Las altas cifras de contagios causados por la variante ómicron ha impulsado el número de infecciones a máximos históricos, y a su vez, ha avivado el caos en momentos en que un mundo agotado lucha, nuevamente, por contener su propagación.
A medida que se extienden la pandemia por el virus del SARS-CoV-2, las infecciones se vuelven incontables e incontrolables, por dos razones: una porque no todos los portadores de COVID acuden a un hospital o a un centro de salud, y dos, porque muchos pacientes asintomáticos no tienen idea de que están enfermos y mientras continúan con sus actividades diarias contagian a otras personas.
En medio de esta esfera, existe otro grupo de pacientes, a quienes se les detecta ‘COVID incidental’, un término utilizado por personal de salud y científicos de Reino Unido “para designar los casos de aquellos que acuden al hospital por una dolencia distinta a la provocada por el coronavirus pero que, una vez allí, descubren que también son portadores del virus”, explica la BBC.
Es decir, las personas acuden con su médico por algún otro síntoma distinto al coronavirus, pero finalmente terminan por enterarse de que tienen COVID-19. Claro, que estos positivos se incluyen en las cifras diarias de contagios y hospitalizados.
Julian Tang, virólogo especializado en enfermedades respiratorias por la Universidad de Leicester, en Reino Unido, explicó en entrevista con el medio británico, que los casos de COVID incidental son frecuentes en pacientes que sufren enfermedades crónicas como diabetes, problemas cardiovasculares, y colitis ulcerosa.
“Al igual que la gripe, la COVID-19 puede agravar ese tipo de dolencias médicas, así como los problemas en los pulmones, riñones y el cerebro”, señaló Tang.
Esto como consecuencia, conlleva “una estadía más prolongada en el hospital, un aumento en los ingresos recurrentes y una mayor frecuencia de visitas ambulatorias”, agregó Tang.
Los casos de COVID incidental también son frecuentes en pacientes que ya contrajeron SARS-CoV-2 previamente, y que, aún ya vacunados, vuelven a dar positivo. Esto debido a que, son susceptibles a contraer neumonía, ya que sus vías respiratorias quedaron dañadas.
“Muchos pacientes, sobre todo los más jóvenes, de entre 20 y 30 años, siguen llegando muy enfermos. Son pacientes que evitan la neumonía, pero que sufren la segunda parte de la infección, la que provoca una sobrecarga de problemas inflamatorios como coágulos de sangre o edemas”, indicó el profesor David Strain, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Exeter en Reino Unido, a la BBC.





