Trópicos

Los papeles de la vergüenza

El nuevo escándalo que desvelaron los ‘Pandora Papers’ y que involucra a decenas de connotados políticos, artistas y deportistas, ponen en duda el modelo capitalista actual.

Junto con la pandemia del virus por Covid-19, se revela otra pandemia, la de los flujos del dinero oculto a partir de la creación de cientos de redes mundiales para estafar a los Estados y no pagar impuestos en paraísos fiscales, a través de compañías offshore. Nuevamente queda al desnudo nuestro corrupto sistema financiero.

Vivimos una época de gran voracidad por las mentes que manejan el dinero y la pequeñez de los Estados, ese fenómeno que muchos llaman neoliberalismo. Presidentes y primeros ministros, en funciones y retirados, permiten (y ellos mismos lo hacen), que personas ricas se monten en los lomos de esos mecanismos fraudulentos para evadir impuestos y que por ley debiesen ir a las arcas de los países. Y ser destinado, por ejemplo, a combatir la desigualdad social, la pobreza, la inseguridad o en crear infraestructura.

El nuevo escándalo que desvelaron los Pandora Papers y que involucra a decenas de connotados políticos que han prometido cambiar el mundo para bien de sus sociedades, a artistas que cantan al amor, o bien, a deportistas que brindan triunfos a sus hinchas, ponen en duda el modelo capitalista actual, que ha lastrado un sinnúmero de fallas, evidente desde la crisis mundial de 2008.

Tony Blair, Abdalá II, Elthon John, Shakira, Ringo Starr, Sebastián Piñera, Mario Vargas Llosa, Julio Scherer, Luis Abinader, Pep Guardiola, Luis Miguel, Guillermo Lasso, Paulo Guedes, María Asunción Aramburuzabala, Andrés Pastrana, César Gaviria Trujillo, Zulema Mena, Corinna Larsen, Julio Iglesias, Alejandra Guzmán, Vladimir Putin, Andrej Babis, Chayanne, Jorge Arganis, Jesús Murillo Ortega… son algunos de los miles de nombres que han comenzado a salir a la luz y evidenciados por lograr apear su dinero en esos lugares ‘paradisiacos’ para evadir impuestos: Panamá, Islas Vírgenes Británicas, Andorra, Curazao, Estados Unidos, Bermudas, Islas Caimán, etcétera.

¿Qué podemos esperar de políticos que hacen leyes, y supuestamente cuidan de las instituciones de los Estados, cuando son quienes las violan? ¿Qué ética les legitima a quienes ganan premios Nobel, Grammys, Champions League? ¿Qué sucede con esos empresarios que seducen al consumidor con amables campañas cuando al mismo tiempo se burlan de ellos? Según la OCDE, México pierde 4.0 por ciento del PIB por evasión fiscal. ¡Imagínese lo que se podría hacer con ese dinero!

El mundo en desarrollo se debate entre fórmulas para combatir la desigualdad y en parte es fundamental hacer mejoras en cuanto a la recaudación tributaria. Muchos países siguen debatiendo sobre aumentar los impuestos a los más ricos. Una idea que ha recibido críticas férreas del sector, pero también el visto bueno por connotados economistas como Joseph E. Stiglitz.

Ahora queda esperar, no sólo el arrepentimiento de los pecadores y la aplicación de la justicia, no la divina, sino la terrenal. Cada Estado y sus instituciones deberán responder a estas filtraciones que han sido reveladas y desmenuzadas por el gran trabajo de periodistas aglutinado en el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación. Aplauso a este sector, que sin lugar a dudas, contribuye a buscar un mundo justo.

México, y la supuesta transformación que se presume tanto en la actualidad, deberán ser implacables con las investigaciones, y las consecuencias que éstas traigan. El titular de la UIF, Santiago Nieto, reaccionó de manera inmediata y oportuna, ante el conocimiento de las primeras filtraciones de los Pandora Papers. Por ello es de esperarse, y si no se topa con frenos y manipulación desde los diversos círculos de poder dentro del gobierno, que más temprano que tarde presente pruebas y las instituciones de justicia, los correspondientes castigos. De lo contrario, el caso no dejará de ser una anécdota y la transformación tan prometida, sólo demagogia.

También el SAT deberá hacer su tarea y demostrar que investiga, pero también que propone mecanismos que obliguen a la mejor recaudación y sobre todo, el impedimento de que se sigan evadiendo impuestos. Esto es un caso que va más allá de partidos e ideologías.

Nos encontramos ante un problema estructural que de politizarse no se avanzará lo suficiente para resolver una de las mayores evasiones de dinero, y un llamado de atención a los gobiernos de lo poco que se hace para desenmascarar este tipo de prácticas fraudulentas. Preocupa porque de no darse esta filtración, los gobiernos seguirían mirando para otro lado.

El autor es periodista mexicano especializado en asuntos internacionales.

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