Economía

Se ha triplicado el monto de lo robado a Pemex
en casi una década

En 2006, el monto total de lo extraído ilegalmente de ductos ascendió a cuatro mil 399 millones de pesos y en lo que va de este año ya son 11 mil 596 millones de pesos, un crecimiento de 164 por ciento.
Sergio Meana y Oliver Tapia/Enviado
03 noviembre 2015 14:48 Última actualización 03 noviembre 2015 15:38
Reportan derrame de combustible en Pénjamo, Guanajuato. (Quadratin)

En lo que va del año el número de tomas ilegales asciende a tres mil 547; en los primeros ocho meses de 2014 ascendieron a dos mil 355.

De 2006 a agosto de 2015, los robos de gasolina y crudo a Petróleos Mexicanos ya se triplicaron… y aún no acaba el año.

En 2006 el monto total de lo extraído ilegalmente de ductos ascendió a cuatro mil 399 millones de pesos y en lo que va de este 2015 ya son 11 mil 596 millones de pesos, un crecimiento de 164 por ciento.

Contra el cierre de 2014 la cifra aún es de la mitad; sin embargo, en el largo plazo las pérdidas de Pemex se han incrementado en siete mil 197 millones de pesos.

Como publicó EL FINANCIERO este martes, en lo que va del año los robos ascienden a dos millones de pesos por hora.

En ductos, donde hay faltantes de crudo, gasolinas y diésel, el botín ascendió a 11 mil 596 millones de pesos, es decir 99 por ciento del total, pues el robo a autotanques representa sólo una parte marginal de 17 millones 901 mil pesos.

En el mismo periodo de 2015, el número de tomas ilegales asciende a tres mil 547, lo que significa 50 por ciento más que las de los primeros ocho meses de 2014 que ascendieron a dos mil 355.

En el caso de las pipas o autotanques no se transporta crudo pero sí combustóleo pesado, denominado COPE, diésel, Magna, Premium, y producto contaminado, así como turbosina.

En esta rama Pemex informó que exigió a las transportistas instalar unidades de rastreo satelital. Ya se tiene un avance de 82 por ciento y, como resultado, una reducción del 16 por ciento del robo al transporte terrestre.

En volumen, los robos de gasolina y diésel por ducto representaron cinco millones de barriles de 159 litros hasta agosto de 2015.

LA SOLUCIÓN EXISTE

Tanto Nicaragua como Colombia han llevado a cabo extensos programas en sus marcos legales para fortalecer las penas contra estos delitos.

Entre 2002 y 2007, Colombia redujo el valor de los hidrocarburos robados casi cinco veces de 106 millones de dólares hurtados anualmente a menos de 20 millones de dólares.

Además en el caso de la empresa colombiana Ecopetrol, la injerencia de tecnologías han sido gran parte de la solución, de acuerdo con la petrolera latinoamericana.

Incluso en esa nación se formó una entidad policiaca especializada denominada Cuerpo Élite de Hidrocarburos de la Policía Nacional, grupo que ha contado con la colaboración de otros organismos como la Fiscalía General de la Nación.

Mientras en México la pena es de 35 años de cárcel y 910 mil pesos, en la nación cafetalera se trata de multas de hasta dos millones 436 mil dólares y entre seis y 15 años de cárcel.

Tanto la Secretaría de Energía como Pemex han pedido fortalecer aún más las leyes contra este delito.

Las estrategias de combate de la empresa productivo del Estado incluyen transportar líquidos no procesados por ductos y mayores inversiones a los sistemas de detección de fugas.

RECLAMAN TECNOLOGÍA

Según expertos de la industria, esto podría ser evitado con el uso de tecnología, pero falta determinación para hacerlo.

"Hoy en día las empresas tienen tecnología, conocen el impacto (del robo de combustible), pero falta determinación para solucionarlo", consideró Alejandro Lupiañez, director de Pipelines Projects de ISI Mustang, en conferencia en el marco de Cisco Live 2015 en Cancún.

"Se necesita mucha garra, mucho corazón... para tomar decisiones y poner en marcha esto", añadió el ejecutivo cuestionado sobre la posible utilización de la Tecnología de las Cosas (IoT) con el fin de evitar el robo a Pemex, en particular para que no ocurran accidentes debido a la "ordeña" de combustible.

Explicó que uno de los principales desafíos es la implementación de tecnología de vigilancia y seguimiento en ductos existentes debido a que "tirar fibra óptica" en zonas específicas es una señal para los criminales de que algo importante está ocurriendo en el lugar, por lo que se necesita crear estrategias para "proteger de manera inteligente estos sistemas".

"Sí hay tecnología, sí hay conciencia, lo que falta es la toma de decisiones", subrayó Lupiañez.