En su Justa Dimensión

Estampas capitalinas de cara al Mundial

Se trata de presuntos docentes, integrantes de la CNTE, vandalizando las figuras monumentales de futbolistas, ataviados con los uniformes de sus respectivas selecciones y desplegados en las aceras de Paseo de la Reforma.

Probablemente no “dará la vuelta al mundo”, pero no hay duda de que la imagen no pasará inadvertida aquí y allende las fronteras. Se trata de presuntos docentes, integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), vandalizando las figuras monumentales de futbolistas, ataviados con los uniformes de sus respectivas selecciones y desplegados en las aceras de Paseo de la Reforma. Maniquíes diseñados por el taller creativo mexicano ‘Zion Art’, de más de cinco metros de altura, que fueron derribados, literalmente ‘desnudados’, pintarrajeados y sus uniformes incendiados, como parte de las protestas del magisterio disidente el martes pasado en la capital del país, a nueve días de la inauguración de la Copa del Mundo en la CDMX.

Un día antes, la imagen fue otra, el rostro ensangrentado de un manifestante, supuesto maestro de la CNTE –aunque las autoridades acusan que hubo infiltrados–, a quien, en pleno Zócalo, le cayó un proyectil en la cabeza, provocándole heridas que lo llevaron al hospital.

Son estampas de rispidez que dan cuenta de la tensión social que se vive en el primer cuadro de la ciudad capital, ahí donde lucen tiendas de campaña de los de la coordinadora en las calles circundantes a la Plaza de la Constitución. Son imágenes que contrastan con la de Clara Brugada, jefa de Gobierno, quien se hizo acompañar de colaboradoras y colaboradores disfrazados de mariposas y colibríes para grabar un video a fin de darle la “bienvenida a todas las personas” que vendrán a la Ciudad de México para la copa de la FIFA, y asegurar que “¡estamos listos para recibir al mundo!”

Las demandas del magisterio no toca resolverlas a la mandataria capitalina, pero es aquí, en la Ciudad de México, donde se llevan a cabo las protestas de maestros. ¿Que se valen del chantaje y la presión?, sí; ¿que sus demandas están fuera de la realidad?, sin duda, pero lo que están exigiendo es que quien hoy es presidenta de la República cumpla con su palabra empeñada cuando fue candidata, la promesa de “echar para atrás las reformas de pensiones, del 97 y del 2007 (...) echar para atrás el régimen de pensiones que aprobó Zedillo y el innombrable de Calderón”.

La amenaza del magisterio es clara: “Si no hay solución, no rodará el balón”. Y la CNTE, esa que fue aliada del obradorismo durante años, ya ha demostrado de lo que es capaz, al grado –recordemos– de haber prácticamente secuestrado a la presidenta de la República, como lo hizo en Chiapas en noviembre de 2025, cuando interceptaron la camioneta en la que se trasladaba, le impidieron el paso y la obligaron a que les firmara tres oficios.

Los maestros estiran la liga lo más que pueden, sabedores de que este gobierno no los va a reprimir, pues como lo aseguró ayer Sheinbaum, “quieren que caigamos en una represión para la antesala del Mundial; no vamos a caer en la provocación, si no somos Díaz Ordaz”. Con ese salvoconducto, su estrategia es presionar y presionar hasta lograr que la ‘4T’ ceda al límite de sus posibilidades. Así, ayer por la tarde consiguieron que el gobierno les ofreciera “dos rutas de trabajo relacionadas con las principales demandas de la coordinadora: una sobre la Ley del ISSSTE de 2007”, que tiene que ver con el sistema de pensiones, “y otra, la desaparición de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros”.

Al momento de escribir estas líneas, los integrantes de la coordinadora se disponían a analizar, “en asamblea nacional”, esa propuesta de solución que les hicieron Gobernación, SEP e ISSSTE. De aceptar la oferta, se desactivaría el conflicto con el magisterio. Aunque el daño ya está hecho, los impactos de la protesta los han resentido los habitantes de la ciudad; las afectaciones al comercio en el centro de la capital se estiman en más de 400 millones de pesos. De modo que no podían decir “¡estamos listos para recibir al mundo!” sin haber antes resuelto el problema.

A menos que su intención hubiera sido recibir a los turistas con museos cerrados por las protestas, plantones en las calles del Centro Histórico y bloqueos de las principales arterias de la capital del país.

Una ciudad en la que, por cierto, una mayoría de 44 por ciento opina que el desempeño del gobierno en el manejo del transporte público ha estado “mal o muy mal”, de acuerdo con la encuesta de El Financiero del mes de mayo. Una urbe cuyos habitantes consideran, en una mayoría de 46 por ciento, que el principal problema es la inseguridad pública, y piensan, en un 69 por ciento, que el actuar del gobierno ha estado “mal o muy mal” en cuanto a las extorsiones, según el mismo ejercicio demoscópico.

Ahora, ¿en qué sí “estamos listos”? En haber despilfarrado dinero público en ocurrencias, como pintar la infraestructura vial de morado y luego darse cuenta de que contravenía los lineamientos del manual de dispositivos de tránsito, pues atenta contra la seguridad vial de automovilistas y peatones. Se gastaron, según aseguró Laura Ballesteros, ex subsecretaria de Movilidad de la CDMX, 1,500 millones de pesos en su genial idea de pintar de morado banquetas, pasos de cebra y cruces viales, todo para que ahora hayan tenido que corregir y volver a pintarlos de amarillo.

De ese tamaño son las ocurrencias, como también la de plantar –por qué no– cempasúchil para decorar Reforma, ¡en pleno junio! Así la improvisación en los preparativos para albergar un evento de la envergadura de un Mundial de Futbol, organización para la que tuvieron años y, a estas alturas, siguen a marchas forzadas o recién concluyendo trabajos.

A las protestas de los maestros se sumará la de los familiares de desaparecidos, que ya anunciaron una caminata con luces rumbo al Estadio Azteca un día antes de la inauguración del Mundial. Pero también podrían resurgir las manifestaciones de transportistas, de agricultores y todos los sectores que se sientan desatendidos por un gobierno local que parece darle más importancia a tapizar de ajolotes, y un gobierno federal que está más ocupado en confrontarse con la mandataria panista de Chihuahua o con el embajador de Estados Unidos.

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