Ya se nombró la presidencia de la SCJN. Ahora iniciará el debate de qué tipo de país vamos a construir a futuro. Si vamos a retroceder en la democracia dejando las elecciones en manos del Estado, o si lograremos avanzar y frenar esta reforma restrictiva de derechos político-electorales.
Si AMLO estuviera convencido de arrasar en las urnas no tendría caso cambiar un sistema electoral que ha logrado que la transición del poder se haga en forma pacífica, con certeza, legalidad e imparcialidad. Pero sus odios lo dominan. Nunca pudo probar un fraude en 2006, pero él sí lo creyó porque tenía a su favor encuestas, él mismo se saboteó, lo que nunca podrá reconocer. Le hizo mucho daño el resultado electoral, y quizá desde entonces perdió cordura.
En enero será la cumbre de los mandatarios de los países que participan en el T-MEC, amenazado por la necedad de AMLO de rechazar inversión extranjera en energías de diverso tipo. Ha violado el tratado, y tiene dos caminos, o rectificar y dejar en paz a los inversionistas, otorgar las licencias conducentes, promover las inversiones, o bien ratificar su postura y recibir los castigos que establezcan los paneles porque ganar ahí es imposible.
El nombramiento de la nueva secretaria de Economía, Raquel Buenrostro, parece dar una orientación a la violación del Tratado. Si esto sucede con socios comerciales, qué pueden esperar otros países. No hay reciprocidad, ni certeza, ni seguridad, por tanto, nadie le apostará al país bajo esas condiciones.
AMLO no pagará las multas del T-MEC, lo harán los exportadores y las empresas emblemáticas que los paneles decidan. Perderemos competitividad en el mercado y esto afectará producción y cadenas importantes de fabricación de partes en diversos aspectos. También los productos agropecuarios se verán afectados. Ya han sufrido mucho por el retiro de apoyos gubernamentales a su actividad. Ahora será más caro producir y competir.
Una vez que se lleve a cabo esta reunión, que puede resultar en confrontaciones con nuestros socios comerciales, AMLO se aplicará para hacer viable su plan B en el Congreso de la Unión, para eso tiene mayoría en ambas cámaras. Dentro de Morena hay disidencia, pero no necesariamente se expondrá en los votos. Solo una diputada y un senador han votado en contra, pero los argumentos de violaciones a la Constitución que expusieron son muy claros y serán combatidos por diversos grupos ante la SCJN.
La paridad, principio constitucional, se abandona a un criterio de estrategia de partidos. Cada partido decidirá si la cumple o no. Las mujeres de nuevo ven afectados sus derechos político-electorales. Se disminuye el acceso a grupos minoritarios, a solo 25 curules en Cámara de Diputados, afectando etnias indígenas, discapacitados, comunidad LGBTT+, migrantes y otros más.
La reforma refleja la misoginia y la falta de humanismo de AMLO. Reduce a su mínima expresión al INE, aun en contra del texto constitucional, destruye el servicio profesional de carrera, propone auxiliares para instalar las casillas y capacitar a integrantes de las mesas, lo cual tiene un sesgo morenista muy fuerte. Además, ahí se contarán los votos. Y al TEPJF le quita la posibilidad de interpretar la ley; entonces de qué sirve un tribunal si no ejerce sus funciones constitucionales.
El TEPJF ha utilizado en sus interpretaciones la visión de género, los derechos pro persona, y el impulso de los derechos humanos; sus sentencias han tutelado adecuadamente a las víctimas y logrado avances más justos al interpretar la ley.
Con esto pasaremos enero y febrero. Marzo continuará con el análisis de temas inconstitucionales y para esas fechas, ya integrado el Comité Técnico que revise las propuestas de candidatos a ser consejeros del INE, se contará con las ternas para que el pleno las vote. También se decide quién ocupará la presidencia del Instituto. La elección debe hacerse por dos terceras partes del pleno. Eso implica una negociación, pero AMLO no quiere negociar; para él no es necesario incluir a otros. Él encarna a la patria, por tanto, no cuentan quienes atentan contra él.
Los perfiles de Morena pueden seguir la máxima de AMLO, 10 por ciento de capacidad y 90 por ciento de lealtad. La CNDH propuso este tipo de perfiles, pero las críticas de la opinión pública la han hecho replantear sus propuestas. El INAI ya propuso a los integrantes, sin mayores problemas. La Jucopo habrá ya nombrado a tres por partido, incluida la oposición. En resumen, AMLO tendrá de tres a cuatro integrantes y el resto otros cuatro o tres en el Comité Técnico que elabore las propuestas. Si se llega a una negociación, en la cual Morena pedirá sin duda la presidencia, situación que dependerá de los perfiles presentados, con otros consejeros sin filiación morenista, podría lograrse un equilibrio y aprobar las propuestas de cuatro consejerías. Pero si no hay acuerdo, entonces no habrá manera de elegirlos. Este escenario es el más probable, según declaraciones del diputado Mier que llama “concertacesiones” a los acuerdos.
Entonces se procederá a seleccionar propuestas por medio de insaculación que hará la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, o bien, se enviarán a la SCJN. Así se nombrará a los nuevos consejeros, así llegaremos al mes de abril. Con discursos rijosos si Morena propone perfiles radicales, o quizá, en política todo puede pasar, se logre una composición equilibrada por acuerdo y votación en el pleno.
En abril continuarán procesándose iniciativas como la de desparecer al Conacyt y crear el Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Información. Esta iniciativa pretende desparecer el actual Sistema Nacional de Investigadores, suplirlo con otras reglas, dar becas para estudios profesionales en México, deslindarse de la investigación coordinada con sectores productivos y orientarse a la soberanía nacional. Es, desde luego, un atentado contra la ciencia al politizarla.
Para mayo y junio, el tema será electoral, por las elecciones en los estados de México y Coahuila. Estos resultados marcarán la agenda para el resto del año y hacia 2024. Sin desechar, claro está, más ocurrencias legislativas de AMLO. Así que será un 2023 muy activo, al menos en el primer semestre. Resoluciones de la SCJN, nombramiento de Consejeros del INE y elecciones, determinarán la agenda de este año que inicia.
Por lo pronto les deseo que en 2023 alcancen sus metas, sea de realizaciones, mucha salud y alegría.