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Aumento dramático en desigualdad y pobreza

El ENIGH mostrará una mayor pobreza en todas sus dimensiones, con todo y que buena parte del empleo perdido se recuperó, pero aún no revierte la caída del peor momento de la crisis.

El Inegi dará a conocer hoy los resultados de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2020 (ENIGH 2020), que permitirán tener claridad sobre el impacto de la pandemia de Covid-19 tanto en los ingresos como en los gastos de los hogares mexicanos.

Más desigualdad económica y más concentración del ingreso serán, seguramente, los elementos principales de la fotografía que muestre la amplia encuesta del Inegi debido a los efectos económicos adversos de la crisis sanitaria.

Por una parte, la demanda interna resintió en 2020 los menores ingresos de hogares y empresas, así como las afectaciones al mercado laboral, que van más allá de la pérdida de empleos.

Por otra parte, las medidas de confinamiento redujeron el gasto y derivaron en una reasignación del mismo hacia alimentos y una restricción en la demanda de servicios.

Sobre la base de la ENIGH 2020, el equipo de medición de la pobreza del Coneval preparará su informe respectivo que presentará en dos semanas.

Se anticipa también una mayor pobreza en todas sus dimensiones, con todo y que una buena parte del empleo perdido se ha recuperado, pero todavía no revierte la caída acumulada en el peor momento de la crisis.

Con información del Inegi, al considerar la población formal e informal, la pérdida de empleos llegó a casi 13 millones en abril de 2020, de los cuales se han recuperado 12.3 millones al cierre de junio de 2021.

Además de que, de esos empleos, más de 10 millones pertenecen al sector informal, la población más vulnerable –por su bajo nivel salarial– fue la más afectada.

En el artículo ‘El impacto del Covid-19 en la desigualdad y la pobreza en México’, publicado en la revista Estudios Económicos de El Colegio de México, Nora Lustig y Valentina Martínez Pabón advierten que “si bien el incremento potencial de la pobreza es significativo, cuando se compara con el ingreso pre-shock los grupos que más pierden son los pobres y los vulnerables a la pobreza”.

Sobre la pobreza, el Coneval presentó en febrero pasado el Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2020, cuya principal conclusión es que la pandemia revirtió los avances obtenidos en la reducción de las carencias sociales en el país.

Según ese reporte del organismo encargado de la evaluación de la política social y la medición de la pobreza en México, habría un incremento de entre 8.9 y 9.8 millones en el número de personas en situación de pobreza por ingresos respecto a 2018.

En ese año estaban identificadas 61.1 millones de personas con un ingreso inferior a la línea de pobreza por ingresos.

El Coneval estima que, además, habría un aumento de entre 6.1 y 10.7 millones de personas en la población con ingresos inferiores a la línea de pobreza extrema por ingresos.

En 2018 el número de personas en situación de pobreza extrema por ingresos era de 21 millones.

De acuerdo con el estudio de Lustig y Martínez Pabón, “el impacto potencial de la dislocación económica sobre la desigualdad y la pobreza puede ser bastante grande”.

Estiman que el coeficiente de Gini podría subir entre 1.3 y 3.7 puntos. Es decir, el impacto de Covid-19 incidirá en ampliar la desigualdad del ingreso.

Además, calculan que el aumento en el número de pobres –medido con la línea de pobreza nacional– podría estar entre 7.5 y 8.7 millones.

Las expertas de Tulane University señalan que, comparado con Argentina, Brasil y Colombia, “México sobresale porque el gobierno no puso en marcha programas de transferencias adicionales para mitigar el impacto de la pandemia sobre los niveles de vida”.

Se confirmará que la política social basada en programas que entregan transferencias monetarias no contuvo los estragos de la pandemia en la pobreza ni evitó el retroceso en la reducción de las carencias sociales.

Para responder a los efectos de la pandemia, el reto del gobierno es diseñar una política social que vaya más allá de las transferencias, pues el incremento en la desigualdad y la pobreza será dramático e inédito.

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