Opinión

Bofetada técnica de
BBVA a la AMDA

Qué impactante el reporte económico para el primer semestre de 2014 que lanzó ayer BBVA Research. En él se da cuenta del relativo dinamismo positivo que experimentará la economía mexicana gracias a la demanda externa; es decir, creceremos más este año, pero gracias a que la economía de Estados Unidos se recuperará: “se esperaría que las exportaciones de bienes y servicio de México (motor principal del crecimiento) avanzarán en términos reales cerca de 4 por ciento en 2014. Esta tasa sería mayor con respecto a la de 0.6 por ciento en 2013, pero insuficiente para jalar con mayor fuerza al sector servicios”.

BBVA alerta que la producción manufacturera mexicana está de regreso, vibrante, pero gracias a que también lo está en Estados Unidos. Me preocupa, sin embargo, que el informe es uno más de los que no aborda el tema de los efectos de largo plazo de una recuperación plena de las manufacturas estadounidenses. Es decir, es muy claro que en Estados Unidos hay una tendencia para que su industria manufacturera se recupere, pero en México se sigue asumiendo linealmente que esta es una condición siempre positiva para nuestra industria. Así lo consignaba BBVA Research: “Afortunadamente, la correlación entre dichos sectores parece mostrar una reversión a la normalidad ya que la economía de EU tiene un nuevo dinamismo derivado de la reindustrialización y revolución energética”.

Es evidente que en el largo plazo una recuperación plena y por encima de la tasa de crecimiento de las manufacturas mexicanas podría implicar un efecto sustitución en nuestras exportaciones. Pero los mexicanos parecemos simplemente sonreírle a ese escenario, o como diría el chinito: nos quedamos milando. BBVA lo consigna así: “Por su parte, más de 200 empresas han vuelto a dicho país, impulsando la creación de varios centros de innovación manufacturera”. Ups, ups, ups.
La solidez analítica del informe de BBVA tuvo un cliente que resultó sumamente golpeado: la Asociación Nacional de Distribuidores de Automotores (AMDA), que durante años ha propugnado por que se pongan límites a la importación de autos usados de Estados Unidos. ¿Por qué le afecta? Porque el banco concluye, con precisión econométrica, que no existe un impacto negativo entre la importación de vehículos usados y la venta de autos nuevos en México. Zoc. Este es el párrafo:

“…los autos importados usados a través del tiempo no tienen un impacto estadísticamente significativo sobre las unidades vendidas de autos nuevos. En segundo lugar, los resultados de corto plazo no muestran ninguna afectación estadísticamente significativa de las variaciones mensuales de autos nuevos adquiridos en México sobre los cambios mensuales de las unidades de autos importados usados”.

Twitter: @SOYCarlosMota