Financial Times

Los asiáticos ahorran y en América Latina gastan

Muchos de los participantes en los mercados financieros consideran a los países emergentes como un bloque amorfo pero, en realidad, las diferencias entre naciones y regiones pueden superar con creces sus similitudes.
Steve Johnson
04 mayo 2016 20:24 Última actualización 05 mayo 2016 5:0
FT. Los asiáticos ahorran y en América Latina gastan.

Las políticas gubernamentales y las normas culturales impulsan la marcada brecha en el comportamiento. (El Financiero)

Muchos de los participantes en los mercados financieros consideran a los países emergentes como un bloque amorfo pero, en realidad, las diferencias entre naciones y regiones pueden superar con creces sus similitudes.

Un claro ejemplo de esto lo representan las tasas de ahorro de sus hogares.

Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), la gente en Asia emergente típicamente ahorró un 41.5 por ciento de sus ingresos el año pasado, la tasa más alta del mundo.

En marcado contraste, las personas en Latinoamérica ahorraron solamente el 17.6 por ciento, y los africanos subsaharianos sólo el 13.7 por ciento.

Estos últimos pueden tener una válida excusa para su baja tasa de ahorro. Con un producto Interno Bruto (PIB) per cápita de sólo 3,800 dólares en términos de paridad de poder adquisitivo (PPA), un elevado número de africanos simplemente carecen de los medios para ahorrar.

Sin embargo, el típico latinoamericano no tiene tal excusa. Su ingreso per cápita según esta medida es de 15,400 dólares, por encima de los 10,600 dólares, la media del mercado emergente.

Quienes viven en lo que el FMI define como “Asia emergente y en desarrollo” son notablemente más pobres, ganando un promedio de 9,900 dólares en términos de PPA el año pasado. Sin embargo, su tasa de ahorro sobrepasa la de cualquier otro lugar en el planeta.

Estos patrones se mantienen básicamente a través de sus respectivas regiones. Las tasas de ahorro son más altas en 12 de las 13 mayores economías emergentes de Asia que lo que son en cualquiera de los ocho países más poderosos de Latinoamérica.

Como tales, algunos creen que la explicación para el comportamiento divergente es en gran parte cultural.

“Siendo indio, cuando creces en una economía de escasos recursos aprendes a preservar los recursos y a ahorrar”, comentó Rahul Chadha, director de inversiones de Mirae Asset Management.

“Una opinión sobre el asunto es que todo es cultural”, dijo Neil Shearing, economista principal de mercados emergentes de Capital Economics, “que los latinoamericanos viven el momento y que los asiáticos son todos muy diligentes y trabajadores, y tienen una tendencia natural a ahorrar”.

Sin embargo, Shearing también declaró que tal respuesta pudiera ser demasiado simplista e incorrecta.

Shearing considera que un influyente factor de mayor importancia es el nivel de provisión de beneficios sociales por parte del Estado, lo cual resulta en que muchos asiáticos elijan ahorrar más para compensar las relativamente deficientes redes de protección social comunes en la región.

Brasil, por ejemplo, tiene una “amplia red de protección social y un sistema de pensiones en el que se tienen que hacer contribuciones casi mínimas a cambio de una pensión digna”, declaró Shearing.

Las tasas de reemplazo de Brasil — las cuales miden el ingreso de un individuo después de la jubilación relativo a su salario antes de la jubilación — “están entre las más altas del mundo y son financiadas por el gobierno. En Asia, las redes de protección social son mucho más pequeñas”, agregó Shearing.

Marios Maratheftis, economista principal de Standard Chartered, está de acuerdo, argumentando que en India, Indonesia y China, una gran cantidad del ahorro de los hogares es “precautorio”, y que no existiría si estos países tuvieran mejores sistemas de salud y de pensiones financiados por el Estado.

En cuanto a Latinoamérica, Maratheftis cree que un continente notorio por “una historia de alta inflación que ha eliminado el ahorro” es poco probable que sea uno donde los altos niveles de ahorro se hayan convertido en la norma.
La cuestión de si una tasa alta o baja de ahorro es o no preferible — y por lo tanto cuál continente tiene un modelo mejor — probablemente se reduce a una opinión personal.

Chadha indicó que él no está convencido de que sus propios hijos o sus nietos tendrán el mismo deseo de ahorrar como lo tuvo su generación en India, mientras que sus colegas chinos más jóvenes también parecen estar rechazando la tendencia.

“Me sorprende cuánto gastan. Ellos tienen una perspectiva diferente frente a la vida”, declaró Chadha.

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