Contrapesos

La ‘adormecida’ economía mexicana a inicios del año

El Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) del INEGI, que permite contar con estimaciones de corto plazo, parece sugerir que la falta de vigor habría sido la tónica a principios de 2026.

A juzgar por los indicadores oportunos de la actividad económica y del consumo privado en el país, la economía mexicana mostró una marcada debilidad en el primer trimestre del año.

El Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) del INEGI, que permite contar con estimaciones de corto plazo, parece sugerir que la falta de vigor habría sido la tónica a principios de 2026.

El IOAE apunta a un nulo crecimiento económico mensual en marzo, seguido de un aumento de 0.5 por ciento en febrero sobre la base de cifras con ajuste estacional.

De confirmarse, estas variaciones se producirían después de una contracción de 0.9 por ciento en enero del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), que es su peor desempeño mensual desde diciembre de 2024.

El IGAE ofrece datos observados de la actividad económica y se asume como proxy mensual del PIB.

Las actividades terciarias, relacionadas con el comercio y los servicios, en marzo de este año tendrían una disminución de 0.1 por ciento mensual, luego de que en febrero habrían tenido un crecimiento de 0.4 por ciento.

La pérdida de impulso sigue siendo evidente en las actividades secundarias, que engloban la construcción, manufactura, generación eléctrica y minería, pues en febrero tuvieron un avance de 0.4 por ciento mensual y en marzo apuntan a uno de sólo 0.1 por ciento.

En otras palabras, las proyecciones del indicador oportuno sugieren un estancamiento de la actividad económica en marzo, con un ligero avance en la industria y una caída en los servicios.

De materializarse los resultados del IOAE, en el primer trimestre de 2026 habría una caída del PIB de 0.4 por ciento respecto a los tres meses anteriores, estiman analistas de Banamex.

Además del IOAE, un indicador del consumo privado confirma el panorama de debilidad de la economía mexicana a principios del año, en un contexto de presiones inflacionarias que en marzo llevaron la inflación general a 4.6 por ciento anual.

Así lo deja ver el Indicador de Consumo Big Data BBVA Research, que se construye a partir del gasto efectuado en terminales punto de venta de BBVA en México, tanto físicas como virtuales.

Los datos revelados por este banco provenientes de las compras realizadas con tarjetas de crédito y débito muestran que el consumo registró en marzo un declive de 0.6 por ciento.

Esto, después de que en enero retrocedió 0.7 por ciento y en febrero se desplomó 3.5 por ciento, según la misma fuente, cuyas cifras están expresadas a tasa mensual ajustada por estacionalidad.

De manera que este indicador de consumo de los hogares ligó su tercera caída consecutiva en lo que va del año.

Sin embargo, la racha negativa se extiende a cuatro meses al incluir la contracción de 4.1 por ciento registrada en diciembre.

El consumo privado en el país está reflejando la pérdida de dinamismo tanto del gasto en bienes como en servicios.

Al considerar el dato de marzo, el indicador de consumo de BBVA reporta una contracción anual promedio de 2.0 por ciento en lo que va de 2026, esto es, 9.9 puntos porcentuales por debajo de la registrada en el primer trimestre del año anterior.

“Si bien la Copa del Mundo 2026 implicará un impulso al gasto privado durante el segundo trimestre del año, consideramos que este efecto será de naturaleza temporal”, estima Saidé Salazar, economista principal de BBVA México

“Anticipamos que hacia el tercer trimestre la demanda interna podría retomar una trayectoria de lento dinamismo, en un contexto de incertidumbre persistente y mayor precaución por parte de los hogares en sus decisiones de consumo”, prevé la analista.

Las estimaciones oportunas de la actividad económica y el indicador de consumo de BBVA dejan ver un débil inicio de año que prefigura un virtual estancamiento, en un entorno de incertidumbre tanto interna como externa.

Luego de que en 2025 la economía mexicana creció 0.8 por ciento, pero sólo 0.6 por ciento con cifras originales, el consenso de los analistas encuestados por Citi México esta semana mantiene su previsión de crecimiento para 2026 en 1.4 por ciento.

Si el pronóstico se cumple, este será el tercer año consecutivo en que el país registre un crecimiento menor a 2.0 por ciento, que es el nivel donde prácticamente se ubica el crecimiento potencial de la economía, aunque con una inflación persistente y alejada de la meta del Banco de México.

COLUMNAS ANTERIORES

Los cuartos de final del Mundial… y del T-MEC
Los mensajes del FMI y BM sobre México

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.