En su Justa Dimensión

‘Quedan a deber’ gobiernos morenistas… y ahí vienen las elecciones

Más allá de campañas de desprestigio, Ricardo Monreal tiene razón al decir que el morenismo ha quedado a deber en algunas entidades.

Vaya paradojas de la política en México. Un país en el que los ciudadanos pueden reprobar a sus gobernadores, pero a la siguiente elección estar dispuestos a votar de nuevo por el mismo partido.

Hasta el propio líder de Morena en San Lázaro reconoce –y eso que la autocrítica no es el fuerte de la ‘4T’– que hay descontento en algunos estados donde gobierna su partido. “Morena gobierna 23 estados del país y yo debo decir, en un afán autocrítico, en algunos estados quedamos a deber (...) en algunos estados el ejercicio de gobierno no está siendo aceptado por un sector importante de la población”.

Aunque el zacatecano intentó atribuirlo a la campaña de “narcopartido”, promovida por “la derecha”, lo cierto es que lo admitido en el programa EntreDichos, de El Financiero TV, tiene sustento incluso demoscópico.

De los 17 estados que irán a elecciones el próximo año para renovar gubernatura, cinco han sido, hasta ahora, objeto de estudio en encuestas de este diario, y de ellos, tres morenistas: Guerrero, Sinaloa y Michoacán. Y en los tres sondeos ocurre ese curioso fenómeno en el que Morena domina en preferencias, a pesar de lo mal evaluados que salen los mandatarios emanados de ese partido.

La primera fue Guerrero, en junio. Ahí el partido guinda obtiene una ventaja de 43%, lejos del 15% que obtuvo el PRI. Sin embargo, los guerrerenses dieron una aprobación a la gobernadora Evelyn Salgado de solo 38%, contra 59% que desaprueba su gestión. Aunque en todos los rubros sale reprobada, lo que peor evalúan de la hija de Félix Salgado Macedonio es su desempeño contra el crimen organizado, 80% considera que el asunto lo ha tratado mal o muy mal.

Y cómo no, pues para muestra, un botón: el pasado 4 de junio, justo detrás del Congreso del estado, abandonaron un vehículo con los cuerpos de cuatro personas, tres de ellas decapitadas. Una muestra de que los grupos criminales Los Tlacos y Los Ardillos siguen imponiendo su ley de sangre y fuego sin que la autoridad los contenga.

El segundo estado encuestado fue Sinaloa, apenas este lunes. Ahí, aunque parezca increíble, también Morena lleva ventaja de 38% en las preferencias (con un lejano segundo lugar para el PRI, con 10%). Ello a pesar de lo embarradas que están las principales figuras políticas, acusados de narcos por Estados Unidos, empezando por el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, y el senador ausente Enrique Inzunza –que tiene a toda su parentela enquistada en el Poder Judicial–, por mencionar a los de más alto rango, y ya ni hablar de quien fuera secretario de Seguridad, Gerardo Mérida, quien solito fue y se entregó a las autoridades estadounidenses, aceptando sus nexos con el crimen.

Y sí, también ahí a quien “gobierna” de manera interina, Yeraldine Bonilla –cercana a Rocha Moya–, una mayoría de 49% la desaprueba.

Y finalmente Michoacán. La tendencia es la misma, Morena supera con 22 puntos porcentuales (38% de preferencias) a su más cercano competidor, el PAN, que tiene 14 puntos. Y de igual manera, la inclinación hacia el partido guinda se da pese a que el gobernador morenista, Alfredo Ramírez Bedolla, sale vapuleado, pues 60% de los michoacanos desaprueba su gestión, frente a solo un 32% que lo aprueba. Aquí también el rubro en el que sale peor calificado es el combate al crimen organizado, pues 79% considera que lo está haciendo mal o muy mal.

En la entidad michoacana, sin embargo, hay una situación particular, pues si bien el partido de oposición que más se acerca aún está lejos de Morena, quien sí representa una posibilidad real de arrebatarle el poder al oficialismo es la presidenta municipal de Uruapan, Grecia Quiroz, viuda y sucesora de Carlos Manzo, asesinado en noviembre pasado. Grecia, del ‘Movimiento del Sombrero’, alcanza –en la encuesta de El Financiero– el segundo lugar en opinión positiva entre los políticos locales, y se ubica a solo 6 puntos del primer lugar de preferencias, esto en un escenario hipotético en el que ella es candidata independiente y el abanderado oficialista es Raúl Morón.

El hecho de que rumbo a los próximos comicios la gente apoye al partido en el poder, pese a reprobar a los actuales gobernantes emanados de ese partido, tiene dos posibles explicaciones: la primera, que pesa más la marca Morena, muy probablemente con un efecto de repercusión a nivel estatal de la alta aprobación de la presidenta de la República (68% en junio, según la encuesta de este diario), y la segunda, que no hay una opción opositora que despierte interés, la oposición partidista está borrada en los estados –al menos en los tres casos referidos– gobernados por Morena.

Así que sí, más allá de campañas de desprestigio, Monreal tiene razón al decir que el morenismo ha quedado a deber en algunas entidades.

A juzgar por lo que ocurre en otras entidades, es difícil esperar que otros mandatarios guindas corran mejor suerte que los mencionados.

Ahí está el caso de Baja California. ¿Acaso los morenistas pretenden que los escándalos de la gobernadora Marina del Pilar, con los audios filtrados en los que se le escucha negociando con presuntos agentes estadounidenses, no afecten la imagen del partido rumbo a la contienda electoral?

O qué decir de Zacatecas, difícil que el gobierno de David Monreal no salga dañado después del macabro hallazgo de 10 cuerpos, algunos de ellos colgados de puentes (y entre quienes había empresarios y funcionarios de gobierno), y el posterior video difundido por el crimen organizado –falso y montado, según el gobierno–, sugiriendo implicación del mandatario estatal en la violencia delictiva que se vive en el estado.

O el Campeche de Layda Sansores, donde se persigue a periodistas (como Jorge Luis González, de Tribuna de Campeche) y donde las arcas públicas están prácticamente quebradas, al grado de no poder cubrir servicios básicos.

Habrá que esperar las siguientes encuestas del resto de estados morenistas, pero el panorama en la mayoría no es halagüeño. Tendrán que apostar al apoyo a la marca Morena a nivel federal… a ver hasta dónde les alcanza.

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