Transporte y Movilidad

Ellas al Volante... Samantha Rodríguez: talento femenino en la logística sostenible

A cargo de los programas de sustentabilidad en CHEP, para ella la equidad no es un límite, es una oportunidad para innovar, colaborar y generar valor compartido.

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Samantha Rodríguez, Sustainability Senior Manager LatAm en CHEP.

El liderazgo de Samantha Rodríguez, Sustainability Senior Manager LatAm en CHEP, se distingue por una visión que integra innovación, impacto ambiental y transformación cultural. Su trayectoria no solo refleja una sólida formación internacional y experiencia en compañías globales, sino también una apuesta decidida por construir cadenas de suministro más equitativas, resilientes y sostenibles.

Estudió la Ingeniería en Innovación y Diseño por la Universidad Panamericana y con una maestría en Medio Ambiente, Energía y Urbanismo por la Universidad de Aalborg, en Dinamarca. Samantha ha desarrollado una carrera de más de una década en el ámbito de la sustentabilidad. Su paso por empresas como Adidas en Alemania, Siemens Gamesa en Dinamarca, Faurecia Automotive en Estados Unidos, así como sus inicios en P&G y HSBC, le han permitido consolidar una perspectiva global sobre los desafíos ambientales y sociales que enfrenta la industria.

Desde su llegada en 2023 a CHEP (empresa global en soluciones para la cadena de suministro y miembro del Grupo Brambles) su misión ha sido clara: orientar los esfuerzos de América Latina hacia el cumplimiento de los objetivos de sustentabilidad 2025 de Brambles, con una visión de largo plazo centrada en la regeneración de las supply chain.

Sustentabilidad como eje estratégico

Para Samantha Rodríguez, la sustentabilidad no es un componente adicional del negocio, sino su columna vertebral. Bajo su liderazgo, en nuestro país se implementa la estrategia de la compañía, que se articula en tres pilares fundamentales: Nature, Business and Communities, mismos que se traducen en nueve objetivos concretos que abarcan desde la protección forestal hasta la equidad laboral.

“La meta es clara: no solo reducir impactos, sino generar un efecto positivo en el entorno”, explica. Este enfoque se materializa en iniciativas como el programa Forest Positive, que ha permitido no solo compensar el uso de madera, sino duplicar el crecimiento de árboles necesarios para la operación.

Los resultados hablan por sí solos. Al cierre del programa en 2025, la compañía logró a nivel mundial habilitar el crecimiento sostenible de 5.6 millones de árboles, mantener el 100 por ciento de abastecimiento de madera certificada y operar con electricidad completamente renovable desde 2021. Además, ha alcanzado la neutralidad de carbono en sus operaciones y superando metas en el uso de materiales reciclados.

Innovación logística con impacto ambiental

Uno de los aportes de Samantha Rodríguez es la consolidación del modelo de “movimiento inteligente” (Smart Movement), una estrategia que optimiza las cadenas de suministro mediante la reutilización de pallets y contenedores.

Este modelo no solo mejora la eficiencia operativa, sino que reduce significativamente la huella ambiental. Tan solo en el último año, las plataformas de CHEP evitaron casi 2 millones de toneladas de CO₂, además de importantes ahorros en agua, madera y generación de residuos a nivel internacional.

“La logística tiene el potencial de convertirse en un motor de impacto positivo. No se trata solo de mover mercancías, sino de hacerlo de forma inteligente, colaborativa y regenerativa”, afirma.

Este enfoque ha llevado a la implementación de soluciones innovadoras como modelos de transporte colaborativo, electrificación de flotas y digitalización de procesos, fortaleciendo la trazabilidad y la eficiencia en toda la cadena de valor.

Liderazgo femenino en transformación

Pero, más allá de los indicadores ambientales, uno de los aspectos más significativos de la gestión de Samantha Rodríguez es su contribución a la equidad de género dentro de la industria logística.

En un entorno donde la participación femenina en posiciones de liderazgo sigue siendo un desafío, CHEP ha logrado avanzar de manera consistente, alcanzando un 38.8 por ciento de mujeres en puestos gerenciales. Este progreso no es casual, sino resultado de una estrategia deliberada que promueve la diversidad, la inclusión y el desarrollo del talento femenino.

“La sustentabilidad también implica construir espacios de trabajo equitativos. La diversidad no solo es un valor, es una ventaja competitiva”, sostiene.

Bajo esta premisa, se han impulsado iniciativas que van desde políticas de inclusión hasta programas de desarrollo profesional, así como una cultura organizacional centrada en la seguridad, el bienestar y la participación activa de los colaboradores.

México y América Latina: epicentro de la economía circular

Desde su posición regional, Samantha Rodríguez identifica a México como un actor clave en la transición hacia modelos logísticos más sostenibles.

“El país tiene todo para liderar la economía circular en América Latina: ubicación estratégica, infraestructura y talento. La clave está en aprovechar estos elementos para transformar las cadenas de suministro”, señala.

En este contexto, CHEP ha impulsado iniciativas que promueven la colaboración entre empresas, la optimización de rutas y la eliminación de viajes vacíos, como el modelo implementado en Chile, que ha logrado reducir miles de toneladas de emisiones de CO₂.

Con la mirada puesta en el futuro, Samantha Rodríguez trabaja en la implementación del programa de sustentabilidad 2030 del corporativo, que plantea objetivos aún más ambiciosos: reducción significativa de emisiones, regeneración de ecosistemas y fortalecimiento de alianzas estratégicas a nivel global.

Entre las metas destacan: la regeneración de dos hectáreas de tierra por cada una utilizada, la reducción del 42 por ciento de emisiones en operaciones y la activación de mil colaboraciones sustentables.

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En CHEP, las mujeres ocupan el 38.8% de los puestos gerenciales.

Una visión que trasciende la operación

El liderazgo de Samantha Rodríguez redefine el papel de la logística en el contexto actual. Más allá de su función tradicional, la posiciona como un habilitador clave para la economía circular y un catalizador de transformación social.

Su trayectoria demuestra que es posible combinar excelencia técnica, visión estratégica y compromiso social, abriendo camino para nuevas generaciones de mujeres en el sector.

En esta industria en plena evolución, su apuesta por la sustentabilidad y la equidad no solo marca una diferencia, sino que establece un nuevo estándar para el futuro de la movilidad y la logística en México y América Latina.

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