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‘Tormenta perfecta’ para el peso

La aparición de una nueva variante del COVID y la decisión de López Obrador de cambiar su nominación al Banxico afectaron a la moneda, explica Víctor Piz.

Bajo una auténtica ‘tormenta perfecta’, el tipo de cambio del peso mexicano presentó una alta volatilidad y registró una fuerte depreciación frente al dólar en la última semana.

En particular, la moneda nacional operó en un rango de entre 20.92 y 22 pesos por dólar, pero terminó el viernes en 21.83 pesos, con una depreciación semanal de 4.9 por ciento.

El cierre representa el mayor nivel del tipo de cambio desde principios de octubre de 2020 y arroja la peor pérdida semanal del peso en 14 meses, según datos del Banco de México.

La moneda mexicana estuvo muy expuesta a presiones tanto globales como internas, que por lo que se advierte serán más persistentes que pasajeras.

De las primeras destaca la perspectiva de una parte del mercado de que la Reserva Federal de Estados Unidos podría adelantar el proceso de normalización de su tasa de referencia, previsto para el segundo semestre de 2022.

La mayor inflación en la economía estadounidense, que registró en octubre su peor dato en 30 años, abrió esa posibilidad y fortaleció al dólar frente a la mayoría de las divisas de economías avanzadas y emergentes.

La puntilla para el peso fue el surgimiento de una nueva variante del virus SARS-CoV-2 en el sur de África, que se considera mucho más contagiosa que las anteriores y cuya resistencia a las vacunas es incierta.

Este viernes la OMS la clasificó como una “variante preocupante” altamente transmisible que nombró omicron, lo que llevó a varios países a imponer restricciones de viaje a al menos ocho naciones africanas, incluida Sudáfrica.

En cuanto a las presiones internas, lo que más contaminó al peso fue el anuncio del presidente López Obrador sobre la designación de la subsecretaria de Egresos, Victoria Rodríguez, como integrante de junta de gobierno y gobernadora de Banxico para el periodo 2022-2027.

La decisión de AMLO de reconsiderar el nombramiento del exsecretario de Hacienda, Arturo Herrera, para encabezar el banco central y de someter a la aprobación del Senado una nueva propuesta, incrementó la percepción de riesgo sobre México y generó una sobrerreacción del mercado.

Persiste la incertidumbre sobre la nominación de Rodríguez ante su falta de experiencia en materia monetaria, aunque cumple con el requisito de haber desempeñado cargos de alto nivel en dependencias que ejercen funciones de autoridad en materia financiera, como lo señala la ley.

El capitán de uno de los mayores administradores extranjeros de fondos de inversión, que en México maneja activos por cerca de 15 mil millones de dólares, dijo a este reportero que Banxico es uno de los bancos centrales más respetados en el mundo.

“Yo no conozco a la señora Rodríguez, voy a aprender quién es y tendré una opinión al respecto, pero lo que más le importa a los grandes inversionistas es que sea independiente del Ejecutivo y que se maneje de acuerdo a los estatutos (de Banxico), que le ordenan mantener la estabilidad de precios”, comentó.

Además de la autonomía del banco central y el mandato prioritario de estabilidad de precios como dos pilares clave, por mandato constitucional, ninguna autoridad, trátese de quien se trate, puede ordenarle a Banxico conceder financiamiento al gobierno.

Gran parte de la credibilidad de Banxico se debe a su estructura de gobernanza, al tener una renovación escalonada de los miembros de la junta de gobierno –gobernador y cuatro subgobernadores–, donde los votos valen igual.

Sólo en caso de empate, el gobernador o el miembro de la junta que presida la sesión tiene voto de calidad.

La independencia representa la garantía de que el poder adquisitivo del peso no sea objeto de manipulaciones y de que los déficits fiscales no se financien con crédito del banco central.

Pero aún hay retos por delante, como mantener a Banxico aislado de los ciclos políticos, fortalecer su autonomía y asegurar la convergencia de la inflación a la meta de 3 por ciento desde el 7 por ciento actual.

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