El mundial del toreo, así denominamos a San Isidro, la feria madrileña que se lleva a cabo en la capital hispana del 8 de mayo al 6 de junio. En esta edición se celebrarán 26 festejos taurinos: 23 corridas de toros y 3 novilladas, quedando fuera de abono las corridas de los días 7 y 14 de junio.
Un maratón taurino en el que se deciden las temporadas de muchos toreros que aún no alcanzan la fuerza empresarial para garantizar un puesto en las ferias, pese a no tener suerte en Las Ventas.
Cuatro mexicanos fueron programados en este ciclo isidril, donde, como sabemos, el toro sale desproporcionado, por lo general fuera de tipo por el volumen que se exige, y en donde embisten realmente pocos toros en comparación con el resto de las ferias y en contraste con el formidable momento que vive la ganadería brava española.
El primer mexicano programado fue Calita, quien ya compareció el pasado 13 de mayo y se estrelló con un encierro imposible de Partido de Resina. En exactamente una semana, el martes 26 de mayo, hará el paseíllo por tercera vez en su carrera un torero de altos vuelos, de clase, elegancia y profundidad en su toreo: una joya de nuestra baraja que hay que aquilatar, apoyar y disfrutar. Me refiero al mexiquense Emiliano Osornio, hoy apoderado por el maestro Curro Vázquez, quien representa una sólida esperanza para convertirse en el torero que su capacidad demuestra. Que le embistan los novillos, que no haya viento, y el resto se lo dejamos a Emiliano: pedazo de torero.
Al día siguiente, el valeroso Isaac Fonseca se las verá ante seis de Pedraza de Yeltes, hierro talismán del michoacano con el que hace un año rozó la Puerta Grande.
El jueves 28 confirmará su alternativa otro de los jóvenes valores mexicanos de la tauromaquia: Bruno Aloi. Con apenas seis meses de alternativa, pero toda una vida construyendo un sueño, apuesta fuerte por su capacidad y preparación. El cartel es de máxima categoría: su padrino, el maestro Diego Urdiales, y como testigo la máxima figura del momento, Roca Rey, ante seis de Juan Pedro Domecq. Dios ya tiene dispuesto el camino; que Bruno sepa verlo, que le embistan los Juan Pedros, que no haya viento y, sobre todo, que disfrute la tarde, el proceso, y sea consciente —que lo es— del privilegio de vivir esa confirmación de alternativa en un camino que apenas comienza y para el que está capacitado y comprometido.
Habrá también presencia mexicana en Las Ventas en el ámbito cultural: la exposición: “Tauromaquia, voces de libertad” de Emilio Méndez, estará en la Sala Bienvenida del 19 al 24 de mayo.
Tauromaquia Mexicana presentará en la sala Antonio Bienvenida, el miércoles 27 de mayo a las 12:30 horas, el libro México es Taurino. En la tertulia estarán Antonio Rivera como principal autor de la obra, Manuel Sesscose y Luis Niño de Rivera. Que se abarrote la sala Bienvenida para este importante documento de la fiesta en México.
Ya cuenta San Isidro con momentos trascendentes en sus primeros nueve festejos. Talavante cuajó con su profunda tauromaquia al cuarto de la tarde del 8 de mayo, un toro de vuelta al ruedo de Núñez del Cuvillo al que le cortó dos orejas para abrir su séptima Puerta Grande. El que pega primero, pega dos veces.
El novillero Álvaro Serrano abrió también la Puerta el martes 12. Ojo con ese torero: me encantó su forma de estar y de torear.
El día de San Isidro, 15 de mayo, Fernando Adrián abrió por cuarta ocasión la Puerta Grande. Deseo que su historial le haga ya justicia en el resto de las ferias hispanas.
Orejas aisladas y grandes actuaciones las ha habido, como también el tedio de las tardes malas y el tener que soportar a ciertos personajes que únicamente buscan protagonismo y sólo evidencian los siete pecados capitales del chufla taurino.
Se puede seguir la feria en directo desde el sitio tlmad.es, un esfuerzo inteligente de promoción y difusión a favor de la tauromaquia; los números de audiencia son apabullantes a nivel mundial.