Costo de oportunidad

Entre Toronto y Copenhague

Cuando el IMSS enfrente competencia y ayude a construir mercado en lugar de inhibirlo, la salud en México será territorio fértil.

Prometer no empobrece. Para el presidente López Obrador, las críticas al sistema de salud mexicano son un ardid de sus opositores para detener su transformación de México. Por ello, dice él, antes de terminar su administración, el sistema de salud de México será mejor que el de Dinamarca y que el de Canadá; «especialmente para los más pobres; los que no tienen acceso al ISSSTE, al seguro, pues al IMSS», dijo antier en su mañanera.

Los sistemas de aseguramiento en salud públicos tienen una contraparte privada. En Dinamarca y Canadá, hay medicina socializada y hay pólizas de seguro de salud privado. En Dinamarca, los seguros privados cubren 2.5 por ciento del gasto total en salud, mientras que en Canadá cubren 13 por ciento. (OCDE, 2022). México está en medio de los dos países mencionados, con 6.8 por ciento del gasto sanitario cubierto por seguros privados. En los tres países, la tenencia de una póliza de seguro privada es opcional; en muchos países, como Alemania, Países Bajos, Suiza y Estados Unidos, es obligatorio tener una póliza de seguro de salud privada.

En México, de acuerdo con un informe de SHCP al primer trimestre de 2023, el ramo de salud y accidentes ha crecido en monto asegurado, por un incremento en las primas, derivado de la elevada inflación en servicios médicos que sufre México. El ramo crece a 9.8 por ciento anual, sobre todo por los incrementos en la prima. Dado que la prima (el precio) del seguro sube, seguramente el número de afiliados al seguro privado se ha reducido. Su columnista no encontró un dato confiable, excepto el de la OCDE: las pólizas de seguro de salud privado cubren 6.8 por ciento del gasto total en salud en México, pero apenas a 1.5 por ciento de la población. Según datos de la AMIS, menos de 15 por ciento de la población que trabaja tiene una póliza de seguro médico privado. En Canadá, 13 por ciento de gastos de salud que se cubren con una póliza privada benefician a 11 por ciento de la población. El seguro privado en México es un privilegio de gente relativamente pudiente, o que tiene una póliza de grupo, por trabajar en una empresa grande y formal.

El presidente López Obrador tiene una posibilidad para que el sistema de salud de México sea como el de Canadá o el de Dinamarca. Todos los trabajadores debemos tener una póliza de seguro de salud. Así dice la ley, como en cualquier país civilizado. ¿Qué tal si le quitamos al IMSS el monopolio de esa póliza, válida para trabajar?

El IMSS debe separarse entre el IMSS asegurador y el IMSS prestador de servicios, y la institución tendrá que decidir cómo prestar esos servicios de manera rentable. Ese cambio es impensable a menos que el IMSS se enfrente a la competencia privada. También, los servicios médicos privados requieren mucha competencia; el IMSS podría ser un competidor que ayude a bajar los precios, y el sector asegurador, público y privado, esté obligado por ley a buscar las mejores opciones en términos de calidad y costo para las intervenciones médicas, especialmente las más costosas.

Si queremos un sistema de salud como el de Dinamarca o Canadá, debemos desarrollar el sistema de aseguramiento y de servicios médicos privado, con seguros separados de los servicios médicos, y sin el monopolio del IMSS en las pólizas válidas para efectos de empleo.

Ese fue el éxito de la reforma colombiana en materia de salud. En Colombia, los trabajadores formales pueden elegir una Entidad Prestadora de Servicios de salud (EPS) que le otorga servicios, y que recibe subsidios del Estado para los copagos del afiliado.

Entre Canadá y Dinamarca, está Groenlandia. Ese territorio árido y frío es donde hacen frontera esos dos países, y es el engaño más grande sobre el planeta: los vikingos que la conquistaron le pusieron «tierra verde» para invitar nuevos colonos, pero lo que menos hay ahí es territorio viable para la vida. Es como el México con servicios de salud de primer mundo: un mundo imposible, bajo las condiciones actuales. Cuando se descongele el ártico, igual y Groenlandia será distinta. Cuando el IMSS enfrente competencia y ayude a construir mercado en lugar de inhibirlo, la salud en México será territorio fértil.

También, entre Canadá y Dinamarca, con un desvío bien al sur, está Colombia. Podemos hacerlo mejor en materia de salud, y podemos hacerlo en menos de un año, como lo hizo la administración de Álvaro Uribe hace más de dos décadas. Para ello es necesario que AMLO haga un sacrificio ideológico y sea un poquito pragmático. Ojalá se anime.

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