Rosario Guerra

Alianza incompleta

Para ganar la elección presidencial se requiere que los ciudadanos voten por una propuesta que no sea solo una decisión cupular o intercambio de cuotas partidistas.

Una alianza no es equiparable a una coalición de las cúpulas partidistas, porque si no incorporan a la ciudadanía no hay una verdadera alianza. Pensar que la vieja práctica de reparto de cuotas es lo que guiará la elección de las candidaturas de CDMX y la presidencia es negar la realidad. Para ganar la elección presidencial, que será una elección de Estado, por la intervención de AMLO y todos los recursos a su disposición, se requiere que los ciudadanos voten por una propuesta que no sea solo una decisión cupular o intercambio de cuotas partidistas. Los partidos se suicidarían al relegar a la sociedad civil.

Sí se puede derrotar a Morena y a AMLO en 2024 con una alianza entre partidos y sociedad civil organizada; o será una alianza incompleta. Por eso el PAN no puede cerrarse a elegir candidato presidencial con sus reglas, tampoco en CDMX. Las organizaciones de la sociedad civil, especialmente el Frente Cívico Ciudadano, y Unid@s, ya han propuesto tres acciones. Una elección primaria en urnas, organizada por el INE, con transparencia y certeza, para que la ciudadanía decida. La otra propuesta es el gobierno de coalición en el Ejecutivo y en el Legislativo, para poder instrumentar cambios legales y políticas públicas conforme las demandas ciudadanas. Y la tercera, que el programa de gobierno se construya por la población. Al efecto ya se abrió consulta en internet en el link https://www.unidospormx.com o en https://wa.me/message/Y2QIROEWKEMXG1 el chat bot.

Para defender a los órganos electorales ya se preparan los documentos de inconstitucionalidad ante la SCJN. Para continuar el movimiento #ElINENoSeToca, es necesaria la participación de partidos, legisladores y ciudadanía ante la Corte. No se ha resuelto el caso de la ministra Yasmín Esquivel Mossa y debería excusarse de votar el plan B, y otras resoluciones, hasta determinar su situación, por el ya reconocido plagio de tesis.

El PAN puede acabar con una verdadera alianza si pretende elegir las candidaturas con sus reglas y conducir el proceso. El método de elección de la candidatura debe diseñarse entre partidos y sociedad civil, no por acuerdos partidistas. Que la ciudadanía participe en el proceso de elección es fundamental para que quien resulte electo para la presidencia cuente con legitimidad y la sociedad se entusiasme por SU candidatura. De otra manera será una alianza incompleta, y desde luego con el riesgo de perder las elecciones.

El método para elegir la candidatura presidencial debe incluir a todos los precandidatos de todos los partidos y a los candidatos independientes, no bajo reglas del PAN, sino resultado de un proceso que defina desde la inscripción, los debates de las propuestas, la forma de hacer precampaña, la conformidad de los participantes para aceptar fallo ciudadano, piso parejo, forma de elección y anuncio de resultados. Esta tarea es la que definirá una nueva forma de hacer política y devolverá a los partidos políticos su representatividad.

No hay sistema democrático sin partidos políticos. Ellos son el canal de la expresión ciudadana; compiten con reglas que se definen a través de las diversas experiencias y se van perfeccionando. Desde el financiamiento público se generó un fenómeno de burocratización de los partidos que los fue apartando de la ciudadanía. Es el momento de que partidos y ciudadanos retomen el rumbo de una verdadera representación, con altas votaciones que eviten problemas poselectorales.

Generar este humor social requiere que los partidos y la sociedad construyan juntos su proyecto de nación; decidan candidaturas; desechen simulaciones; construyan una nueva forma de gobernar; transitar hacia la pluralidad; los derechos de las minorías; los derechos político-ciudadanos; la paridad. En resumen, a una nueva conformación del sistema político mexicano, acotando el presidencialismo, abriendo espacios a la ciudadanía en una nueva gobernanza.

En realidad estamos viviendo un momento histórico en el país y debemos elegir entre la democracia y el pluralismo, o el autoritarismo, como Maximato. La confrontación propiciada por AMLO es un instrumento para motivar a sus bases. Públicamente confesó que primero los pobres no es una visión de humanismo, sino una estrategia política para capturar votos. Mantenerse en el poder a toda costa es lo que le preocupa a AMLO por su seguridad y la de su familia, por eso su plan B ataca de nuevo a los organismos electorales, destruye el sistema profesional de carrera, para mandar a sus bases como trabajadores eventuales a organizar las votaciones y contar los votos. Acota al TEPJF en sus facultades de interpretación de las normas; le quita al INE facultades, como emitir lineamientos, reduce sus áreas y trastoca su funcionamiento. Tenemos que defender nuestros votos.

La elección de los nuevos consejeros del INE será en abril. Difícil lograr las dos terceras partes del quorum legislativo. La negociación, si se hace en bloque por la oposición, será la que trate de evitar que la presidencia quede en manos del partido en el gobierno, sin autonomía. Esto nunca se había pensado. Es un riesgo si se insacula. Veremos qué sucede. En este episodio la ciudadanía también deberá expresarse. Por tanto, los partidos deben abrirse a una verdadera representación social.

Es un esfuerzo de aprendizaje, tanto de los partidos como de las organizaciones de la sociedad civil, recomponer su relación. Ni todos los partidos son perfectos, ni la sociedad es pura, somos todos los protagonistas de una etapa histórica y lo importante es lograr la unidad. Esta solo se logra cuando tenemos una meta común. Ahora es el rescate de nuestra democracia. La reconstrucción del país será muy complicada, no habrá fondos, la deuda externa será alta, la inflación puede agudizarse. En fin, se requiere de los mejores talentos, de renovada visión, de mirar al futuro y no al pasado, de proyectar al país como potencia, de lograr certeza jurídica, de superar la crisis de seguridad, de combate efectivo a la delincuencia organizada, de recuperar el sistema de salud, de lograr calidad educativa.

Son muchos los retos, nuestra arma es la unidad y nuestra participación se enfoca a salvar a México. Recuerda, tu voto es tu instrumento.

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