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¿Por qué hoy México es más importante para EU?

Aunque Estados Unidos ha buscado poner el foco en sus propios intereses, no puede olvidarse de lo que importa a los otros dos países involucrados, en especial lo relacionado con México. Y ese será también el gran desafío para el país.
Jude Webber | Financial Times
03 julio 2017 22:50 Última actualización 04 julio 2017 5:0
Financial Times. (Ismael Ángeles)

Financial Times. (Ismael Ángeles)

Expertos alientan al gobierno de México a impulsar una ambiciosa modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte de cara a una reunión entre los presidentes Donald Trump y Enrique Peña Nieto en la cumbre del G20 a celebrarse esta semana en Hamburgo.

Cualquier tipo de TLCAN 2.0 debería colocar a México como la plataforma de exportación para un bloque norteamericano en el que se integren no sólo la fabricación, sino también la energía, el transporte y la infraestructura con el fin de impulsar la competitividad con Asia y Europa, dijo Luis de la Calle, uno de los negociadores del histórico acuerdo de 1994 entre EU, México y Canadá.

“¿Qué objetivos debemos tener? Una América del Norte más competitiva”, dijo. “No podemos limitarnos a una renegociación marginal”.

Las conversaciones sobre la modernización del acuerdo, que podrían comenzar ya a mediados de agosto, son el catalizador para “pensar en grande”. Luis Rubio, Presidente del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI), dijo: “No debemos limitarnos a lo que ya existe. Tenemos que aprovechar la situación actual”.

Trump, quien señala los 64 mil millones de dólares de déficit comercial de EU con México como prueba de que el TLCAN es el peor acuerdo comercial de la historia, estuvo muy cerca de retirarse del acuerdo durante sus primeros 100 días en el cargo, pero se le persuadió de que les diera una oportunidad a las negociaciones sobre la modernización del acuerdo de comercio trilateral de 1.1 billones de dólares.

Pero las limitaciones de tiempo, a causa de las elecciones presidenciales mexicanas y las elecciones legislativas estadounidenses del próximo año, han alimentado las expectativas de que las negociaciones se limitarán a unos pocos cambios. Éstos incluyen enmiendas a las denominadas normas de origen — es decir, qué proporción de un artículo manufacturado debe provenir de la región para calificar para el acceso libre de aranceles — así como la inclusión del comercio electrónico que no existía en 1994, y derechos de propiedad intelectual reforzados.

“Toda la atención se ha enfocado en lo que EU quiere”, dijo De la Calle en la presentación de un estudio de COMEXI escrito por respetados académicos y exfuncionarios, sobre el TLCAN y el futuro de las relaciones bilaterales. “Ahora es el momento de pensar en lo que México y Canadá quieren”.

México ha dejado claros sus límites —nada de aranceles, por ejemplo — pero hasta ahora ha mantenido ocultas sus cartas de negociación, diciendo sólo que preferiría no tener ningún acuerdo —y revertirse a las reglas de la Organización Mundial del Comercio— que tener un acuerdo malo.

EU está obligado por ley a precisar los detalles de sus objetivos un mes antes del comienzo de las conversaciones que podría ser tan pronto como mediados de julio. “México y Canadá están siendo muy inteligentes . . . no se debe empezar a negociar hasta saber qué desea EU y el alcance total”, dijo Eric Miller, un exdiplomático canadiense quien encabeza el Rideau Potomac Strategy Group en Washington.

Peña Nieto descartó una cumbre prevista en Washington en enero después de un exabrupto del Trump en Twitter. La dinámica entre los líderes en su próxima reunión de Hamburgo será profundamente analizada debido a la proximidad del inicio de la reunión de sus equipos de negociación del TLCAN. Las autoridades mexicanas están resignadas al hecho de que el presidente estadounidense proclamará cualquier modernización del TLCAN como un triunfo de su agenda de ‘EU Primero’, a costa de México. Pero México es el segundo mercado más grande para las mercancías procedentes de EU y será el mayor dentro de cinco años, dijo De la Calle. “Es muy difícil perjudicar a México sin perjudicar a EU”, añadió otro alto funcionario del gobierno.

“México es mucho más importante para EU ahora”, dijo Agustín Barrios Gómez, quien coordinó el estudio de COMEXI. “Éramos pigmeos entonces y ahora somos gigantes. No estamos aprovechando esa fortaleza”.


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