Opinión

Ayotzinapa, ampliar la investigación

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Abarca. (Especial)

En buena hora el grupo interdisciplinario de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos recomendó a la PGR abrir nuevas líneas de investigación y ampliar algunas ya existentes sobre el caso de los normalistas de Ayotzinapa.

Hay que investigar por qué los directivos de la Normal Isidro Burgos mandaron a los jóvenes a Iguala.

Si la recomendación del grupo no tiene sesgo político, lo que procede es investigar a quienes tienen el control de esa normal rural. Mandaron a los jóvenes de primer ingreso al matadero.

¿Hay o no hay vínculos entre los directivos de la Normal con el cártel de Los Rojos?

Ninguna duda hay que los jóvenes fueron asesinados por sicarios del cártel Guerreros Unidos, enemigo de Los Rojos, escindidos ambos del grupo criminal de los hermanos Beltrán Leyva.

Los directivos de la Normal no han dicho, al menos públicamente, cuál fue el motivo de mandar a los jóvenes a un municipio que está a dos horas de su escuela.

Uno de los criminales que interrogó a los líderes de los normalistas dijo en su declaración ministerial que éstos revelaron que habían sido enviados ahí a crear problemas por instrucciones de Los Rojos.

Es la declaración de un criminal, obviamente, y hay que tomarla con reservas. Pero, ¿qué otra explicación hay para que hayan ido a Iguala?
Si querían “botear” para reunir dinero y venir al Distrito Federal a los eventos del 2 de octubre, era más fácil conseguirlo en Chilpancingo, la capital del estado y muy cercana a Ayotzinapa. O en Tixtla, municipio donde se ubica la escuela.

¿Por qué robaron camiones? ¿Fue iniciativa de ellos o los mandaron? ¿Quién los mandó a secuestrar autobuses?

Todo lo anterior debe estar en la averiguación, pero es vital saberlo para que la ciudadanía conozca las motivaciones que llevaron a los normalistas hasta Iguala, a 200 kilómetros de la Normal.

Los directivos de la Normal Isidro Burgos tienen responsabilidad. Y los líderes que decidieron cambiar el rumbo de la acción que iba a efectuarse en Chilpancingo también.

Ya están en la cárcel casi todos los asesinos materiales de los normalistas. También los autores intelectuales, como es el matrimonio Abarca, que gobernaba Iguala y capitaneaba el cártel de Guerreros Unidos.

Sin embargo, el caso no estará resuelto mientras no sepamos quiénes mandaron a los normalistas a territorio de Guerreros Unidos y a petición de quién.

La hipótesis –la única que hay– es que Los Rojos le pidieron contingentes a sus amigos de la Normal Isidro Burgos para estropearle el evento político a la esposa del alcalde de Iguala que se celebraba esa noche del 26 de septiembre.

La esposa, jefa del cártel Guerreros Unidos, iba a ser la candidata de la izquierda a la alcaldía de Iguala, y eso no convenía a Los Rojos.
Sí, claro que hay que investigar.

Twitter: @PabloHiriart

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