La más reciente encuesta de Citibanamex entre analistas de mercados financieros refleja un ‘giro de tuerca’ en las expectativas para el crecimiento de la economía mexicana en 2023.
Cifras más alentadoras sobre la actividad económica en los primeros meses del año impulsaron revisiones al alza de lo que el consenso anticipaba previamente.
De acuerdo con la encuesta publicada este viernes por Citibanamex, para este año el consenso estima el crecimiento en 1.9 por ciento, con lo que aumentó sensiblemente desde 1.6 por ciento en la encuesta previa, hace una quincena.
Esta vez, 14 analistas de los poco más de 30 consultados hicieron revisiones al alza, destacando la de BX+ de 0.8 a 1.9 por ciento entre una encuesta y otra.
JP Morgan revisó al alza su pronóstico de crecimiento para México en 2023 de 2.2 a 2.5 por ciento, pasando a ser el banco extranjero con la perspectiva económica más optimista sobre el país, junto con HSBC, que –a su vez– elevó su previsión de crecimiento del PIB de 1.5 a 2.5 por ciento.
En un reporte de sus economistas Steven Palacio y Gabriel Lozano, JP Morgan señala que, una vez más, los datos de la demanda interna –el consumo y sobre todo la inversión– sugieren que la economía mexicana estaba sobre una base sólida en el primer trimestre del año y, a juzgar por otros indicadores, es probable que el impulso se extendió hasta el segundo trimestre.
“El crecimiento no sólo ha cambiado sus fuentes claramente de externas a internas, sino que también parece que se está volviendo orgánico, es decir, hay signos de ciclos de retroalimentación positiva en los diferentes sectores de la economía”, dice el banco de inversión.
“Es por eso que hemos revisado constantemente al alza nuestra perspectiva de crecimiento para este año y actualmente pronosticamos una tasa de 2.5 por ciento anual en 2023, muy por encima del consenso, que está en 1.6 por ciento anual, según la encuesta del Banco de México (de abril, publicada a principios de la semana).
“Creemos que todavía hay una ventaja en esta perspectiva, pero los riesgos globales nos impiden actuar más en este sesgo, por ahora”, agregan los economistas de JP Morgan.
Otro grupo de análisis que esta semana revisó al alza su pronóstico sobre el desempeño esperado del PIB es Vector, que ahora anticipa un crecimiento de 2.3 por ciento este año contra 1.6 por ciento previamente.
Rodolfo Navarrete, economista en jefe de Vector Empresas, explicó a este reportero que la economía mexicana está resintiendo fuerzas que actúan en sentidos opuestos.
De un lado, fuerzas en sentido negativo que podrían generar una desaceleración económica y tal vez una caída, como son básicamente la posibilidad de que Estados Unidos se desacelere y los efectos de la política monetaria de Banxico.
“Pero por el lado positivo estamos valorando de mejor manera la inversión que se está generando en México a consecuencia de los fenómenos que se han dado últimamente relacionados con el nearshoring, la reconversión de la industria automotriz mexicana y la inversión que podría traer la nueva ley de chips y ciencia en EU”.
Al final, el balance de estas dos fuerzas que actúan en sentido contrario determinará qué es lo que va a pasar con la actividad económica en México.
“Hasta el día de hoy da la impresión de que las fuerzas positivas están sobreponiéndose a las negativas, en consecuencia la perspectiva económica mexicana está mejorando de manera interesante”, agregó Navarrete.
Esa es la razón por la que Vector, que estaba considerando un crecimiento de nuestra economía de 1.6 por ciento en 2023, revisó su perspectiva a 2.3 por ciento, pues “las fuerzas positivas están siendo mucho más positivas de lo que se esperaba”.
Bien dijo a finales de abril el subsecretario de Hacienda, Gabriel Yorio, que, sobre la base de la información al primer trimestre del año, el crecimiento viene muy por arriba de lo que el consenso económico espera, por lo que “probablemente los que sí van a tener que hacer ajustes en sus estimaciones de crecimiento son los analistas”.