La Fiesta Está Viva

El poder de la sutileza

La madurez, las cornadas y los sinsabores que viven todos los toreros los llevan a punto de perfección en un momento dado de sus vidas. El de Morante es hoy, o ¿ayer?, o ¿será mañana?

Hoy día de la madre, brindemos par las madres que han parido toreros. Estos seres que tocados por la mano de Dios son capaces de hacernos sentir emociones y alegrías que sólo el toreo ofrece, a cambio entregan su cuerpo y su vida si fuese necesario para mantener la gloria infinita de una tarde de toros.

Para mí, la feria más bonita del mundo es la de Sevilla. Todo está inmaculado, como reflejo del fervor que se vive en Semana Santa. Abril y este año, mayo, la atención del toreo estuvo centrada en el ruedo de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla que en esta edición se vio estremecida por la pasión, el fervor y la entrega de los toreros, algunos lograron abrir la Puerta del Príncipe, antesala del cielo prácticamente, para lo que se requiere cortar tres orejas en una tarde, otros dibujaron en el dorado albero pinceladas eternas de belleza, valor y valentía.

Vivimos en tiempos de Morante de la Puebla, el maestro no compite con nadie, las faenas y obras de otros toreros de alto nivel como las de: “El Juli”, Roca Rey, Daniel Luque, Tomás Rufo, Antonio Ferrera y Diego Urdiales son renglones de oro en la historia de la feria 2022. Lo de Morante es aparte, atemporal.

Desde que apareció en la escena del toreo como novillero, sabíamos que este hombre es especial. El sistema quiso devorarlo, dominarlo y someterlo. Ponerlo a torear a destajo para no permitirle narrarnos la historia del toreo a través de su magia.

La madurez, las cornadas y los sinsabores que viven todos los toreros los llevan a punto de perfección en un momento dado de sus vidas. El de Morante es hoy, o ¿ayer?, o ¿será mañana? Ya les digo el genio es atemporal.

Se ha metido a las entrañas del toreo, a su historia, a conocer y entender el cómo, cuándo y el porqué de las cosas. Su fascinación por otro genio como Joselito “El Gallo” le ha permitido narrarnos la historia del toreo en cada tarde. Sin arrogancia, sin guión, sólo con toreo.

No imita a nadie, adopta elementos como su vestimenta, revolucionando los vestidos de torear mirando al pasado. A él todo se le ve bien, ha roto el paradigma estético del cuerpo del torero, es el balance perfecto, la torería.

Morante es el equilibrio. En esta Feria de Abril 2022, Sevilla se sacudió ante el magisterio del “Juli”, sonriente de nuevo. La figura que manda ya y lo hará por muchos años: Roca Rey, fue un huracán de temple y valor. Rufo es torero de toreros. Todas las tardes hubo algo, incluso se vivió el desconcierto de la pasión desenfrenada y Morante apareció para ser el equilibrio.

El de la Puebla, tiene el valor para narrar la historia del toreo, alternando suertes añejas sólo vistas en antiguos grabados, con el toreo más profundo de lentitud y cercanías que se puede crear ante la brava y noble embestida del toro moderno.

Es casi una experiencia sobrenatural gozosa haberle visto durante toda la feria. Siempre dijo algo, siempre narró el toreo, sin imitar a nadie. Lo hace con su manera de expresarse ante el toro que de suyo es gloriosa. Sus andares, sus ademanes, la felicidad que provoca en el público es un bien de interés social en estos tiempos. Lo sabe, lo asume y no lo presume. Tuvo faenas ante toros de nobleza por encima de la casta y otras como su última comparecencia, que tuvo la oportunidad de lidiar y torear a un toro cuya bravura era como el maestro declaró: “embestida con carbón”.

Con el sobrero de Garcigrande estuvo colosal. La sutileza de su toreo, el ritmo en su manera de mecer el cuerpo en sincronía con su muleta fue la caricia de la madre ante el hijo fuera de sí. El toro era poder y casta, el toreo era ternura, sutileza y firmeza. El resultado una obra cumbre del toreo, de gozar y hacer gozar.

Morante es el equilibrio, Morante es el toreo.

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