Financial Times

Religión desafía la recesión en Brasil

El aumento de la evangelización no sólo ha impulsado las industrias religiosas existentes, sino que también ha creado otras nuevas, destacaron expertos en el tema.
Samantha Pearson
24 junio 2015 20:31 Última actualización 25 junio 2015 5:0
FT. Religión desafía la recesión en Brasil.

La religión es una de las empresas más prósperas del país sudamericano. (El Financiero)

En el Templo de Salomón en São Paulo – una vasta réplica del templo bíblico construido a un costo de 300 millones de dólares por la Iglesia Universal de Brasil – el mensaje es claro: la salvación puede, y debe, comprarse.

Un lunes por la tarde, durante el “Congreso del Éxito” semanal de la iglesia evangélica, un empresario local es llamado al altar enchapado en oro del templo para explicar cómo su vida cambió repentinamente después de haber hecho su primera donación.

“Yo vivía en el sótano de la casa de mi padre”, dijo, con su imagen proyectada en gigantes pantallas de plasma ante una embelesada congregación de casi 10,000 fieles. “Ahora soy dueño de una casa, de una cadena de comida rápida, de una correduría de seguros y ¡me compré el automóvil de mis sueños!”

Él se encuentra en compañía de una aspirante a actriz que acaba de conseguir un papel en una telenovela en horario estelar, y de una peluquera que, debido al gran éxito de su negocio, también está abriendo una tienda de lencería.

“¡Honra nuestra fe, Señor!” exclama el obispo, mientras que mujeres con bolsos de terciopelo rojo vacíos y hombres bien trajeados con máquinas de tarjetas de crédito se alinean junto a él, listos para aceptar la recaudación de esta semana.

La creciente popularidad de las iglesias evangélicas de Brasil, como la Universal – la cual fue fundada por el multimillonario Edir Macedo en 1977 y ahora está presente en más países que cualquier empresa brasileña – ha ayudado a convertir a la religión en una de las empresas más prósperas del país.

Los datos más recientes provenientes de las autoridades fiscales brasileñas demuestran que sus iglesias obtuvieron alrededor de 21 mil millones de reales (6.8 mil millones de dólares) en ingresos en el año 2011 a través de contribuciones semanales, donaciones y hasta con la emisión de tarjetas de crédito a través de bancos locales.

Aunque Brasil sigue albergando la mayor población católica del mundo, los evangélicos representan actualmente alrededor de un cuarto de la población, y se espera que superen en número a los católicos en 2040, de acuerdo con estudios realizados por la agencia de estadísticas del país y Euromonitor.

Sin embargo, la “evangelización” de Brasil no sólo ha incrementado los presupuestos de las iglesias, sino que también ha impulsado el crecimiento del mercado brasileño de bienes y servicios religiosos.

A pesar de que el país se enfrenta a su peor recesión en un cuarto de siglo, se espera que el llamado “mercado de la fe” aumente en más del doble a 25 mil millones de reales en 2015, de 12 mil millones de reales en 2012, según la Universidade ESPM de São Paulo.

“Hasta ahora, la crisis económica ha tenido poco impacto”, declaró Andrey Mendonça, profesor de la ESPM.

A unos 20 minutos en automóvil del Templo de Salomón por la calle Conde de Sarzedas – el ‘hogar’ de las tiendas evangélicas que venden cualquier cosa, desde biblias submarinas hasta videojuegos cristianos – numerosos comerciantes aseguraron que las ventas han continuado aumentando.

En contraste con las enseñanzas cristianas tradicionales que ensalzan la pobreza como una virtud, las iglesias evangélicas de Brasil – en especial las pertenecientes al neopentecostalismo como la Universal – han promovido el consumismo y la riqueza material como signo de la gracia de Dios.

Esta controversial teología de la prosperidad ha ganado particular popularidad entre la nueva clase media brasileña, la cual ha crecido en 40 millones de personas desde 2003 y cuyos miembros en gran parte miden su ascensión social a través de la capacidad de consumir.

Traído a Brasil por los misioneros a comienzos del siglo XX, el pentecostalismo y sus variantes también han encontrado popularidad entre los más pobres, declaró Ricardo Mariano, profesor de la Universidade de São Paulo (USP, por sus siglas en portugués). La promesa de soluciones sobrenaturales a los problemas cotidianos ha sido particularmente atractiva en Brasil, donde muchos se encuentran a la merced de un pésimo sistema de salud pública.

El aumento de la evangelización no sólo ha impulsado las industrias religiosas existentes, sino que también ha creado otras nuevas, indicó Mendonça de la ESPM. Él observó un aumento, por ejemplo, en el número de tiendas de mercancía relacionada con el sexo que sirven a los evangélicos “con productos para mejorar su matrimonio”, declaró. Para el soltero, hay sitios web evangélicos de citas tales como Encuentros Evangélicos, Pareja Perfecta y Amor Divino.

Sin embargo, la mayor industria detrás del impulso al mercado de la fe brasileño es el turismo, aseguró Mendonça.

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