Mexicanos Primero

¿La política educativa se diseña… o se produce para redes?

Si bien es cierto que hay muchas opciones de bachillerato a las que se puede acceder sin examen, para ingresar a las preparatorias, los CCH y vocacionales de la UNAM y del Instituto Politécnico Nacional, sigue siendo necesario presentar un examen en línea con una serie de requerimientos técnicos y logísticos que no están al alcance de todos.

¿Cómo se distingue hoy a un Secretario de Educación de un influencer? Antes, la diferencia era obvia: uno dirigía la política educativa de un país y el otro construía audiencia. Hoy la línea parece mucho más tenue. Y la pregunta de fondo es: ¿en qué momento se volvió opcional la dignidad del encargo que ocuparon Vasconcelos o Torres Bodet? Y la verdad prefiero no contestar y pensar que es una estrategia para llegar al público adolescente.

Porque más allá del tono, de los videos del Secretario y de la narrativa, lo relevante es el contenido. Y en este caso, el contenido es la convocatoria “Mi Derecho, Mi Lugar”; es decir, el mecanismo mediante el cual miles de jóvenes definirán su acceso a la educación media superior en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México. No es un tema menor, no es una pieza más de comunicación: es una decisión que impacta trayectorias educativas completas. Es prácticamente una decisión que definirá el resto de la vida de los estudiantes.

Y ahí es donde la discusión debería centrarse. ¿Qué tan clara es la información para las y los aspirantes, próximos a egresar de tercero de secundaria? ¿Es equitativo el proceso? ¿Antes no había lugar para todos y ahora sí? La conversación durante esta semana se ha centrado en la forma de promocionarlo, pero lo que está en el fondo, que es el derecho a aprender, está quedando fuera del encuadre. Y para eso basta revisar el proceso y los resultados de “Mi Derecho, Mi Lugar” 2025, que contrastan con la promesa de: “tienes un lugar garantizado en la prepa más cercana a tu casa, sin hacer examen”.

Empecemos a desmenuzarlo. Primero, si bien es cierto que hay muchas opciones de bachillerato a las que se puede acceder sin examen, para ingresar a las preparatorias, los CCH y vocacionales de la UNAM y del Instituto Politécnico Nacional, sigue siendo necesario presentar un examen en línea con una serie de requerimientos técnicos y logísticos que no están al alcance de todos. Esto sigue siendo necesario, ya que los espacios que se ofertan son insuficientes para cubrir la alta demanda en estas escuelas, que tradicionalmente son percibidas como de mayor calidad. En 2025, prácticamente 4 de cada 10 de las y los aspirantes que eligieron apostar todo al mérito y seleccionar solo las opciones de la UNAM y el IPN no obtuvieron un lugar y tuvieron que buscar otra opción, o quizá dejaron de estudiar.

Segundo, se promete lugar en la escuela más cercana a la casa de las y los aspirantes, pero la verdad es que en ninguna parte de la convocatoria ni del proceso de selección ese es un criterio que se tome en cuenta: no se hace una georreferenciación y no se limitan las opciones por área geográfica. Así que, si uno de los pretextos para cambiar el proceso de selección era que los estudiantes abandonaban la educación media superior porque la escuela les quedaba muy lejos, eso no lo estamos resolviendo con estas modalidades de selección.

Por último, en 2025 el gran total de aspirantes reportado por la autoridad educativa fue de 272,726; esto es 4.4% (12,500 estudiantes) menos que los que se registraron en 2024 con el mecanismo anterior. ¿No debería haber sido más atractivo no tener que realizar examen?, ¿no era mejor tener un lugar asegurado? La evidencia parece decir que no, ya que menos alumnos y alumnas a punto de egresar de secundaria se registraron. Había que tomar muchas decisiones desde el inicio y quizá esto fue confuso y desincentivó el registro: seleccionar solo opciones sin examen, elegir solo las que ponían el examen como requisito de ingreso o una combinación de ambas. En 2026 se metió un candadito más: ahora es necesario contar con Llave MX, una clave electrónica que permite realizar trámites en línea para los habitantes de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México. ¿Pesará también esto en la decisión de registrarse?

Era previsible que un proceso nuevo enfrentara ajustes, y hoy sin duda la convocatoria es mucho más clara, pero lo que no puede ser normalizado es la falta de claridad. Cada estudiante que queda fuera del sistema es un estudiante al que no se le garantiza el derecho humano a la educación. Mexicanos Primero pide que nadie quede fuera, porque aprender importa.

María Teresa Gutiérrez

María Teresa Gutiérrez

Directora de Monitoreo de Indicadores Educativos en Mexicanos Primero

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