Construyendo

Los CEL’s, en la intersección entre competencia y sostenibilidad.

Los Certificados de Energías Limpias (CEL’s) se constituyeron como instrumento esencial para reconocer el valor social de la energía renovable.

“No le dañes la vida a tus hijos haciéndosela más fácil”, solía decir el escritor estadounidense Robert Anson Heinlein. Muchas veces, el amor hacia ellos nos impulsa a brindarles una sobreprotección ante las amenazas del entorno y de la vida misma, y empezamos a resolverles asuntos que ellos por su propia cuenta tendrían la capacidad de resolver, y eso, muy lejos de fortalecerlos, debilita su carácter, mina sus habilidades y destrezas, apaga su voluntad y les causa daños que en ocasiones son irreparables.

Enfrentar obstáculos y salvarlos, caer y levantarse, competir ante otros y superarlos, superarse a sí mismo, son acciones que permiten desarrollar y fortalecer los talentos que te conducen a cumplir tus metas, lo mismo aplica para personas, como para empresas o instituciones.

En el mercado eléctrico mexicano, el gobierno federal ha intentado por todos los medios cambiar leyes, políticas y otros ordenamientos jurídicos, con la clara y manifiesta intención de ‘fortalecer’ a una empresa, la Comisión Federal de Electricidad. Sin embargo, las modificaciones emprendidas, y detenidas de momento por el Poder Judicial, más que fortalecer, buscan favorecerla o privilegiarla, en un sentido que es contrario a las condiciones de competencia y sostenibilidad que establece nuestra Constitución. Con esto, lo más probable es que lejos de fortalecerla, termine minando sus capacidades y con ello condenarla a la ruina.

La competitividad del sector se sustenta, entre otros factores, en la garantía de un acceso libre, abierto y no discriminatorio tanto de cualquier central eléctrica (generadores) como los centros de carga (consumidores), a las redes de transmisión y distribución; y en la permanencia del criterio económico en el despacho de las centrales eléctricas. Dentro de este marco, los Certificados de Energías Limpias (CEL’s) se constituyeron como instrumento esencial para reconocer el valor social de la energía renovable, que permitiría estimular la instalación de nueva capacidad de generación a partir de estas fuentes limpias, y al mismo tiempo cumplir con los diversos compromisos que México ha acordado a nivel internacional en favor del medioambiente y la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

Es por eso que la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) dio a conocer hace unos días un documento titulado ‘Transición hacia mercados competidos de energía: Los Certificados de Energías Limpias en la industria eléctrica mexicana’, en el que expone algunos de estos conceptos y resalta la preocupación de que México no alcanzará a cumplir con el compromiso que asumió ante el Acuerdo de París, consistente en generar 35 por ciento de su energía con energía limpia para 2024, estimando que únicamente alcanzaría un 29.8 por ciento, teniendo además en cuenta que esto parte de un escenario base de 20.9 por ciento que es lo que ya se generaba de energía limpia en México en 2014 al entrar en vigor la Ley de la Industria Eléctrica (LIE), y en esto tiene mucho que ver la modificación de los criterios para el otorgamiento de CEL’s.

De lograr implementar esos cambios, el gobierno federal colocaría a los CEL’s en la intersección entre competencia y sostenibilidad, vulnerando su propósito original, y conduciría a la empresa productiva del Estado (CFE) hacia un debilitamiento crónico y muy lejano al fortalecimiento que claramente necesita.

Raúl Asís Monforte González

E-mail: presidente@amer.mx

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