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‘Tarjetazos’, la tabla de salvación para muchos

En una economía que no termina de carburar, el desempeño del financiamiento otorgado a través de tarjetas de crédito se vio beneficiado por la mayor inflación en el país.

El crédito bancario al consumo continúa recuperándose, pues en marzo se incrementó por tercer mes consecutivo, luego de la contracción que mantuvo durante 21 meses, según datos del Banco de México.

Su recuperación es resultado principalmente del crecimiento en el crédito de nómina y en el otorgado a través de tarjetas de crédito, que contrasta con la caída en el financiamiento automotriz.

De acuerdo con el Informe Situación Banca al primer semestre de 2022, de BBVA Research, la recuperación del empleo formal ha apoyado el desempeño de la cartera de consumo, particularmente en los segmentos de tarjetas de crédito y de nómina.

Además, su crecimiento se ha presentado a la par de una reducción prácticamente generalizada en la cartera vencida, si bien ésta ha sido apoyada por el saneamiento realizado por las instituciones financieras.

Destaca el saldo de la cartera de tarjetas de crédito, que en marzo registró un incremento de 3.3 por ciento a tasa anual y en términos reales –descontando la inflación–, el mayor desde junio de 2017.

El segmento de tarjetas de crédito representa 36 por ciento de la cartera de crédito bancario vigente al consumo, por lo que es el más grande en ese tipo de financiamiento.

Lo interesante es que, en una economía que no termina de carburar, el desempeño del financiamiento otorgado a través de tarjetas de crédito se vio beneficiado por la mayor inflación en el país.

De alguna manera, las tarjetas de crédito, cuyo costo financiero es el más caro del mercado, se convirtieron en factor de estabilidad para la economía de muchos hogares mexicanos.

Durante la presentación del Informe Situación Banca, Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA México, dijo que la alta inflación “está haciendo que los ingresos reales se reduzcan y, por lo tanto, hay familias que están utilizando el crédito para compensar esta disminución”.

Según el experto, los mexicanos están usando sus tarjetas de crédito para cubrir gasto corriente y no para adquirir bienes de consumo duradero, como es recomendable.

Las promociones a meses sin intereses o a tasa preferencial son uno de los principales factores para estimular la compra de bienes y servicios a través del pago con tarjeta de crédito.

El especialista de BBVA no espera que esta preferencia por los llamados ‘tarjetazos’ pudiera verse reflejada en un incremento de la morosidad.

En los últimos meses hubo una reducción en los índices de morosidad de la cartera de consumo y las tarjetas de crédito, luego de que a principios de 2021 alcanzaron los niveles más altos en prácticamente 11 años.

De hecho, en marzo pasado se situaron en niveles inferiores a los registrados antes del inicio de la pandemia.

Sin embargo, es muy probable que las tasas de interés del crédito al consumo, incluidas las de tarjetas, se eleven como resultado del repunte en la tasa de referencia de Banxico para contrarrestar la inercia inflacionaria.

A partir de junio de 2021, el banco central subió gradualmente su tasa de referencia desde un nivel de 4 por ciento hasta el 7 por ciento en el que se ubica actualmente.

De junio a noviembre del año anterior, Banxico aumentó la tasa de referencia en un cuarto de punto en cuatro ocasiones.

Entre diciembre de 2021 y abril de este año elevó la tasa en medio punto, también en cuatro oportunidades.

La disyuntiva en este momento es mantener el ritmo de alzas de medio punto o aumentarlo a tres cuartos de punto, pues el país enfrenta un panorama muy complejo para la inflación y las expectativas del público.

En la decisión del 12 de mayo, los miembros de la junta de gobierno de Banxico discutieron la posibilidad de acelerar el ritmo de incrementos en la tasa de referencia a tres cuartos de punto.

La discusión es una forma de preparar el terreno para modificar el ritmo de apretamiento de las condiciones monetarias con el propósito de actuar con mayor firmeza contra la inflación.

Lo que parece inevitable es que, a raíz de los incrementos en la tasa de referencia decididos por Banxico, el costo financiero por las compras con tarjetas de crédito se encarecerá.

Por lo pronto, algunos bancos ya empezaron a informar a sus clientes de la “actualización” en las tasas de interés de las tarjetas, que tendrán un aumento en las próximas semanas.

Así que lo mejor es optar por la prudencia.

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