Mañana, jueves 25, el INE decidirá si otorga registro a uno o varios partidos políticos que lo están solicitando. Según entiendo, lo hará después de la sesión ordinaria del Consejo General, que tiene como orden del día procesar quejas. Hay cuatro organizaciones solicitando su registro, dos de ellas cercanas a Morena y dos opositoras.
Construyendo Sociedades de Paz, del primer grupo, es un nuevo intento de los grupos que crearon el Partido Encuentro Social y luego perdieron el registro. Que Siga la Democracia, el otro partido cercano a Morena, tiene su origen en una organización política que promovió a López Obrador en la revocación de mandato. Entiendo que la preside Édgar Garza Ancira, hasta hace poco esposo de la diputada por Azcapotzalco, Gabriela Jiménez, que sigue en Morena.
El tercer partido es México tiene Vida, que es considerado conservador. Tiene su origen en Monterrey, de una organización llamada Vida Nuevo León. La encabezan los empresarios Jaime Ochoa, Eduardo Zamarripa y Jorge Garza, y han sido muy insistentes en su filiación católica y en ser considerados parte de la ola que ha ganado elecciones recientemente en América Latina, por lo que hay quienes piensan que se trata de una organización de “ultraderecha”, el término de moda que ya no significa mucho.
Estos tres partidos tienen quejas que mañana debe resolver el INE en la sesión ordinaria. Son tres de las cuatro que le decía, y tienen que ver con el uso de la app para registrar a sus afiliados. La cuarta queja es también contra México tiene Vida, pero por un asunto diferente: el uso de recursos para obtener un cargo en una asamblea distrital. Supongo que por eso el INE tiene que desahogar estas quejas antes de proceder a evaluar el posible registro de los partidos.
El cuarto partido que solicita registro es Somos México. Como ve, es el único que no tiene procedimientos pendientes, tiene más de 200 asambleas distritales validadas, y casi 300 mil afiliados también certificados por la aplicación del INE. En consecuencia, creo que Somos México deberá recibir su registro mañana y estará acompañado de uno o varios más, dependiendo de lo que resulte de las quejas pendientes.
Somos México tiene su origen en la fusión de varias organizaciones, pero especialmente en el llamado Frente Cívico Nacional (FCN), uno de los convocantes a las grandes manifestaciones que se dieron en llamar “la ola rosa”. No todas las organizaciones que participaron en esos eventos decidieron asociarse para solicitar el registro. Las figuras más conocidas son Guadalupe Acosta Naranjo, Cecilia Soto y Emilio Álvarez Icaza. Debo ser transparente y recordarle que yo he apoyado este proceso desde hace tiempo, empezando con el FCN y, aunque no me he afiliado a Somos, formo parte del Consejo Consultivo Ciudadano que se creó en la Asamblea Constitutiva. Tengo interés en esto, pues.
Construir un partido político en México es muy difícil. Las reglas se hicieron para que así fuera, porque los partidos entonces existentes no querían competencia. Esos partidos se han debilitado mucho, es el caso del PRI y del PAN, o de plano han desaparecido, el caso del PRD. En su lugar, dos organizaciones parasitarias previas a la transición, el PT y el Verde, han mejorado su estatus, ahora colgadas de Morena, que fue el gran receptor de los grupos que eran del PRI, del PAN y del PRD y que prefirieron subordinarse. El derrumbe de los partidos tradicionales y su absorción por Morena y sus rémoras lleva 10 años y ha debilitado la democracia, en tanto que ha limitado las opciones disponibles para los votantes. Por eso conviene tener nuevos partidos y, especialmente, en mi opinión, conviene que Somos México sea uno de ellos. Es determinante para la democracia. Confío en que el INE y el TEPJF, simplemente cumpliendo la ley, avalen esta nueva organización.