Rosario Guerra

Destrucción

Por nuestras libertades, por nuestra propia dignidad, por nuestro derecho a disentir, a manifestarnos, vayamos todos a la marcha este domingo para decir #ElINENoSeToca.

¿Por qué es tan importante el respeto al voto? Porque los procesos electorales permiten a la ciudadanía elegir gobierno, y éste crea instituciones y políticas públicas para atender las necesidades de la sociedad. El voto determina la aprobación o el rechazo al desempeño gubernamental y permite realizar cambios en su beneficio, sin rupturas o violencia. Es un ejercicio de libertad y nuestro derecho a elegir. Socavarlos por miedo a perder una elección presidencial es desconocer la esencia misma de la democracia. Querer imponer una sola visión del mundo es negar la pluralidad que caracteriza a nuestra sociedad y tanto aporta a la convivencia. No podemos aceptar una reedición de viejos maximatos o nuevos autoritarismos.

AMLO está muy enojado con la marcha en defensa de la democracia #ElINENoSeToca. Los insultos no cesan, las burlas tampoco. No le gusta el regalo de cumpleaños que le receta la sociedad civil, pero es imposible transitar con una reforma electoral que en los hechos deja en manos del Ejecutivo la conformación de las autoridades electorales, la organización de elecciones, el proceso electoral, la resolución de controversias, el conteo de los votos, la credencial de elector y la validación de los resultados. ¿Cómo espera que reaccionemos ante tal atropello?

El quitarnos la voluntad de elegir libremente a nuestros representantes es un gran agravio. La destrucción del INE y del TEPJF para suplantarlos por instituciones controladas a modo por el gobierno es un retroceso inaceptable. Estamos más o menos resignados a sus ocurrencias, a su trato con los narcos, pero el acabar con la democracia ya es un exceso. Eso no se puede permitir.

La democracia es el único modelo que permite la convivencia pacífica de lo diverso, que permite libertades y fomenta el respeto a las diferencias, que protege los derechos humanos. Rechazamos el autoritarismo. Querer dar la impresión de que su discurso y su aceptación son apoyados unánimemente por la mayoría de la población es una falacia. Un mito que se romperá este domingo.

Elegir a nuestros representantes es un derecho. Pueden existir muchas fallas, pero nuestro sistema electoral funciona, nos da certeza, imparcialidad, legalidad, evita conflictos poselectorales violentos, y es reconocido mundialmente. Costa Rica, a la que AMLO pone como ejemplo, acaba de condecorar al INE en la figura de su presidente, Lorenzo Córdova. AMLO ni siquiera es un demócrata, ni sabe de respeto o tolerancia a la diversidad. Es un conservador, un destructor de instituciones para controlar el poder. No hay ninguna transformación. La 4T es un fracaso económico, social, cultural, comercial, energético, ecológico, en seguridad pública, en derechos humanos, en salud y en educación. Y ahora pretende quitarnos la posibilidad de votar por una alternativa distinta. Es inaceptable. Todo tiene un límite y éste ya lo rebasó AMLO.

Se dice que una chispa puede incendiar una pradera. Esperamos que AMLO no provoque más ataques a la marcha. Todos tenemos la libertad de manifestarnos. No es el dueño del espacio público, ni del país. Quizá no lo conciba, pero la división que propicia al confrontar a los mexicanos, tiene consecuencias. Es el primer Presidente que en lugar de convocar a la unidad nacional para impulsar un proyecto de país, pretende dividir para dominar. Confrontar para descalificar y anular. Es un hombre violento, que ha contado una historia de victimización, que hoy resulta falsa y sin contenido, como lo demuestra la sexta edición de El Rey del Ca$h y los Guacamaya Leaks. Es flojo e irresponsable, no escucha, solo ordena, sin conocimiento de los temas, así se revela en la infiltración de Sedena.

AMLO ha logrado anular la división de poderes. Tiene mayoría en el Congreso y ha sometido al ministro Zaldívar y a la SCJN. Pretende sean éstos los que propongan candidaturas a consejeros y magistrados electorales que saldrán de una sola propuesta, la suya. El engaño es su manera de avanzar en política. Es tal su ignorancia que aunque trate de ocultarla, sus odios y resentimientos lo dominan y no puede entender que México es un gran país, de una diversidad impresionante y de una cultura política que se ha venido forjando en procesos democráticos, perfectibles siempre, pero no para destruirlos.

Construir es muy difícil, implica convocar voluntades, analizar propuestas, debatir opciones, tomar decisiones informadas, implica mucho trabajo y vocación de servicio. Eso AMLO no lo sabe porque siempre ha vivido de la confrontación. Por eso el destruir le ha sido tan fácil. No pesa sobre su conciencia remordimiento alguno. Con alimentar a los pobres como animalitos, según lo ha expresado, es un gran avance. Hay 6.4 millones más de pobres en su sexenio por sus equivocaciones.

El PEF 2023 no está bien fondeado, por eso pretende apropiarse de recursos que deberían mejorar nuestras reservas en Banxico. Es insaciable. Ya agotó todos los recursos públicos de fondos y fideicomisos, ya no transfiere recursos para infraestructura a estados y municipios.

Dice que el INE es muy caro, 14 mil millones de pesos, ya le quitó más de 4 mil, acabarlo y apretarlo por la vía presupuestal es otro camino para desaparecerlo o minimizarlo. Sus obras cuestan más del doble de lo presupuestado, el Tren Maya va en cerca de 350 mil millones de pesos, el AIFA, hasta donde se sabe, costó 88 mil mdp, Dos Bocas solo produce barriles de agua y su costo va por los 16 mil millones pero de dólares. Es claro que la democracia no es cara y es mucho más útil que sus proyectos. Regala dinero para obtener votos, pero la inflación minará el poder adquisitivo. No todos están enajenados por las dádivas.

Por nuestras libertades, por nuestra propia dignidad, por nuestro derecho a disentir, a manifestarnos, vayamos todos a la marcha este domingo para decir #ElINENoSeToca. El mensaje es para los partidos políticos y sus legisladores, para que dejen de pensar que es viable algún tipo de negociación a costa de nuestras libertades. ¡Alcemos la voz!

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