Construyendo

Sigue operando, pase lo que pase

El almacenamiento en baterías se están convirtiendo en un elemento indispensable para quien quiere evitarse las molestias que ocasionan los frecuentes apagones.

El 15 de mayo y el 1 de junio pasados inició oficialmente la temporada de ciclones tropicales en el Pacífico y en el Atlántico, respectivamente. La contaminación generada por la creciente emisión de gases de efecto invernadero, que ha ocasionado el cambio climático, ha roto de tal manera el frágil equilibrio existente, que ahora los fenómenos meteorológicos suceden en mayor cantidad, son más intensos y también más devastadores. Una muestra de este desequilibrio es que las dos primeras tormentas de este año, Andrés y Ana, se desarrollaron antes del inicio oficial de la temporada.

Cuando alguno de estos fenómenos golpea a una comunidad, suele ocasionar severos daños a la infraestructura, derivando en interrupciones del servicio de energía eléctrica, que dependiendo de la gravedad del evento, podrían durar desde algunos días, hasta semanas enteras. Otros efectos del cambio climático, como las olas de calor extremo, pueden también ocasionar apagones debido a la alta demanda de energía en esos periodos, cuyos picos no le es posible satisfacer al operador de la red, ya sea por deficiencias en la capacidad o falta de mantenimiento. O los incendios forestales y de maleza, que inducen la salida de operación de algún circuito.

Este tipo de eventos ha generado una cultura del respaldo energético, que tradicionalmente ha confiado esta labor a los generadores eléctricos con motores de combustión interna que funcionan con algún combustible fósil, ya sea gasolina, diésel o gas. Y esta solución está disponible desde pequeñas plantas para el sector residencial, hasta enormes motores para el sector comercial e industrial.

Con el gran impulso que ha tenido la generación de energía eléctrica desde plantas fotovoltaicas, es decir, paneles solares, en los últimos años, ahora cobra sentido también usar como respaldo de energía eléctrica baterías que sean capaces de almacenar la electricidad que estamos obteniendo de la luz solar.

Cuando no se cuenta con estas baterías, un hogar o comercio que cuenta con un sistema de paneles solares interconectados a la red de CFE, también se queda sin servicio cuando ocurre un apagón, al igual que todos los demás, esto por motivos de seguridad. Pero ahora que ya es posible combinar un buen sistema de paneles solares con baterías de respaldo, ese problema ha quedado resuelto y es posible que tu hogar o negocio continúe operando durante un apagón.

Los sistemas de almacenamiento de energía en baterías guardan el exceso de energía proveniente de una fuente de potencia, como los paneles o incluso desde la que suministra CFE a través de la red, de modo que cuando se detecta por medio de unos sensores, que ha ocurrido una interrupción del servicio, inmediatamente entra en operación el respaldo, y empieza a satisfacer la necesidad de energía que tienen las cargas.

Los sistemas de respaldo también pueden servir para utilizar la electricidad almacenada, en el horario conocido como ‘punta’, aun cuando no ocurra un apagón, pero esto solo aplica para los servicios que tienen una tarifa llamada GDMTH, que contempla precios diferentes para la electricidad según el horario del día en que se consuma, y como la electricidad generada desde los paneles solares es mucho más barata, pues tiene mucha lógica económica hacerlo.

Entre las principales ventajas que tiene utilizar baterías de iones de litio, por sobre un generador con motor de combustión interna, está su operación absolutamente silenciosa y libre de mantenimiento. Un cliente que posee un generador en su casa me decía hace unos meses que cuando se va la luz en su colonia, sus vecinos tienen dos grandes motivos para odiarlo: la envidia que les produce que él si cuente con electricidad y el ruido que expide su generador al funcionar.

La tecnología de las baterías ha mejorado mucho en muy poco tiempo, y se están convirtiendo rápidamente en un elemento indispensable para quien quiere evitarse las molestias que ocasionan los frecuentes apagones, y cuenta con los recursos para poder adquirir uno de estos sistemas. Un buen profesional del ramo puede asesorar adecuadamente a un cliente, para definir el tamaño ideal del sistema de almacenamiento para cubrir las necesidades del hogar en la eventualidad de un apagón de cuatro horas (un estándar de promedio internacional) o de mayor duración. También puede decidir el usuario si durante este evento desea suministrar energía solamente a unas cuantas cargas definidas como críticas, como el refrigerador, algunas luces y otros servicios, o desea que la totalidad del edificio siga operando, pase lo que pase.

Imaginemos una pequeña clínica dental que sufra la interrupción del servicio a la mitad de una endodoncia a un paciente. ¿No sería fantástico poder concluir ese procedimiento sin interrupción? En un hogar, ¿no sería maravilloso al menos seguir contando con alimentos bien refrigerados y mantener operando los servicios más básicos?

Un comercial de televisión de una popular marca de baterías, hace algunas décadas, decía: ¡De Mérida a Ensenada y el pilón como si nada!

Hoy puedes recurrir a una empresa del ramo de las energías renovables y recibir una correcta asesoría acerca de cual sistema de almacenamiento te conviene, según tus necesidades. Y así podría ocurrir un apagón desde Mérida hasta Ensenada, y tú seguir operando, como si nada.

Raúl Asís Monforte González

E-mail: presidente@amer.mx

Facebook: Raúl Asís Monforte González.

Twitter: @raulmonforteg

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