Fuera de la Caja

Cortes y Cortés

El miércoles apareció la Estrategia contra el Terrorismo, en la que se especifica que las tres mayores amenazas terroristas que enfrenta ese país son: narcoterroristas, terroristas islámicos y extremistas violentos de izquierda.

Como usted sabe, el lunes publicó la Casa Blanca su Estrategia Nacional para el Control de Drogas, que ya comentamos que no agrega mucho a las estrategias de seguridad nacional y militar publicadas hace unos meses. El miércoles, sin embargo, apareció la Estrategia contra el Terrorismo, en la que se especifica que las tres mayores amenazas terroristas que enfrenta ese país son, en ese orden: narcoterroristas, terroristas islámicos y extremistas violentos de izquierda.

En el documento se detallan prioridades, objetivos y recursos en la lucha contra el terrorismo, y es muy llamativo cómo se define al último grupo mencionado: “se priorizará la rápida identificación y neutralización de grupos políticos seculares violentos cuya ideología es anti-Americana, radicalmente pro-género y anarquista”. Considerando que habrá elecciones en ese país en noviembre y que las encuestas indican una fuerte caída del apoyo a Trump, hay la preocupación de que pudiera intentar alguna maniobra para impedirlas. Esta forma de identificar a al menos parte de la oposición como terrorista es una mala señal.

Al referirse al continente americano, página 10, el documento dice: “Actuaremos en concierto con los gobiernos locales cuando estén dispuestos y sean capaces de trabajar con nosotros. Si no pueden o no quieren, tomaremos cualquier acción necesaria para proteger a nuestro país, especialmente si el gobierno en cuestión es cómplice de los cárteles”. Al presentar este texto, Trump usó prácticamente esas mismas palabras, pero añadió que esto podría causar reticencia en algunos países, como México.

En apenas 10 días, nos enteramos de la petición formal de la Corte del Distrito Sur de Nueva York de detener y extraditar a 10 funcionarios de alto nivel de Sinaloa, y se han publicado estos dos documentos, la estrategia contra las drogas y la dirigida al terrorismo, que, más allá de las ocurrencias trumpistas que incluyen, son muy claros en la nueva interpretación que tiene el país vecino acerca de México.

En ese contexto, el que la señora Sheinbaum haya agarrado pleito con Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid que está de visita en México, y que dedique su tiempo a buscar evidencias de los abusos ocurridos hace 500 años parece una peligrosa frivolidad.

Ya sabemos que el movimiento que está en el poder tiene una interpretación simplista e ideologizada de la historia nacional. Ha aparecido repetidamente en sus discursos y en los libros que firma el Jefe Mínimo. Creo que es una evidencia contundente de la edad mental de quienes participan en ese grupo, incapaces de salir de la educación primaria de las estampitas. Ciertamente, cada quien puede creer lo que guste, pero la responsabilidad pública exige mantener esas creencias en la esfera personal, y en el ámbito público deben acercarse a la verdad. En lugar de eso, como lo ha denunciado Eduardo Matos, este movimiento está destruyendo al INAH, no nada más porque han agotado el dinero público en comprar votos y no tienen para cumplir las funciones del gobierno, sino porque les es necesario defender sus mentiras, y para ello hay que destruir el conocimiento.

Supongo que, en el mito soberanista, enfrentar a Trump y a Cortés se interpreta como un mismo movimiento. Supongo que usar a Cortés para criticar a Ayuso lo imaginan como el camino más corto para desprestigiar al PAN e incrementar la presión sobre Maru Campos, gobernadora panista de Chihuahua. Suposiciones que parecen sólidas considerando el tema de la edad que comentamos. Aparentemente, no son capaces todavía de entender lo que en verdad está sucediendo.

Solo espero que hoy sea un día tranquilo. Ya ve que lunes y miércoles, que escribí sobre este tema, aparecieron los documentos de estrategia. No vaya a ser que hoy publiquen otra cosa, especialmente porque el nuevo fiscal estadounidense, Todd Blanche, dijo hace unos días que enviarán nuevas listas de personas de interés. Lo único seguro es que en ellas no aparecerá Hernán Cortés.

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