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Al acecho, la ‘maldición’ del crecimiento inercial

Los pronósticos sugieren que el próximo año la economía crecerá de manera inercial y pondrá en duda la durabilidad de la recuperación, señala Víctor Piz. Por lo que destaca la reciente reunión de López Obrador con empresarios.

Entre la vorágine informativa sobre los resultados de la jornada electoral y los anuncios del cambio de secretario de Hacienda y la propuesta de gobernador del Banco de México, pasó desapercibido que las expectativas del consenso de los analistas encuestados por Citibanamex esperan un crecimiento de la economía mexicana de 5.5 por ciento en este año.

La previsión, además de ser sustancialmente mayor al 5 por ciento de la encuesta quincenal previa, está un poco más alineada a las nuevas estimaciones de crecimiento tanto de Banxico (6 por ciento en el escenario central) como de la SHCP (6.5 por ciento).

Para 2022, la proyección del consenso para el crecimiento de México aumentó ligeramente de 2.7 a 2.8 por ciento, que representa la primera revisión al alza en más de tres meses.

Quiere decir que en este año la economía mexicana tendrá un rebote muy importante después de haber experimentado una contracción de 8.3 por ciento en 2020, pero en 2022 perderá mucha fuerza.

Los pronósticos de los analistas de mercados sugieren que el próximo año la actividad económica crecerá de manera inercial y pondrá en duda la durabilidad de la recuperación, de por sí insuficiente para revertir la caída histórica de 2020 por la pandemia.

En ese contexto cobra mucha relevancia la reunión que sostuvo el jueves –sólo cuatro días después de la jornada electoral– el presidente López Obrador con empresarias y empresarios del Consejo Mexicano de Negocios, la primera en más de año y medio.

Antonio del Valle, presidente del CMN, afirmó que “fue en general una muy buena reunión (…) enfocada en cómo aprovechar esta coyuntura, que es irrepetible”, donde el reto es “cómo hacer para que este rebote no sea temporal, sino que logremos llevarlo a un crecimiento de mediano y largo plazos, que el crecimiento que vivamos en 2021, que se habla va a ser entre el 6 y 8 por ciento, pues que se repita en 2022, 2023, 2024”.

Con ese fin, es necesario “lograr que la inversión, que hoy está en alrededor del 18 por ciento del PIB, se vaya arriba del 20, inclusive 22, 23, 24 por ciento del PIB para que logremos un crecimiento constante en los años por venir, eso es lo que principalmente hablamos”.

Coincidente, AMLO dijo que en el encuentro con los empresarios “se reafirmó el deseo y la voluntad de trabajar juntos, de promover la inversión privada, que es fundamental, (pues) no se puede desarrollar el país sólo con inversión pública”.

Pero si ese es el objetivo, su gobierno debe impulsar la inversión privada en infraestructura y sectores estratégicos utilizando diferentes esquemas de participación.

Además, es muy importante mejorar el clima de negocios a través de acciones como reforzar el Estado de Derecho, reducir la violencia y mejorar la seguridad en el país.

Pasada la contienda electoral, el reto de las autoridades es propiciar un ambiente de confianza y certidumbre para la inversión privada.

Un mayor volumen de inversión es la primera y principal condición para que la economía mexicana deje de crecer de manera inercial en los próximos años después del rebote que tendrá en 2021.

Una luz de optimismo en esa dirección la encendió la Inversión Fija Bruta, que en marzo pasado creció 2.3 por ciento respecto a febrero y ligó su tercer incremento mensual consecutivo.

En términos anuales, se ubicó 1.7 por ciento arriba de marzo de 2020, primer mes afectado por la pandemia.

Aun así, el indicador de inversión productiva está en un nivel similar al de abril de 2011, lo que implica un rezago de una década.

Lo importante es que los datos que muestran una recuperación parcial no sean ‘flor de un día’, sino que confirmen un cambio de tendencia en la inversión, que lleva años estancada.

Si hay un cambio de tendencia en la inversión, un crecimiento económico más acelerado y no inercial en los próximos años puede ser posible.

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