Transporte y Movilidad

Gobierno impulsará modernización del autotransporte con estímulos fiscales y financiamiento por hasta 6 mmdp

El programa anunciado buscará renovar la flota, fortalecer la industria nacional y elevar la seguridad vial, con impacto directo en empleo, medio ambiente y competitividad logística.

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Cámaras y asociaciones del sector coinciden en que es una señal positiva para la industria del autotransporte.

El Gobierno federal anunció el Programa de Atención Inmediata para la Protección a la Industria de Vehículos Pesados, un paquete con una serie de medidas entre las que destacan: incentivos fiscales, acceso al financiamiento y regulación más estricta, entre otros, con el objetivo de acelerar la modernización de la flota del autotransporte y fortalecer la cadena productiva nacional.

Durante la conferencia matutina, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, acompañada por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, presentó dicho Programa que forma parte del denominado Plan México y que ha sido bien recibida por fabricantes, distribuidores y transportistas.

El eje central del Programa es la asignación de 2 mil millones de pesos en esquemas de depreciación acelerada, mecanismo que permitirá a empresas y transportistas deducir de manera más ágil la inversión en autobuses y camiones nuevos fabricados en el país. A este monto se suman 250 millones de pesos canalizados a través de Nacional Financiera, que podrían detonar hasta 4 mil millones adicionales en crédito, para alcanzar una bolsa estimada de 6 mil millones de pesos.

La combinación de estímulos fiscales y financiamiento busca atender uno de los principales rezagos del sector: la antigüedad promedio de la flota, que ronda los 19 años, con unidades que operan bajo tecnologías obsoletas, altamente contaminantes y con menores estándares de seguridad.

Desde el Gobierno, la apuesta combina desarrollo industrial y sostenibilidad. “Se trata de un programa muy importante que nos ayudará a reducir contaminantes y a mejorar las condiciones del autotransporte de carga, al tiempo que hace que se produzcan más vehículos en México y que se amplíe la cadena de producción”, afirmó Claudia Sheinbaum.

Por su parte, Marcelo Ebrard detalló el alcance económico y social del programa: “el objetivo es proteger el empleo y el ingreso de miles de familias mexicanas. Esta industria involucra alrededor de 200 mil personas. Necesitamos fortalecer las condiciones de seguridad a los conductores y peatones, reducir emisiones y proteger a nuestra industria nacional frente a la importación de vehículos usados; esto es piso parejo”.

Desde la óptica del sector industrial, el programa envía una señal clara de certidumbre positiva. Alejandro Malagón, presidente de la CONCAMIN, subrayó que “programas como el anunciado hoy envían una señal positiva para el sector industrial, al incentivar la renovación de la flota, fortalecer la cadena de proveeduría, alentar la producción de vehículos pesados producidos en México y facilitar el acceso al financiamiento”.

Asimismo, Rogelio Arzate, presidente ejecutivo de la ANPACT, afirmó que “el conjunto de medidas constituye una señal positiva para la modernización del parque vehicular, el fortalecimiento de la planta productiva nacional y la generación de condiciones más competitivas para el autotransporte”.

El directivo enfatizó que el sector es estratégico para la economía nacional, al movilizar más del 80% de las mercancías y suministros, además de millones de pasajeros en todo el país.

Uno los beneficios más relevantes es el impulso directo a la producción nacional. Al privilegiar la compra de unidades fabricadas en México, el programa fortalece la planta productiva instalada y protege el empleo de una industria que involucra a cerca de 200 mil personas, además de detonar actividad en sectores vinculados como autopartes, logística y servicios.

En paralelo, el Gobierno busca cerrar la puerta a distorsiones en el mercado mediante el establecimiento de precios estimados para vehículos pesados usados importados, principalmente desde Estados Unidos. Esta medida apunta a frenar la subvaluación en aduanas, práctica que ha afectado tanto a fabricantes como a pequeñas y medianas empresas transportistas.

En materia ambiental, el impacto también es significativo. La sustitución de unidades antiguas por vehículos con tecnología Euro VI, eléctricos, híbridos o a gas natural permitirá reducir hasta en 90% las emisiones contaminantes en comparación con la flota actual, contribuyendo a mejorar la calidad del aire y la salud pública.

A ello se suma el avance en la norma de seguridad para vehículos pesados, que elevará los estándares técnicos de las unidades que circulan en carreteras nacionales. Este componente resulta clave en un contexto donde la seguridad vial es uno de los principales retos del autotransporte.

El sector, que agrupa a organismos como la CANACAR, la CANAPAT, la ANTP, la AMDA y la CONATRAM, coincidió en que el programa representa una decisión estratégica para el país es positiva.

De acuerdo con los principales organismos, más allá de los montos, el alcance del programa radica en su capacidad para articular distintos frentes: financiamiento, regulación, política industrial y sostenibilidad. En conjunto, estos elementos configuran una ruta para transformar al autotransporte en un sector más eficiente, seguro y alineado con los compromisos ambientales.

El reto ahora será su implementación y continuidad. Las cámaras y asociaciones han reiterado su disposición para colaborar con las autoridades en el diseño de mecanismos que garanticen la permanencia de estos incentivos y amplíen su alcance, en un sector que, por su peso en la economía, seguirá siendo clave para el desarrollo logístico e industrial de México.

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