tendremos que tratar.

Un presidente que llega a la Casa Blanca a pesar de haber obtenido casi tres millones de votos menos que Hillary Clinton.

Llega a la Casa Blanca con la ayuda de los servicios de inteligencia rusos para destruir la candidatura de Clinton.

Y llega como adalid de la clase obrera estadounidense, con el gabinete más opulento de la historia de ese país.

Como expuso Sergio Muñoz Bata en su reciente colaboración en Letras Libres, “la fortuna personal de tan solo cuatro de ellos –miembros del gabinete de Trump–, rebasa los 14 mil millones de dólares, una cifra mayor a la riqueza acumulada por un tercio de la población” de Estados Unidos.

Son momentos críticos para México, que van a demandar unidad nacional en torno a propósitos claros.

Uno, separar la negociación comercial del tema migratorio.

Dos, defender el Tratado de Libre Comercio como está, porque fue y es un buen acuerdo para México. Ampliarlo, incluir nuevos capítulos, modernizarlo, perfecto, adelante. Pero no reabrirlo como ingenuamente piden diputados de todos los partidos… mexicanos.

¿Renegociar arancel por arancel? Una locura.

Tres, no dejar pasar ni una sola violación de los derechos humanos de los connacionales en Estados Unidos, derivadas de la ola racista antimexicana, que impulsa Donald Trump. Hay tribunales en Estados Unidos y en organismos internacionales a los que se puede acudir.

Y entendernos, porque en materia económica México sólo tiene a Estados Unidos, como dijo Bremer en la entrevista.

Twitter: @PabloHiriart

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